*

X

3 focos rocos de la reforma energética en México, según Green Peace

Por: PijamaSurf Mexico - 07/11/2014

Tal como está planteada, la Reforma Energética promueve el fracking y disuelve prácticamente las áreas naturales protegidas del país

savingComo sabrás, en estas semanas se discute en el Congreso la última parte de la Reforma Energética. Sin caer en nacionalismos viscerales que apuntan a la defensa indiscriminada del petróleo, Green Peace monta una crítica más funcional, pues la propuesta perjudica por igual a los partidarios y detractores del petróleo: el deterioro al medio ambiente es inaceptable.

Se ha hablado con alarde de las afectaciones que genera el fracking y de las facilidades que imprime la reforma energética a esta práctica. También, de la nula promoción a la generación de energía renovable; pero además, se teme por la intromisión en las áreas naturales protegidas (ANP), que prácticamente se anulan si la reforma energética se vota como está.

Te presentamos los focos rojos que Green Peace está advirtiendo sobre las atrocidades de dicha reforma:

1. Las 176 áreas naturales protegidas podrían ser explotadas. 

Si el gobierno encuentra hidrocarburos en la zona, así se trate de un Área Natural Protegida, podrían hacer extracción de petróleo o de gas shale, con el nocivo fracking. Green Peace ejemplifica que se podrían autorizar pozos petroleros y extracción de gas en el santuario de la Mariposa Monarca, en el Parque Nacional de Cabo Pulmo, Isla Mujeres, en Cuatro Ciénegas o en cualquiera de las 176 áreas naturales protegidas.

¿Por qué podría suceder lo anterior? * El artículo 91 de la iniciativa de Ley de Hidrocarburos señala que: “las actividades de Exploración y Extracción se consideran de interés social y orden público, por lo que tendrán preferencia sobre cualquier otra que implique el aprovechamiento de la superficie o del subsuelo de los terrenos afectos a aquéllas”, lo cual significa que podrá violentarse la propiedad comunal, ejidal y privada, incluso sobre las ANP y los bosques mexicanos.

2. Si los comuneros no desean vender, serán expropiados.

También podrán ser pagados en especie, es decir, mediante contratos de trabajo para convertirse, de dueños, en obreros.

* El  artículo 91 establece que: “la industria de Hidrocarburos a que se refiere esta Ley es de utilidad pública. Procederá la constitución de servidumbres, la ocupación o afectación superficial, o la expropiación de los terrenos necesarios para la realización de las actividades de la industria de Hidrocarburos, conforme a la Ley de Expropiación y demás disposiciones aplicables en los casos en los que la Nación lo requiera”.

3. Se incrementaría el fracking, y además, México continuaría dependiendo de los hidrocarburos que acentúan inevitablemente el cambio climático.

Los artículos en los que Green Peace exige un cambio son: 5, 6, 32, 37, 91 y 102 de la Ley de Hidrocarburos; el 6 y el 20 de la Ley de Minería, así como el 4, 11, 12 y 37 de la Ley de Energía Geotérmica. Asimismo, el artículo 7 de la Ley de la Industria Eléctrica y el artículo 33 de Ley de los Órganos Reguladores Coordinados en Materia Energética.

*Si te suena, ubica tu distrito y escribe a tu legislador, y exígele que vote por la seguridad colectiva.

Cámara de Diputados.

Cámara de Senadores.

 

 

Te podría interesar:

#MúsicaSuave para degustar una infusión de melancolía: Chapel Floor, de Aaron Martin

Por: Javier Barros Del Villar - 07/11/2014

Este álbum florece entre la música clásica contemporánea y la melancolía espectral; se trata de un disco sanador y poco cómodo

aaron-martin-chapel-floorHay veces en las que la fortuna te lleva a encontrarte con discos que, de algún modo, responden exactamente a las inquietudes musicales que tienes justo en ese instante. Tal vez, además del margen de suerte que quizá recubre cada acto en nuestra vida, esto también involucra una especie de meta-intuición o magnetismo –como cuando entiendes, ya en retrospectiva, por qué conociste a tal persona o visitaste tal lugar. Esto es lo que me ocurrió con el álbum Chapel Floor (2014), de Aaron Martin. 

Martin es un destacado chelista y compositor que a lo largo de su más reciente producción nos sumerge, literalmente, en las reverberaciones de su instrumento, acompañado de loops sintéticos que ambientan la experiencia y te llevan al filo de una angustia melancólica –misma que, paradójicamente, al terminar de escuchar el álbum completo te ayudará a sentirte más ligero. 

Chapel Floor, producido por Sonic Meditations, inicia con "Piece 5", una gentil introducción que te permite adentrarte suavemente en lo que será una aventura tan hermosa como poco cómoda. Luego llega "Autism" que, mediante el sonido de una armónica sintetizada 'rileyeana' te advierte, cortésmente, que ya estás adentro. Los tracks 3 y 4 profundizan en lamentos dilatados del cello, elevando la tensión y exponiéndote incluso a momentos de mesmeriana pasividad. La quinta y sexta piezas, "Karl Rove" y "Piece 3", te conceden un poco de aire, pero sólo lo imprescindible, mientras que con "Pepperbox", el segundo track que incluye vocales --contrastando, ahora, con un cello ensimismado--, la tensión vuelve, sólo que ya no es lo mismo –al parecer, tu propia experiencia dentro del tablero de juego sonoro de Martin ya ha madurado. Inesperadamente "Branch Wheel" porta, con elegancia, el núcleo melancólico del álbum y luego llega "Lightning in Meadow Grass", un bálsamo 'whitmaniano' ideal para navegar en el rocío un instante antes de que aterrice en la hierba. Finalmente viene "Orchard", que bien podría haber consagrado un final catárticamente feliz para el recorrido. 

Creo que Martin bien pudo haber concluido la narrativa con ese décimo track. La aventura ya estaba aparentemente completa. Sin embargo, este músico originario de Denver decide, bajo su propio riesgo y el nuestro, llevarla unos pasos más allá con dos tracks más, "Le Bateau-Mouche" y "Trees are Smoke", una suerte de outro experiencial que, lejos de buscar un cierre épico o siquiera uno esperado, de algún modo redondea el ciclo de emocionalidad narcótica que, en conjunto, queda proyectado en el piso de la capilla.

Chapel Floor es algo así como una terapia audio-reichiana filtrada a través de las pinturas de Edward Hopper y bendecida por los patronos de la exploración sonora. Una obra que no deja espacio para dudar de la calidad de Martin, un recordatorio de que la sensibilidad es pocas veces cómoda, y una herramienta psicoemocional para quien busca refugio en el arcón musical. Un álbum memorable. 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis