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Las mejores 15 películas mexicanas de 2009 a 2014: reflejos de la colectividad actual

Por: pijamasurf - 08/07/2014

Desde 2009, la nueva generación de directores cinematográficos ha dado una nueva perspectiva a la realidad de la nación

Cuenta la leyenda que el cine llegó a México en 1896 tras una exitosa aparición en la capital francesa: en un debut privado con  Porfirio Díaz, su familia y algunos miembros del gabinete, los hermanos Lumière proyectaron las primeras imágenes en movimiento en uno de los salones del Castillo de Chapultepec. Y eventualmente, después de la aprobación del aquel entonces presidente, las proyecciones se traspasaron al sótano de la droguería Plateros, en la actual calle Francisco I. Madero, en el Centro Histórico.

Con el tiempo, México se convirtió en un centro de producción fílmica de América Latina y España, dando a conocer la "época de oro" del cine mexicano. A partir de entonces, el cine nacional evolucionó hasta alcanzar una fama a nivel internacional. 

Actores como Pedro Infante, Emilio "el Indio" Fernández, Pedro Armendáriz, Dolores del Río, María Félix y Mario Moreno, entre otros, fueron las figuras predominantes de esta época. De eso ya hace 45 años. 

Desde entonces, el cine mexicano ha ido variando a fin de adecuarse a nuestra sociedad versátil. Y desde 2010, la nueva generación de cinematógrafos ha dado una nueva perspectiva a la realidad de la nación; desde narcos flicks, comedias, drama independiente hasta cine de arte. 

Quizá nos vienen a la mente películas de "los Tres Amigos", Alejandro González Iñarritu, Alfonso Cuarón y Guillermo del Toro, tales como Amores Perros (2000), Y tu mamá también (2001) y El espinazo del diablo (2001). No obstante, hay otras alternativas mexicanas que ofrecen una increíble perspectiva de nuestro estilo de vida:

 

15. Norteado (Rigoberto Pérezcano, 2009). Con Harold Torres, Alicia Laguna y Sonia Couoh. El tema principal de la película es la migración hacia E. U. y la amistad. 

 

14. Paraíso (Mariana Chenillo, 2014). Con Andrés Almeida, Daniela Rincón y Camila Selser. Se trata de dos personas obesas que están enamoradas: Carmen entra a una dieta, obligando a Alfredo a hacerlo también. Él perdiendo rápidamente peso, a diferencia de ella, empieza a ganar la atención de mujeres delgadas. De ese modo, esta situación pone en riesgo la relación con Carmen.

 

13. Los insólitos peces gato (Claudia Sainte-Luce, 2013). Con Ximena Ayala, Lisa Owen y Sonia Franco. Claudia es una niña solitaria que trabaja en un supermercado muy lejano. Un día, tras ser operada en un hospital, conoce a una mujer que se encuentra al lado de ella. Esta última lleva a Claudia a su casa, introduciéndola a sus hijas e hijo. La película pretende buscar empatía a través de la identificación con la protagonista. 

 

12. El infierno (Luis Estrada, 2010). Con Damián Alcázar, Joaquín Cosío y Ernesto Gómez Cruz. A través de la sátira y la glorificación de la “narco-cultura”, esta película es una comedia de humor negro que hace burla a la violencia derivada del narcotráfico. 

  

11. La cebra (Fernando Javier León Rodríguez, 2011). Con Jorge Adrián Spíndola, Harold Torres y Paulina Gaitán. La puesta en escena es la Revolución Mexicana, donde dos personajes llegan a las tropas de Álvaro Obregón. Es una pequeña, divertida y ácida versión de este evento histórico. 

 

10. Mai morire (Enrique Rivero, 2012). Con Margarita Saldaña, Amalia Salas y Juan Chirinos. Es un conjunto de historias intrigantes que la convierten en una pieza maestra. 

 

9.  Alamar (Pedro González-Rubio, 2009). Con Jorge Machado, Natan Machado Palombini y Néstor Marín. Un abuelo mexicano va a pescar con su hijo y su nieto, descubriendo de pronto que su hijo se divorció y su nieto vive ahora en Italia con su madre. Alamar explica el romance de una ruptura real.  

 

8. Año bisiesto (Michael Rowe, 2010). Con Mónica del Carmen, Gustavo Sánchez Parra y Armando Hernández. Una joven periodista decide ir a vivir a una gran ciudad. Tras un periodo de soledad y aislamiento conoce a Arturo, con quien desarrolla una relación obsesiva y sadomasoquista. 

 

7. Después de Lucía (Michel Franco, 2012). Con Tessa Ia, Gonzalo Vega Jr. y Hernán Mendoza. El tema principal de esta película es el bullying. 

 

6. Narco Cultura (Paul Schwarz, 2013). Documental de la cultura mexicana contemporánea. 

 

5. Daniel & Ana (Michel Franco, 2009). Con Dario Yazbek Bernal, Marimar Vega y Chema Torre. 

 

4. Miss Bala (Gerardo Naranjo, 2011). Con Stephanie Sigman, Noé Hernández y Lakshmi Picazo. Una mujer ordinaria que quiere ganar un concurso de belleza en el cual no la aceptan. De pronto, se ve envuelta en una pandilla de narcotraficantes a cambio de un favor… 

 

3. Club Sandwich (Fernando Eimbcke, 2013). Con Lucio Giménez Cacho, María Renée Prudencio y Danae Reynaud. El retrato de unas vacaciones de una madre soltera y su hijo adolescente en un hotel vacío en temporada baja. 

 

2. Heli (Amat Escalante, 2013). Con Armando Espitia, Linda González y Juan Eduardo Palacios. En una puesta en escena de la drogadicción y narcotráfico, esta es una película con giros inesperados.  

   

1. Post Tenebras Lux (Carlos Reygadas, 2012). Con Adolfo Jiménez Castro, Nathalia Acevedo y Willebaldo Torres. Es un viaje vibrante que trae a la mente escenas de las películas de Apichatpong Weerasethakul.

 

 

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¿Cómo diferenciar a un sociópata de un psicópata?

Por: pijamasurf - 08/07/2014

Las diferencias son sutiles pero sustanciales; no es lo mismo ser un uraño ser antisocial que un lobo con piel de oveja
[caption id="attachment_82233" align="aligncenter" width="630"]psicopatakristagibbard Krista Gibbard[/caption]

Para la mayoría de las personas, incluyendo a los psicólogos forenses, los términos sociópata y psicópata son prácticamente intercambiables. Los expertos discuten interminablemente si existen o no diferencias significativas entre estas dos condiciones, pero el hecho es que existen dos términos con acepciones distintas; puede que las diferencias sean sutiles, pero las sutilezas importan.

El DSM-5 (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) alberga a ambas condiciones bajo la categoría de “desórdenes antisociales de personalidad” (DSM-5). Esto significa que muestran muchos comportamientos comunes, como falta de culpa y remordimiento, tendencia a comportarse de manera violenta e indiferencia por las normas sociales y los derechos de otros.

Ciertamente, los psicópatas y sociópatas son muy parecidos, pero cada uno tiene comportamientos que lo hacen único. Los sociópatas tienden a ser nerviosos y a agitarse facilmente. Son volátiles y propensos a tener ataques de ira. Frecuentemente se comportan de manera poco educada y viven en los límites de la sociedad, incapaces de conservar un trabajo estable o permanecer en un lugar por mucho tiempo. Les es muy difícil generar relaciones interpersonales, pero pueden lograrlo. Pueden crear vínculos con alguna persona o grupo, pero no les importa la sociedad en general ni sus reglas. Los crímenes cometidos por sociópatas, incluyendo el asesinato, tienden a ser más espontáneos que planeados.

En cambio, los psicópatas son incapaces de generar lazos emocionales y tener empatía por los otros, a pesar de muchas veces tener personalidades encantadoras. Los psicópatas son extremadamente manipuladores y se ganan muy fácilmente la confianza de los demás. Aprenden a fingir emociones; parecerán bien educados y tendrán trabajos estables. Algunos incluso son tan hábiles que son capaces de mantener relaciones a largo plazo o formar una familia, sin que aquellos que los rodean sospechen de su verdadera naturaleza. A la hora de cometer crímenes, lo psicópatas planean meticulosamente cada detalle, a diferencia de los sociópatas.  

Las causas de la sociopatía y la psicopatía son muy diferentes. Se piensa que los psicópatas lo son por naturaleza (genética), mientras que los sociópatas se vuelven así por haber sido criados en determinado ambiente. La psicopatía está más relacionada con defectos neurológicos producto del poco desarrollo del área del cerebro que se encarga de controlar los impulsos y emociones. La sociopatía, en cambio, es más bien producto de un trauma infantil y de abuso emocional y psicológico.

En pocas palabras, los psicópatas son individuos más peligrosos: artistas del engaño que actúan con frialdad reptileana.