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Toda suerte de delirios y déjà vu son producto de una defectuosa "prueba de realidad"

Por: pijamasurf - 06/24/2014

Una importante investigación en torno a la "prueba de realidad" nos explica por qué algunas personas tienen delirios de que su familia es una impostora o que su casa es un lugar que nunca antes han visto

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Aparentemente, existen más delirios de los que comúnmente conocemos. Existe, por ejemplo, el delirio llamado Capgras, que es la ilusión de los dobles. Después de un daño severo en el cerebro, una persona puede regresar a su vida normal creyendo que su familia es una impostora. Ello está detonado por una falta de “familiaridad” en los rostros que ve. El delirio Capgras es cuando otras personas se ven familiares, pero se sienten como extraños.

Otro delirio muy parecido es el Fregoli, que se distingue por detonar lo contrario del déjà vu; un jamais vu: la sensación de desconocimiento absoluto evocado por un lugar familiar. Pero este tipo de sentimientos no se convierten en delirios para las personas cuya "prueba de realidad" (reality testing) está intacta.

“Un ejemplo de una prueba de realidad normal es la persona que sufre de un dolor de cabeza, inmediatamente piensa que tiene un tumor cerebral, y luego lo descarta y sigue con su vida”, anota el profesor Philip Gerrans de la Universidad de Adelaide. Su investigación sugiere que las razones por las cuales algunas personas no pueden librarse de sus delirios, no obstante que se les explique mil veces que no son reales, es porque su prueba de realidad es defectuosa. Y esas personas pueden llegar a ser peligrosas para sí mismas y para los demás.

Su cerebro, de acuerdo a la explicación de Gerrans, funciona como lo hacen los sueños: los principales sistemas cognitivos del cerebro no distinguen la realidad, y sus tests carecen de “objetividad” (por ello, un sueño puede ser tan real como la vigilia).

En su artículo, el profesor propone un mejor entendimiento del sistema de prueba de realidad para poder curar a las personas que sufren de este tipo de delirios surreales. “Intentar tratar a alguien que experimenta este tipo de delirios al decirle la verdad no necesariamente ayudará, así que necesitamos desarrollar nuevas estrategias para asistirlos”. Ultimadamente, el objetivo de su trabajo es ayudar a explicar la naturaleza de la prueba de realidad, para poder ayudar a personas a encontrar el hilo de Adriana hacía la realidad objetiva y que sus delirios dejen de ser adversarios de su propio entendimiento de la realidad.  

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Dime qué música escuchas y te diré cómo eres

Por: pijamasurf - 06/24/2014

Las asociaciones entre música y personalidad pueden generar curiosos estereotipos, pero también revelar visiones de mundo compartidas

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¿Si escuchas música clásica eres snob, si escuchas pop eres tonto y si escuchas metal pesado eres violento? Los estereotipos asociados a los estilos de música no suelen ser más que generalizaciones y prejuicios; pero Adrian North, jefe de la escuela de Psicología y Patologías del Habla en la Universidad de Curtin ha entrevistado a 36,518 personas para establecer de una vez por todas algunas relaciones comprobables entre música y estilo de vida.

Según el estudio de North, la gente más creativa en su encuesta escucha jazz, música clásica, ópera e indie, mientras que los menores índices de creatividad se registraron entre fans del pop comercial. Sin embargo, los fans del pop comercial y del country son los que más trabajan, en comparación con los que escuchan funk o indie y se ven a sí mismos como perezosos.

A continuación otras asociaciones interesantes que, recordémoslo, están basadas en estadística y en percepción de sí mismo, más que en una relación causal entre la música y la personalidad:

-Habilidad social y extroversión: funk, country, rap y dance.

-Reservados e introvertidos: música clásica y heavy metal.

-Amables: opera, easy listening y heavy metal.

-Obstinados: dance, indie y punk.

-Nerviosos: pop comercial.

-Relajados y seguros de sí mismos: blues, funk, jazz, música clásica y heavy metal.

Pero más allá de la personalidad, existen algunas asociaciones interesantes entre gustos musicales virtualmente contrapuestos y visiones de mundo compartidas. Por ejemplo, los fans de la ópera y el jazz tienden a votar más por partidos políticos de derecha, conservadurismo compartido con fans de la música country. Y, mientras que los que escuchan a Verdi o a Nina Simone tienen más probabilidades de tener ingresos elevados, los que escuchan country suelen tener estilos de vida más modestos.