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Científicos rusos planean reconstruir la torre de Tesla para abastecer al mundo de energía libre

Ciencia

Por: pijamasurf - 07/08/2014

Los hermanos Leonid y Sergey Plekhanov creen que pueden cumplir el sueño cósmico de Nikola Tesla de proveer energía libre para todo el mundo

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Dos científicos rusos planean realizar el proyecto para transmitir energía inalámbrica que fuera parte central del trabajo visionario de Nikola Tesla, el brillante inventor serbio que creía que se podía utilizar la energía del cosmos para alimentar gratuitamente a la Tierra. Tesla construyó  un prototipo, la Wardenclyffe Tower, pero no logró llevar a cabo su sueño; ahora Leonid y Sergey Plekhanov, del Instituto de Tecnología y Física de Moscú, dicen haber estudiado el trabajo de Tesla y creen que podrán materializar su ambicioso proyecto para dotar al hombre de energía libre y encender la mecha del cielo.

Los hermanos Plekhanov se encuentran levantando fondos --dicen necesitar 800 mil dólares-- para construir una Torre de Tesla 2.0, que incluye también paneles solares. ¿Hasta que punto esto es oportunismo subido en los hombros de un gigante esotérico? ¿O se trata de ciencia libertaria, el sueño humanitario del fuego de los dioses? Es difícil decir, aunque seguramente el grueso de la ciencia y la academia descartaría el proyecto, atribuyéndolo a un disparate digno de los programas secretos de la KGB.

Los autores del proyecto, que se encuentra en etapa de crowdsourcing, creen que las necesidades de energía eléctrica de todo el planeta pueden ser satisfechas con la instalación de un panel solar de 316 x 316km posicionado en el desierto cerca del ecuador. Su argumento se basa en una "interpretación creativa" de la teoría de Tesla supuestamente confirmada a través de un software Ansoft HFSS. 

 

Experimento científico podría comprobar que el mundo es un holograma

Ciencia

Por: pijamasurf - 07/08/2014

Probando la Matrix: lanzan experimento que sondeará el límite digital del espacio-tiempo para determinar si vivimos en una proyección holográfica

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En los últimos años, la ciencia ha empezado a considerar seriamente la posibilidad de que nuestro universo sea la proyección holográfica emitida desde el horizonte de sucesos de un agujero negro. Esta hipótesis, sin embargo, es una versión moderna de una idea recurrente en la historia del pensamiento: que el universo es una ilusión y que vivimos en una construcción artificial.

Científicos del Fermi National Laboratory de Illinois han lanzado recientemente un experimento en el que buscan saber cómo almacena información el universo, para poder determinar si vivimos en un holograma bidimensional (que ilusoriamente percibimos como un mundo tridimensional). "En el mismo sentido en que el personaje de un programa de TV no sabría que su mundo aparentemente en 3D sólo existe en una pantalla en 2D, podríamos no saber que nuestro espacio en 3D es sólo una ilusión. La información de la totalidad del universo podría estar codificada en pequeños paquetes bidimensionales", señala el comunicado de prensa.

El experimento busca detectar esos paquetes de información 2D de los cuales la realidad en 3D sería una representación. Cuando uno se acerca mucho a una pantalla se pueden observar los pixeles, pequeños puntos de data que conforman la imagen que vemos a distancia. El experimento parte de la hipótesis de que el espacio tiene un tamaño de pixel de 10 billones de billones de veces más pequeño que un átomo, lo que se conoce como la escala de Planck.

El director del Fermilab, Craig Hogan, explica que se intenta descubrir si el espacio-tiempo es un sistema cuántico al igual que la materia y está compuesto, por así decirlo, de partículas de información y tiene un aspecto digital. "Durante cientos de años hemos asumido que el espacio está hecho de puntos y líneas. Pero tal vez eso no es correcto --quizás está hecho de ondas, de la misma manera que la materia y la energía".

Como si se tratara de un ejercicio de ciencia ficción (pero no), los investigadores del Fermilab han construido un aparato que llaman holómetro, el cual consiste de dos rayos láser de alta intensidad que son fragmentados y enviados perpendicularmente por dos brazos de 40m. Después, en la punta de estos brazos, los rayos son regresados y son recombinados. La idea es que cuando los rayos hacen contacto con el "fragmentador" (splitter, en inglés), este aparato debería moverse de cierta forma haciendo que el brillo de los rayos fluctuara. Esta fluctuación luego sería analizada para determinar si ha entrado en contacto con lo que llaman "ruido holográfico" (o quantum jitter), que serían los mismos bits cuánticos que codifican el holograma del universo. De toparse con este "jitter" o fluctuación informática, se podría decir que vivimos en un espacio-tiempo holográfico; nos habríamos topado también con el límite de lo que podemos medir en nuestro universo. El holómetro está diseñado para descartar otro tipo de vibraciones, como la radiación de fondo o las emitidas por otros aparatos electrónicos

Hogan y su equipo creen que en un año podrán tener los primeros resultados.