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Un perro detecta el cáncer de pecho de su dueña

Salud

Por: pijamasurf - 06/30/2014

Un perro de asistencia alertó a su dueña acerca de un tumor maligno que tenía en el pecho izquierdo y gracias a ello le salvó la vida

experience: Emilie Clark with dog MiaLos animales tienen mucho más que enseñarnos de lo que les permitimos. Pueden ver lo que ignoramos, como las explosiones de luz ultravioleta en los cables eléctricos o  la línea del campo electromagnético de la Tierra. No es sorprendente, entonces, que también puedan detectar el cáncer.

La veterinaria Emilie Clark relata la impresionante historia de su perra Mia que, entre otras cosas, detectó un cáncer en su pecho izquierdo. Mia es un perro de asistencia; es decir, un perro entrenado para alertar a su dueña de ciertas cosas. Debido a que Clark sufre de taquicardia ventricular y sordera parcial, Mia la alerta cuando su ritmo cardiaco aumenta (y le lleva sus medicinas), cuando suena el teléfono o cuando llaman a la puerta.

“Una noche de noviembre de 2011, estaba en mi computadora cuando Mia saltó a mi regazo y olfateó la parte de arriba de mi pecho izquierdo. Cerró los ojos y lamió furiosamente. Ello me asustó porque es lo que hace cuando tengo una herida o una cortada”, cuenta Clark.

La determinación de Mia de que había algo mal en su pecho convenció a la dueña a ir al hospital al día siguiente a que le revisaran el pecho. Con todo y que los doctores le comentaron a Clark que era casi imposible que tuviera cáncer de pecho porque sólo tenía 24 años, Clark  ordenó una mamografía.

Los resultados fueron positivos y los doctores le diagnosticaron cáncer grado 2a. Dos días después entró a cirugía y le quitaron el tumor, seguido ello de un intenso tratamiento de radioterapia.

“Ninguno de los oncólogos que conocí durante mi experiencia fue escéptico acerca del papel de Mia en diagnosticar mi cáncer; lo había escuchado antes”, apunta Clark. De hecho, hay una organización caritativa llamada Medical Detection Dogs que entrena a los perros a oler el cáncer y está respaldada por Cancer Research UK.

Los perros de asistencia pueden proporcionar una especie de escaneo para cánceres que actualmente son difíciles de detectar por distintas razones. Quizá más países del mundo deban implementar este sistema canino en sus servicios médicos públicos.

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El yogurt podría hacer que te crezcan los testículos y te vuelvas más sexy

Salud

Por: pijamasurf - 06/30/2014

Los probióticos del yogurt contribuyen a bajar de peso, son afrodisíacos y hasta aumentan el tamaño de los testículos, muestra un estudio en ratones del cual se puede inferir, sumado a muchos otros, la importancia de una dieta que favorezca una flora intestinal balanceada

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Estudiando el fascinante mundo de los probióticos y los efectos que tiene la flora intestinal en la obesidad, científicos  de MIT descubrieron que el yogurt, que contiene ciertas cepas de bacteria benéfica, puede provocar adelgazamiento e incluso incrementar la atracción sexual. Esto en el caso de ratones de laboratorio, pero recordemos que la mayoría de los estudios científicos son realizados en estos mamíferos y luego pueden ser aplicados al ser humano, en muchos casos.

Los investigadores del MIT querían saber por qué el yogurt, más que cualquier otro alimento, ayudaba a prevenir un incremento de peso, según un estudio previo realizado en Harvard. Para poner a prueba el efecto del yogurt, Susan Erdman y Eric Alm alimentaron a 40 ratones hembras y 40 machos con dietas altas en grasa, bajas en fibra y bajos nutrientes para simular comida chatarra, así como también una dieta típica de ratón. Luego suplementaron a la mitad del grupo con yogurt probiótico.

Lo primero que notaron los investigadores fue que el pelaje de los roedores come-yogurt lucía sumamente brillante; descubrieron que estos animales tenían 1o veces más densidad folicular que los otros animales, lo que les brindaba una lujosa pelambre. 

Rápidamente notaron también sus descollantes testículos proyectados hacia afuera con lo que describen como "arrogancia ratonil". Al realizar una medición, vieron que los testículos de este grupo pesaban 5% más que los que habían comido dietas de ratón y 15% más que los que comían "comida chatarra".

Y no sólo fue un cambio de apariencia; los machos que comieron yogurt lograron inseminar a sus parejas más rápido que los otros ratones, por lo cual podemos decir que, al menos en los ratones, el yogurt --lo similar con lo similar-- es un buen afrodisíaco que favorece la fertilidad. Las hembras que comieron yogurt también recibieron beneficios, produciendo camadas más abundantes.

El investigador Eric Alm cree que los efectos del yogurt tienen que ver con las bacterias benéficas que viven en nuestro intestino. "Tal vez los probióticos en el yogurt tienen algo que ver en los efectos en el peso".

Ciertamente, el caso del yogurt que hace crecer los testículos es un ángulo explotado por la cultura pop de los medios al querer divulgar la ciencia. Pero lo que no debe pasarse de largo es el poder que tiene una dieta enfocada a alimentar de manera balanceada a los micoorganismos que viven en nuestro estómago y que constituyen más de 90% de nuestro material genético, participan en la elaboración de la mayoría de nuestros neurotransmisores y conforman parte importante de nuestro sistema inmune.

A partir de este estudio del yogurt, que se realizó hace un par de años, se han venido generando nuevas investigaciones que muestran que la mayoría de los problemas de obesidad están relacionados con una flora intestinal poco saludable. En algunos casos, para que un sujeto de estudio baje de peso inmediatamente sólo ha sido necesario implantarle bacterias de otro sujeto sano o sin sobrepeso. 

Más importante que mejorar la apariencia o crecer los testículos, los probióticos y una dieta prebiótica podrían tratar numerosas enfermedades y mejorar casi cualquier estado de salud, incluyendo la capacidad cognitiva. El reciente interés que existe en el microbioma humano parece confirmar lo que decía el padre de la medicina, Hipócrates, quien famosamente dijo que "Todas las enfermedades tienen su origen en el intestino" y a quien también se le asigna la frase: "Que la comida sea tu medicina". Para verdaderamente entender está última frase es necesario contemplar el hecho de que cuando comemos estamos comiendo también para el superorganismo que conformamos con los billones de bacterias, parásitos y virus que cohabitan nuestro cuerpo y controlan importantes procesos fisiológicos e incluso mentales, y el cual tiene 10 veces más células que nosotros.

Además del yogurt se pueden consumir probióticos de verduras fermentadas --como el kimchi coreano--, el pulque, la cerveza, los búlgaros (o kefir) de agua y leche y muchas otras fuentes alimenticias (en realidad, casi todas las culturas tienen un alimento o bebida fermentada como fundamento de su alimentación, lo cual revela una profunda intuición de los beneficios de incorporar probióticos naturales a la dieta humana).

Así que come yogurt y comparte el yogurt; su textura y sabor es indudablemente sexy. Aunque recuerda que no es necesario colocar el yogurt en tus testículos para que crezcan.