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Una majestuosa imagen muestra a una ballena jorobada saliendo del mar para alimentase utilizando la técnica de la "red de burbujas" y evocando la protesis facial de Darth Vader

La revista National Geographic publicó hoy en su excelente feed de Instagram esta imagen de una ballena jorobada alimentándose en la Isla Gil en Canadá. Podemos ver a este majestuoso cetáceo salir del agua implementando la técnica de alimetación de "red de burbujas", que consiste en disparar burbujas para rodear cardúmenes de peces y hacer que emerjan a la superficie en un espacio confinado, donde son presa fácil. De esta manera, las ballenas pueden embocarse miles de peces en una sola tentativa. Este fascinante truco para atrapar peces requiere, además, del esfuerzo colectivo de las ballenas jorobadas.

 

La imagen muestra justamente a una ballena jorobada cosechando su treta y engulliendo peces a la vez que muestra su prodigiosa boca y surca por el cielo. En esta ocasión, la textura y el color de la ballena nos recuerdan vagamente a la figura de Darth Vader, el eminente "señor de la oscuridad" identificado con un casco-máscara negro. A otros usuarios de las redes sociales, el épico surgimiento de la ballena les recuerda más una prodigiosa prominencia genital. Lo cierto es que la imagen es rica en pareidolia.

La imagen fue tomada por Thomas Peschak en las aguas alrededor del Great Bear Rainforest en Canadá, donde se encuentra cubriendo la fauna local para National Geographic. En este bosque marino también se encuentra el Cetacea Lab, uno de los laboratorios más importantes de estudio de cetáceos.

Un colorido árbol crece más de 40 frutas diferentes a la vez

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 06/21/2014

El escultor-agricultor Sam Van Aken creó un árbol de 40 frutas que es también una reliquia de información genética, vía un proceso de injerto

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Este espléndido árbol experimental cuidado por un artista crece más de 40 variedades de frutas, como duraznos, ciruelas, nectarinas, cerezas y almendras, entre otras.  El árbol era parte de una huerto de unos 150 años que iba desaparecer en el estado de Nueva York, pero fue salvado por el escultor Sam Van Aken, que aprovechó la información genética de este huerto en el que había frutas raras y viejas en peligro de extinción.

Van Aken fusionó la escultura con la agricultura a través de un proceso de injerto para crecer diferentes variedades de frutas en el mismo árbol. Este proceso de propagación artificial involucra injertar porciones del tejido de otra planta a una ya asentada para que crezcan como un solo organismo. El secreto está en el cuidado con el que se hace este proceso de ramificación, que debe sanar en el invierno para que la nueva planta pueda incorporarse y crecer. Van Aken parece haber logrado un increíble balance con los tiempos en este árbol que, por el momento, se encuentra sano.

El árbol rota de floración; en primavera muestra un refulgente colorido con flores rosas, moradas, blancas y rojas que se convierten en frutas en el verano.

¿Se trata de algo sublime como el Árbol de la Vida, o más estilo Frankenstein?