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Escribe como un agente de inteligencia con este manual de estilo de la CIA

Por: pijamasurf - 09/04/2014

Los agentes de la CIA son maestros del engaño. Qué mejor que una redacción impecable para hacer pasar las más deleznables acciones como papeleo burocrático

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Entre sus múltiples áreas de manipulación, a la CIA no podría escapársele el lenguaje. Y es que por supuesto suena mucho más profesional decir “técnicas avanzadas de interrogatorio” o “rendición extraordinaria” que tortura y secuestro.

Hace no mucho, la Guía de estilo de la CIA ha sido publicada en línea. La clave, según señala Fran Moore en el prefacio: escritura clara y concisa. No debe sorprendernos que los agentes de inteligencia sean tan diestros con el lenguaje como con un arma; con ambos buscan ser precisos, quirúrgicos.

Aquí algunos de sus consejos básicos:

  • Esta guía tiene un gusto especial por el uso serial de las comas.

  • Usa adjetivos y adverbios con moderación; “deja que los sustantivos y verbos muestren su poder”.

  • En cualquier caso, favorece el uso del inglés americano (o de tu lenguaje local) sobre el británico. Las expresiones extranjeras deben evitarse, a riesgo de parecer jactancioso.

  • Debes, a toda costa, evitar la palabra “entusiasmado”.

  • Evita, igualmente, los signos de exclamación. Se espera que los reportes de inteligencia sean tan desapasionados como sea posible.

Aquí un par de ejemplos de las reglas a seguir en los partes de inteligencia:

  • Esta guía hace énfasis en la diferencia entre “desinformación” e “información errónea”. La primera hace referencia al uso deliberado de reportes falsos con el fin de confundir, mientras que la segunda refiere a un acto menos voluntario.

  • La guerras no declaradas, como la de Vietnam, deben escribirse con minúscula.

Seguramente varios de estos consejos te servirán poco a la hora de escribir, pero pueden ser útiles a la hora de querer reconocer la identidad secreta de un agente de la CIA, alguien que seguramente te parecerá poco “entusiasmado”.

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El sueño, como todas las necesidades fisiológicas, está programado en nuestro organismo por una buena razón. Y es que dormir no sólo es placentero sino que está ligado a la seguridad al volante, la percepción de simpatía de los extraños y, a la larga, a una disminución en la calidad de vida.

Dormir menos de seis horas por día, luego de una semana, tiene como consecuencia importantes cambios genéticos, pero desde la primera noche la falta del sueño comenzará a notarse:

Una noche sin dormir equivale a:

-aumentar tu consumo de carbohidratos, así como las porciones de tu comida (la falta de sueño te da hambre).

-aumentar tus probabilidades de sufrir un accidente vial por un "pestañazo" al volante.

-disminuir la percepción de simpatía de los demás, según algunos estudios que ligan la falta de sueño con disminución del atractivo físico (y por otra parte, con el envejecimiento de la piel).

-aumentar tus posibilidades de contraer un resfriado: durante el sueño producimos citoquinas, que son proteínas que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico. La falta de sueño te hace más vulnerable a las enfermedades respiratorias (y claro, también al estrés).

-pérdida del autocontrol emocional, según este estudio de la Universidad de California en Berkley y la Harvard Medical School, donde se analizaron las resonancias magnéticas de sujetos con falta de sueño: el resultado es que sus centros emocionales resultaron 60% más reactivos, o por decirlo así, primitivos.

-pérdida de la consolidación de memoria, lo que, según este informe, significa que es más difícil aprender y retener nuevas ideas.

Si lo anterior no fuera suficiente, esta rutina de dormir seis horas diarias (o menos) puede tener consecuencias muy serias a largo plazo, por ejemplo:

-se cuadruplica el riesgo de ataques cardíacos.

-se dispara el riesgo de obesidad (por aquello de que dormir menos da más hambre).

-aumenta el riesgo de algunos tipos de cáncer, entre ellos el de colon y el de seno.

-aumenta el riesgo de diabetes.

-caída del conteo espermático en hombres.

-aumenta riesgo de mortandad.

Ilustrado, sería algo así: