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La ciencia comprueba que el estrés es altamente contagioso

Salud

Por: pijamasurf - 07/13/2014

Posiblemente ya lo sospechabas, y ahora la ciencia lo comprueba: el estrés es muy contagioso a través de los sentidos

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Investigadores de la Universidad de St. Louis y la Universidad de California en San Francisco han encontrado pruebas de algo que muchos hemos experimentado pero no estaba sustentado científicamente: el estrés es muy contagioso.

En el experimento en St. Louis, los sujetos fueron obligados a observar situaciones estresantes, como un hombre defendiéndose contra falsas acusaciones. Inmediatamente, los observadores obtuvieron el estrés del defensor, teniendo una evidente alza en sus niveles de cortisona.

Por su parte, en San Francisco encontraron que el estrés se contagiaba fácilmente entre las mamás y su bebes.

Durante largo tiempo, la ciencia se ha preguntado acerca de los mecanismos que hacen que las emociones se transfieran de una persona a otra. Ahora se piensa que el estrés se contagia a través de los sentidos, al captar los signos sutiles del lenguaje corporal. Aunque el estrés se puede transmitir entre extraños, se crea un vínculo mucho más fuerte entre personas familiares.

Además, el estudio de San Francisco muestra que la ansiedad puede ser captada desde que somos muy pequeños, menos simbólicamente pero más sensorialmente, a través del tacto de nuestras madres.

Y tú, ¿en qué situaciones has sentido que te contagias de estrés?

Sobre la muerte de Robin Williams: ¿es egoísta decir que el suicidio es egoísta?

Salud

Por: pijamasurf - 07/13/2014

A raíz del presunto suicidio del actor Robin Williams han surgido toda clase de comentarios y opiniones, entre ellas que el suicidio es un acto egoísta. ¿Por qué no lo es?

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El 11 de agosto surgieron las noticias sobre el suicidio de Robin Williams, aparentemente por una depresión desmedida que llevaba años en su vida. Y mientras los homenajes y mensajes de admiración no han parado de ocurrir en medios y redes sociales, hay varios que han tomado la oportunidad de criticar y desacreditar su muerte, como lo hacen con todas las figuras públicas que han cometido suicidio. En Facebook y blogs personales se pueden ver comentarios como “Suicidarte es lo más egoísta que puede hacer una persona”, “Hacerle eso a tu familia es simplemente egoísta”, y decenas de variaciones.

Estas personas están, si no en un error ignorante, al menos muy desinformadas. La tristeza extendida, o depresión, es una condición que si no padecemos, no deberíamos siquiera intentar juzgar (“No critiques lo que no entiendes”, decía Bob Dylan). Hoy en día se ha banalizado tanto la palabra depresión (i. e. “Qué depresión que mañana sea lunes”) que dejamos de visualizar lo que conlleva y hasta dónde puede llegar.

Mucha gente tiende a desacreditar la depresión porque todos hemos sido miserables en algún momento de la vida, pero la depresión es una condición genuinamente debilitante, y tener un mal día o una etapa miserable no lo es. El problema es que los desbalances mentales o emocionales nunca reciben la misma simpatía que las enfermedades físicas, como si los primeros no fueran reales y fueran más bien una creación propia, una debilidad ante la vida, que se debe superar y listo.

death-rwEl caso de Robin Williams es un buen ejemplo para ilustrar cómo la depresión no discrimina. Ni el dinero ni la fama ni el carisma salvan a alguien de decidir terminar con su vida. Quizá, todo lo contrario. La banalidad sólo incrementa la sensación de que el mundo es absurdo y, sobre todo, doloroso: “Nunca se está más solo que cuando se está solo rodeado de gente”, reza el dicho. Ultimadamente, la depresión es una manera de llamarle a un túnel existencial que lo vuelve todo extraño y del que es muy difícil salir si no se tienen a la mano ciertas herramientas. La lógica que tiene una persona sana, no deprimida, nunca será la misma lógica que llevó al otro a quitarse la vida. Los túneles son oscuros y allí puede haber toda suerte de monstruos, pero no sólo monstruos-quimeras, sino también monstruos-verdades.

Uno de los grandes problemas de la depresión es que estando allí es difícil tener buenas ideas. Es difícil decir “Voy a meditar, comer sano, salir a caminar, escuchar a Mozart, irme a vivir al bosque, hacer listas de palabras…”. Estando allí hay parálisis y hay inundación. Decir, entonces, que es “egoísta” cometer suicidio es emitir una opinión completamente desinformada y, finalmente, banal; ­ya el verbo “cometer” antes de “suicidio” es un prejuicio lingüístico. Cuando se dice que es egoísta no se está refiriendo directamente a nada, porque el suicidio varía tanto en sus crisoles como varían los infinitos túneles bajo la superficie.

¿Es egoísta decir que el suicido es egoísta? Esa pregunta queda en el aire. Lo cierto es que las opiniones sobre la tristeza, cuando no se está dentro de esa tristeza, son sólo opiniones. Hablan sólo de quien las habla. El romanticismo que popularmente se le atañe a la depresión y al suicidio, por el otro lado, cae en los mismos errores.