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A pesar de no gozar del éxito o la crítica de otros textos de Joyce, la influencia de Finnegans Wake sobre la cultura moderna ha sido inmensa y va mucho más allá de la literatura

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James Joyce tardó 17 años en escribir Finnegans Wake: su intención era crear una obra tal que si el universo fuese destruido y sólo quedara la novela, esta podría ser el origen de una réplica exacta, el origen de un universo nuevo idéntico al anterior. Finnegan's Wake es, entonces, una copia en miniatura, un holograma de la totalidad del universo y una semilla de la cual puede crecer un mundo. Densa, repleta de juegos de palabras y extremadamente compleja, al día de hoy continúan las discusiones sobre aspectos básicos de su narrativa, como si contiene o no personajes definidos o simplemente arquetipos mutantes que fluyen como ríos y se convierten en montañas. Pero, a pesar de no gozar del éxito o la crítica de otros textos de Joyce, su influencia sobre la cultura moderna ha sido inmensa y va mucho más allá de la literatura. Estos son algunos ejemplos.

Joseph Campbell

Se suele creer erróneamente que el mitólogo Joseph Campbell desarrolló el concepto del monolito en El héroe de las mil caras simplemente tomando el término de Finnegans Wake, pero en realidad, Campbell, gran fanático de la novela, comenzó a trabajar en su concepto del mito del héroe en The skeleton key, una guía para leer Finnegans Wake que publicó dos años antes de su principal obra. Su guía sigue siendo uno de los textos más importantes que han sido escritos sobre la novela de Joyce y es allí, analizando y estudiando el texto, que tomó las ideas que le llevaron a realizar sus aportes al estudio mitológico.

Star Wars

En este caso la influencia no es directa, pero no por eso deja de ser tanto cierta como curiosa. George Lucas admiraba a Joseph Campbell y la teoría del mito del héroe al punto que el mitólogo fue asesor del director de cine en la creación de la historia de Star Wars: la trilogía original sigue al pie de la letra las distintas etapas del viaje del héroe. En consecuencia, sin el monolito y Finnegans Wake, no existiría Luke Skywalker tal como lo conocemos.

Carl Gustav Jung

Jung tenia una relación personal (no muy buena) con Joyce y lo admiraba profundamente como escritor, aunque creía también que estaba al borde de la esquizofrenia. El psicólogo consideraba que Finnegans Wake era o bien una muestra de enfermedad mental, o de un grado tal de salud mental inconcebible en el siglo XX. Jung desarrolló el concepto de sincronicidad varios años después de leer la novela, cuando no sólo está repleta de sincronicidades, sino que éstas son uno de sus temas principales.

WordPress

El nombre de la popular plataforma de blogging open source fue creado por Christine Selleck, pero tomado de Finnegans Wake, donde aparece por primera vez.

Fisica cuántica

La novela está llena de referencias a la matemática y a la física cuántica, a menudo en medio de chistes o juegos de palabras incomprensibles hasta la vigésima tercera lectura. Cuando en 1964 Murray Gell-Mann desarrollaba el sistema físico de partículas subatómicas, decidió llamar a una de las partículas elementales quarks --pero no se acordaba por qué. Recién a los tres días recordó que había leído el término en Finnegans Wake: "Three quarks for Muster Mark".

Los Beatles

Según un mito moderno, parte de la letra de "I am the Walrus", del disco Magical Mistery Tour, está tomada de Finnegans Wake: la letra de la canción dice en repetidas ocasiones "Goo goo g'joob" y Joyce escribió "Goo goo goosth", lo cual bien podría tratarse de una imitación del grito de una morsa. Sea o no verdad el mito, Lennon se convirtió en un gran fanático de Joyce al leer Finnegans Wake después de que le dijeran, en varias ocasiones, que sus letras eran "joyceanas". Dejando de lado el "Goo goo g'joob", la letra surrealista de la canción, repleta de palabras inventadas por Lennon, tiene un innegable aire 'a lo Wake'.

Marshall McLuhan

Las teorías revloucionarias de McLuhan sobre los medios y la aldea global fueron influenciadas fuertemente por Finnegans Wake, al punto en que el libro War and Peace in the Global Village está construido directamente sobre la novela; ocurre que McLuhan es otro inmenso fanático de la obra de Joyce.

John Cage

El compositor de música avantgarde es otro gran admirador de Finnegans Wake. En 1979, compuso para Klaus Schöning la obra Roaratorio, an Irish circus on Finnegans Wake como una traducción musical de la obra literaria (Cage también ha incluido fragmentos de Wake en dos de sus canciones, "The Wonderful Widow of Eighteen Springs", de 1942 y "Nowth upon Nacht", de 1984). En una carta dirigida a Cage en 1950, Pierre Boulez le agradece el regalo de una copia de Finnegans Wake y le confiesa que es, para él, "algo así como un tótem". La música contemporánea es una de las áreas en la que más visible es la influencia del escritor irlandés. Algunos de los autores que han compuesto piezas musicales sobre su obra son Luciano Berio, Elliot Carter, Toru Takemitsu y David del Tredici.

Tangerine Dream

El grupo alemán de Krautrock, pionero de la música electrónica y del que fue parte brevemente el genio Klaus Schultse grabó, hace dos años, un disco para la serie Sonic Poems de Eastgate cuyo objetivo es poner música a obras literarias. El de Tangerine Dream, el tercero de la serie, es sobre Finnegans Wake.

Cultura psicodélica

Robert Anton Wilson, un gran estudioso de Joyce --fue miembro de varios grupos de estudio de la obra del escritor--, dedicó muchos artículos a lo largo de su vida a Finnegans Wake, libro que consideraba profético. Llegó a decir que es "la mejor novela jamás escrita, el mejor poema jamás escrito" y aseguraba que todo lo que él hacía era "influenciado por Joyce". Por su parte, Timothy Leary dijo que su obra, principalmente Wake, lo ayudó a prepararse para sus "exploraciones del espacio interior". Y Terence McKenna, quien llegó a dar una conferencia llamada "Surfing Finnegans Wake", consideraba que la novela era "la obra cumbre del arte del siglo XX" y utiliza, en The archaic recital, una expresión de Finnegans Wake ("merry go raum") para describir la experiencia que produce el DMT.

Twitter del autor: @ferostabio

El rocío de mi laptop: Una reflexión sobre Al filo del mañana (Doug Liman, 2014)

Arte

Por: Psicanzuelo - 06/22/2014

Doug Liman mezcla los géneros cinematográficos hábilmente; en este caso, la ciencia ficción futurista con una aparente película de guerra, acción y aventura

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La película Al filo del mañana (Doug Liman, 2014) esta compuesta de una serie de reencarnaciones instantáneas ligadas unas a otras por la voluntad del protagonista para detenerlas, lo cual finalmente sólo sucede en su consciencia, ¿el mundo? Por lo menos, a través de su esencia de videojuego con lógica existencial. Fuertes vaivenes retinales intermitentes aguardan en la proyección.

El Mayor Cage (Tom Cruise) del ejercito estadounidense esta a favor de los trajes robóticos que asemejan un poco a aquellos de la serie animada Robotech (1985) y, obviamente, a la más reciente alucinación visual de Guillermo del Toro, Guardianes del Pacífico (2013). Cage vuela a Inglaterra para hablar con el general Brigham sobre la batalla de confrontación con la raza extraterrestre que se ha apoderado del planeta. El general intenta enviarlo al frente con un equipo de televisión pero, al negarse Cage, se le acusa de traición, siendo obligado a formar parte del batallón de infantería al frente del ataque. Habrá que aterrizar a la fuerza en las costas de Francia y sostener una descarnada lucha en la que la humanidad no tiene nada que hacer contra esta amenaza que la supera en una lucha directa, con trajes mecánicos o sin ellos.

Cage se encuentra despertando una y otra vez en el mismo día previo al ataque a las costas francesas, teniendo que enfrentar los mismos obstáculos en cada ocasión, teniendo que aprender a avanzar por vías alternas en su propio laberinto existencial. En primera instancia el guión pareciera ser algo como El día de la marmota (Harold Ramis, 1993), hasta que Cage logra encontrarse con la famosa guerrera implacable Rita Vrataski (Emily Blunt), quien ha logrado el éxito de los trajes mecánicos y puede explicarle su condición de necroviajero en el tiempo. Cage accede a encarnar instantáneamente antes de la anterior vida por medio de una interconexión que logra con los extraterrestres con base en un contacto sanguíneo que se sucede en batalla antes de su primer muerte. Es así como Cage se conecta con la fuente que anima a los extraterrestres y queda anclado en algún punto exacto del pasado (siempre el mismo) cada vez que muere. Vrataski ya ha vivido esa situación, por eso es que se volvió la gran guerrera que es, y es por esto que entiende a Cage, aunque ella ya ha perdido la condición de necroviajera, tras recibir una transfusión de sangre.

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Seguramente, la trama resulta enredada, completamente aburrida, llena de lugares comunes y algo infantil. Pero, afortunadamente, Al filo del mañana cuenta con un director como Doug Liman, que se dedica a desarrollar micro-ensayos en cada encarnación instantánea, profundas reflexiones sobre el hombre, sin que el ritmo se detenga nunca. Los sucesos construidos verosímilmente resultan espectaculares y, sobretodo, aterradora la posibilidad de un futuro así.

Anteriormente recordarán el trabajo de Liman dirigiendo Identidad desconocida (2002), la primera cinta de la trilogía Bourne con Matt Damon, película en la cual su director sufrió mucho con los estudios cinematográficos. Una buena cinta de espionaje, una película de acción sumamente bien realizada. Enseguida se dedicó únicamente a la producción ejecutiva, dejando el timón de la dirección al talentoso Paul Greengrass, quien le doto de una textura documental a la serie, que hasta hoy es referencia obligada. Liman inició su carrera con la hilarante Swingers (1996), cinta aclamada en Sundance y que le mereció la atención de los estudios; escrita por uno de los actores que se hizo muy famoso con este rol, Jon Favreau, y catapultando al estrellato a otro de sus actores, Vince Vaughn. Después de Bourne, la especialización de Liman en las cintas de espionaje fue evidente, dotándolas de un sentido filosófico indirecto --por ejemplo, aquella divertida farsa de 2005 que se tituló El Sr. y la Sra. Smith (Puedes leer más sobre este tema aquí).

El hecho de plantear una metáfora de ciencia ficción sobre un enemigo de otro planeta para la humanidad es una costumbre en el cine comercial norteamericano, que en los años 50 representaba la amenaza del contrincante del capitalismo que no se podía ver durante la guerra fría y la probabilidad del ataque con armas nucleares secretas. En Al filo del mañana, la metáfora representa una especie de virus que se materializa con seres inorgánicos de carácter tecnológico. Se podría estar hablando de un internet que traspasa cualquier frontera, propagando ideas por medio de devices que la gente tiene a su alcance o que, visto de otra manera, tienen a la gente a su alcance. En cuestión de segundos, esta nueva estructura puede hacer estragos en sociedades. Se plantea una nueva velocidad del saber que, en ocasiones, no es exactamente sabiduría; se plantean tendencias agresivas que superan las positivas.

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Pero más interesante resulta  la manera en la que el personaje es elegido para vivir una lección impartida por la máquina, siendo humanidad consciente dentro del aparato tecnológico que lo contiene y contra el que batalla sin dejar de ser parte suya, convirtiéndose casi en su médula. La realidad es cuestionada en cuanto a su existencia a través del tiempo pero, sobre todo, el sentido de la amenaza que no es real en cuanto que no existe sin el individuo que supuestamente es amenazado.

Solo aparentemente Al Filo del Mañana es genéricamente hollywoodense, pues en esencia se plantea, más bien, un laberinto existencial para el personaje y, al mismo tiempo, para el espectador, que tiene más que ver con el juicio de actitudes personales que con el divertimento. No por esto deja de ser una sorprendente cinta de ciencia ficción, sumamente entretenida.   

Twitter del autor @psicanzuelo