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El ritual solitario de la modernidad: fotografías de gente comiendo a solas

Por: pijamasurf - 08/31/2014

La comida ha dejado de ser un ritual familiar y cotidiano para entrar en la apretada agenda laboral: uno no siempre puede tomarse el lujo de dedicar tiempo para preparar sus alimentos y comerlos con verdadera atención, a solas o en compañía, pero es al menos interesante la forma en que un ritual social poco a poco toma el tinte agridulce de un ritual personal.

Dinner in New York es una serie de retratos de Miho Aikawa en la que documenta a hombres y mujeres comiendo a solas. Comer a solas no es necesariamente una actividad solitaria: muchos de los retratados comen mientras realizan otra actividad como ver televisión, hacer horas extra en el trabajo o revisar las redes sociales.

En realidad, el proyecto no fue concebido para mostrar "la soledad del citadino moderno" o algo así; para Aikawa, "si disfutas las horas de comida, es más probable que comas mejor. Pensemos qué podemos hacer para mejorar el placer de la mesa".

El Ice Bucket Challenge de David Lynch: un réquiem a la banalidad de esta época (VIDEO)

Por: pijamasurf - 08/31/2014

La conocida excentricidad de David Lynch se combina con el paradójico ejercicio altruista del Ice Bucket Challenge para resultar en un imprevisible réquiem por la trivialidad de nuestro tiempo

¿Un video más del Ice Bucket Challenge? Sí, pero al menos uno con más ingenio, con menos automatismo que aquellos que protagonizan los miembros en turno del star system dominante. Se trata, en cambio, de David Lynch, quien a su manera también participó en esta paradójica iniciativa altruista.

Lynch, fiel a su excentricidad, modificó un poco el procedimiento del desafío y en vez de bañarse con agua helada, pidió que se le vertiera café expreso helado; esto, mientras interpretaba con una trompeta la melodía de “Over the Rainbow”, la emblemática canción que está unida por igual a la fama de Judy Garland y The Wizard of Oz (Victor Fleming, 1939).

El resultado, claro, es extraño y, sin duda, no puede ser de otro modo. La disonante trompeta de Lynch se convierte en el instrumento de un réquiem absurdo, tributado quizá a la banalidad ruinosa en que nos solazamos como civilización, creyéndonos afortunados por vivir en esta época, que parece mejor que todas las que han existido.

Como remate, Lynch nominó a Vladimir Putin para que ejecute también el Ice Bucket Challenge.