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Monumentos abandonados de Bulgaria que parecen del futuro (FOTOS)

Arte

Por: pijamasurf - 07/23/2014

Monumentos comunistas en decadencia evocan naves espaciales y estructuras de comunicación cósmica en una particular estética de las empresa del poder abandonado.
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La ex sede del Partido Comunista entre la nieve con su gran disco espacial nos hace pensar en otro planeta.

La fastuosidad del Partido Comunista de Bulgaria, como ocurrió en otros países de la llamada "cortina de hierro", no escatimó en sus construcción. Esculturas y teatros monolíticos que buscaban concretar el poder del estado en una estructura visible. Hoy esta arquitectura ha sido abandonada, y yace derruida entre grafitti y descomposición --y sin embargo ha adquirido una aura paradójicamente futurista. Como si viajáramos a las ruinas  de otro planeta donde una monumental civilización aborto sus planes.

Este mismo efecto steampunk o retrofuturista puede observarse quizás aún más acentuado en estos monumentos comunistas de la Ex Yugoslavia, que bajo Tito llenó el país de épico metal y piedra con una inclinación que evoca las sagas espaciales de la ciencia ficción. 

En el caso de Bulgaria, esta estética de la suntuosa decadencia espacial puede apreciarse sobre todo en el Anfiteatro del Partido Comunista en la Montaña Buzludzha, situada en los Balcanes donde se realizó una histórica batalla contra los turcos. Este sitio parece ser una nave nodriza abandonada, con una cúpula de hipnótica simetría. A continuación les presentamos imágenes de este y otros monumentos monolíticos que celebraban el comunismo y que hoy son osamentas de elefantes de la memoria que cargan los búlgaros. 

 

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El monumento de Buzludzha en la distancia, entre las nubes, con una nostalgia de un poder abandonado.

 

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El antiguo anfiteatro de Buzludzha desde dentro parace una nave nodriza, ruina comunista de una simetría cósmica en decadencia.

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Buzludzha, como una pista de despgue.monolito-buzludzha

 

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El Monumento a la Fraternidad en Plovdiv.

 

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Monumento en Stara Zargora

 

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Monumento de Varna: como una pirámide o una puerta dimensional, que celebra la amistad soviética.

 

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Una Vecindad con Túneles de Paredes de Frases: William Burroughs en el Cine/ III: La Interzona

Arte

Por: Psicanzuelo - 07/23/2014

En esta tercera entrega sobre William Burroughs en el Cine: las fronteras de la razón, la imaginación, la adicción y la locura

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Parte 3: La Interzona

interzoneEn inicio el concepto de la Interzona, que puede explicarse por el efecto causado al inyectarse heroína, no sólo se queda a ese nivel químico sino que trasciende a otro metafísico, sin ser necesaria la droga después para que Burroughs pudiera llegar a ese lugar, que parece no estar en ninguna  geografía. Podría tener mucho que ver con el sitio intermedio al que los tibetanos llaman bardo, que realmente es lo que hay entre dos estados de consciencia.

burroughs_2181785bAunque varios contemporáneos defendían a capa y espada la adicción de Burroughs como una etapa superada, promulgando que desde 1957 con la ayuda del doctor Dent y su uso de la apomorfina no volvió a usar la heroína, la verdad es que a lo largo de su vida iba y venía en el uso de esta substancia, en muchas ocasiones viviendo etapas que lo acercaban a capítulos cercanos a la muerte; no es secreto que murió sosteniendo el famoso tratamiento de metadona, hasta el final de sus días. La adicción es una enfermedad como muchas otras, también catalogada por la Organización Mundial de la Salud. Un grave problema social consiste en que no podamos saber esto y que conceptualizamos la lucha contra las drogas como esfuerzos policiacos, bélicos, legales, económicos y geográficos. La relación de Burroughs con la substancia esta retratada fielmente y de primera fuente en su novela autobiográfica Junkie. Su uso recreacional para él inició en 1944, pero también comentó que lo romantizó desde sus lecturas adolescentes (sobre todo Kubla Khan), inclusive desde niño la tenía presente: “Recuerdo a mi nana hablando sobre el opio, que fumarlo traía dulces sueños, y me dije ‘Fumaré opio cuando crezca’”. En la película Drugstore Cowboy (Gus Van Sant, 1989) basada en las memorias de la novela autobiográfica de James Fogle, Bob Hughes (Matt Dillon) y su banda recorren el territorio norteamericano, atracando farmacias y satisfaciendo la adicción activa, dentro de una legendaria road movie, que en particular atrapaba con sus graciosas escenas del efecto de la substancia sobre el individuo, poseyendo de forma estética a toda la película; la pantalla se convertía en una alucinación de colores diversos y recuerdos de cosas que no sucedieron. De esta manera Van Sant desarrollaba estéticamente el concepto de una zona, a la que el adicto puede llegar y que nunca quiere dejar. Pero está zona es la zona de confort; la Interzona es otra cosa, más distante y más cercana al mismo tiempo, es un túnel conector. Curiosamente en la cinta, cuando Bob quiere limpiarse y vivir una nueva vida, entra a un tratamiento de metadona y tiene contacto con el mismo Burroughs que aparece directamente en pantalla, en uno de sus trascendentales cameos. Aquí el escritor funge como profeta, anunciando el aparato de excusas que el sistema utilizara para controlar por medio de su dichosa lucha contra las drogas. Como si estas drogas tuvieran metralletas y granadas:

in vandas roomEn cuanto al cine sobre junkies, adictos en la pantalla, habría que hacer mención de los esfuerzos de Pedro Costa en el barrio de las Fontainhas, con su trilogía digital. Estás cintas, desnudas de cualquier glamour, retratan íntimamente la adicción y la pobreza de una clase social con pocas opciones, en especial uno de estos filmes, En el cuarto de Vanda (Pedro Costa, 2000); rodado a lo largo de dos años sin guión. Pedro Costa inició su carrera haciendo cine industrial con éxito. Fue filmando en Cabo Verde, cuando alguien le pidió llevar unas cartas al mencionado barrio bajo, que el cineasta hizo contacto con una población particular y le llamó la atención la curiosa manera de sobrellevar su miseria. En cada una de estas cintas lleva cada vez menos luces, menos equipo menos gente, hasta que En el cuarto de Vanda retrata a sus personajes sin distancia alguna e inmerso a flor de piel, sujetando el mismo la cámara, experimentando otra manera de hacer cine.

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114387673.jpgLa jeringa para Burroughs fue un paralelo al pene, que fungía en su homosexualidad como base de su placer y dolor, al igual que la jeringa en su adicción. En ese sentido, la ciudad de México fue un paraíso para él, nunca necesitó una receta, y Tánger lo mismo, porque la droga callejera nunca lo satisfizo, prefería acudir directamente a las farmacias, con recetas compradas a doctores corruptos y tener la substancia lo más pura posible. Junto con el exotismo romántico que le suscitaban estos lugares en los que tenía un domicilio temporal, y acceso a cualquier cantidad de amantes masculinos sin prohibición y drogas sin límite; curiosamente en sitios que constituían una pesadilla para el statu quo, para la mayoría de pobladores de países primermundistas en esos tiempos, una especie de afrenta social. Hay que recordar que no es la ciudad de México de ahora; hasta fumaderos de opio existían en la calle de Dolores en el centro histórico.

interzone_1Es importante entender que la gran característica de Burroughs fue su conocimiento, su sabiduría, esto no sólo lo separaba de los gatos callejeros hipsters que flotaban en la aceras, y todos los demás junkies, sino que dio nacimiento a la cultura beatnik, el intento alucinado de la abolición de la burguesía por medio de otra forma de vida más cercana a lo real de la clase trabajadora, pero combinando esto con aventuras interminables; una óptica constante que difería de lo obvio. De aquí tomaron mucho los hippies, pero desafortunadamente no la médula espinal, consistente en leer, leer y seguir leyendo, tomar clases de lo que sea, nunca dejar de aprender, y luego aplicar lo que se pueda en vida y sobre todo en la reflexión de la misma por medio de la escritura. El jazz bebop como corazón para la sangre que no se conforma con lo establecido, a lo que “oficialmente” se puede aspirar; ahí es donde surge la Interzona, el acceso a otra dimensión por medio de la mente. Burroughs era un drogadicto que había cursado carrera en Harvard, asistido a la escuela de medicina en la ciudad de Viena, y además de todo autodidacta en infinidad de temas. Así pudo dilucidar con mucho esfuerzo la Interzona, este lugar intermedio parecido a lo que Tarkovski adapto sobre la novela de ciencia ficción de Boris Strugatski, Stalker (1979). Este lugar metafísico al que se accedía de manera física, donde la materia se afectaba por medio de la mente.

En estados alterados de consciencia Burroughs estaba seguro de que contactaba con una raza de extraterrestres que eran muy parecidos a las cucarachas, en una especie de trance que lo conectaba con lo verdaderamente real, detrás del velo que construía el sistema capitalista. Todas las necesidades que eran creadas en el consumidor por el sistema, probablemente provenían de extraterrestres. A través de una relajación desmedida y quizás de su imaginación, el elegante Burroughs cambiaba de planos dimensionales y platicaba con estos seres que lo ubicaban en su insignificancia, pero también en su importancia como artista, en especial como escritor.

orgonEntre los múltiples pobladores de la zona en el libro de El almuerzo desnudo, llaman la atención los vendedores de tanques de orgón. Cabe mencionar que Burroughs conoció a Wilhelm Reich, y fue un ferviente fanático del uso de estas máquinas acumuladoras de energía orgónica. El psicoanalista Wilhelm Reich, discípulo consentido de Freud, en sus inicios promovió la idea de una fuerza vital universal, una base completamente biológica de la famosa libido freudiana, asunto que le valió la expulsión de la sociedad psicoanalítica de Viena. Reich más tarde pudo sintetizar ésta energía, el orgón, una energía vital de todo organismo color azul, medible y omnipresente. A través de sus acumuladores, recogía energía orgónica de la atmósfera, con fines tan diversos como la mejora de la salud en general, aumentar la potencia orgásmica y el control del clima. Reich pensaba que las personas tenían varias enfermedades, en especial cáncer, cuando un individuo tenía carencia de orgón en su cuerpo. Y es así como Burroughs entiende la responsabilidad social de traer herramientas al mundo real provenientes de la Interzona, para lidiar con la parte negativa del sistema, y lo mismo con la máquina de los sueños vista en el artículo anterior. 

 

Wilhelm-Reich-2En especial hay un trabajo cinematográfico que merece toda la atención con respecto a las investigaciones de Reich, W. R. Los misterios del organismo (Dusan Makavejev, 1975), película prohibida en su natal Yugoslavia durante 18 años. En apariencia un collage experimental, conformado por un documental en una parte, que habla biográficamente de W. R; de cómo adoptó ideas comunistas ad hoc a su pensamiento y pronto, por la radicalidad de su postura, fue expulsado del partido comunista y perseguido después por los nazis para acabar en E. U. haciendo sus famosos experimentos, mismos que lo llevaron a su final encarcelamiento. Todo esto mezclado con una ficción en tono absurdo, llena de metáforas políticas, sobre una joven militante yugoslava que plantea varias soluciones para abolir el régimen que monopoliza con la cópula humana. La película es un carnaval de imágenes de stock, entrevistas, teatralidades y hasta la presencia en cuadro de Jackie Curtis, una de los travestis favoritos de Warhol en esa época, porque la cinta cuenta con partes rodadas en N. Y. W. R Los misterios del organismo aplica las teorías de Reich en contra del estalinismo, y la relación política de Rusia con Yugoslavia que termina siendo un problema sexual. Una obra maestra, cuya estructura tiene mucho que ver con la escritura de William S. Burroughs.     

Película completa:

MPStop2Pero surgen reflexiones variadas en cuanto a la posibilidad de que el internet sea una materialización, o una conexión objetiva con la Interzona de forma digital. ¿Es la Interzona un lugar, o un no-lugar al que se puede acceder desde cualquier sitio del mundo; dónde queda el internet en todo esto? La tecnología finalmente termina suplantando cualquier droga, y también a la misma satisfacción sexual. Sobre todo el espacio para que suceda la magia digitalmente, que el individuo experimenta en la pantalla de su aparato, pero conectado a un aparato virtual mucho mayor que no es menos real.

 

 

Más sobre el orgón:

cobain en una cabina de orgonhttp://www.psico-system.com/2012/06/el-acumulador-de-energia-orgonica-y-su.html

 

Otro tanto sobre la vida de Burroughs:

http://realitystudio.org/bibliographic-bunker/william-burroughs-and-the-history-of-heroin/

 

 

Twitter del autor: @psicanzuelo