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Científicos mexicanos descubren neurotransmisor similar al THC, que estimula el apetito sexual

Por: PijamaSurf Mexico - 06/04/2014

Una investigación del IPN sugiere que la relación encontrada entre la actividad sexual y la plasticidad neuronal, podría generar que la anandamida sea considerada como un afrodisiaco en potencia.

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La anandamida, compuesto químico producido a partir de lípidos, es considerada como un neurotransmisor que imita los efectos psicoactivos de la marihuana: amortigua la sensación de dolor, mejora la coordinación motora, influye en los patrones de sueño y alimentación, la plasticidad neuronal y la memoria, relaja los músculos, entre otros.

Su nombre se deriva del sánscrito ananda, que significa “beatitud interior; portador de paz y felicidad interna”. La anandamida, que es producida orgánicamente, influye en el eje cortico-cerebral-hipocampal y, por lo tanto, en los receptores NMDA (N-metil-D-aspartato), que actúan como principales productores de la plasticidad sináptica. En consecuencia, este proceso está involucrado en el aprendizaje, la memoria y, al parecer, en el apetito sexual.

De acuerdo al Cinvestav (Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional), la sustancia influye en el apetito sexual masculino. Los efectos de inhibición o estimulación del deseo dependerán de la dosis de anandamida administrada.  

Gabriela Rodríguez Manzo, autora de la investigación y jefa del Departamento de Farmacobiología del Cinvestav, explica que la anandamida es una sustancia producida a partir de los lípidos (grasas) en las membranas celulares; además, cuenta con receptores específicos en el sistema nervioso, los cuales son los mismos que aquellos que se unen con los cannabinoides de la marihuana.

Por consiguiente, a la anandamida se le clasifica como endocannabinoide (o cannabinoide interno), ya que tanto sus efectos como sus propiedades químicas son similares a los compuestos de la marihuana:

Vimos que el efecto de estos compuestos (endocannabinoides) es bifásico, es decir, que dosis bajas estimulan la conducta sexual, mientras que dosis altas la inhiben. Esto podría adquirir relevancia ahora que se planea despenalizar el consumo de la marihuana con fines terapéuticos en el Distrito Federal. […] La mayoría de la literatura biomédica establece que los cannabinoides y endocannabinoides tienen efectos inhibitorios sobre la conducta sexual (la atenúan), pero nosotros encontramos el efecto contrario; la diferencia está en la dosis.

Sin embargo, advirtió que se debe de tener cuidado con las dosis de la droga consumidas con fines terapéuticos. Se debe hacer uso de la anandamida en dosis que eviten los efectos inhibitorios sexuales, como la disfunción sexual.

La autora de la investigación sugiere que la relación encontrada entre la actividad sexual y la plasticidad neuronal podría generar que la anandamida sea considerada como un afrodisiaco en potencia, es decir, como un compuesto que promueve las respuestas sexuales de erección o eyaculación, lo cual que no tiene nada que ver con el deseo sexual en sí. Por ello, sólo debe utilizarse en dosis bajas y debe haber una definición muy precisa del término:

Todas aquellas sustancias que faciliten la respuesta sexual del individuo podrían ser clasificadas como un afrodisiaco. Si la anandamida a dosis bajas favorece la conducta sexual, podría considerarse un afrodisiaco en potencia en ese rango de dosis.

La anandamida, más allá de ser considerada parte de la familia del cannabis, es un químico que puede fungir como un apoyo orgánico en terapias sexuales. Se puede encontrar en productos como el chocolate; sólo es cuestión de medir las dosis.  

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Neil DeGrasse: Tal vez los aliens creen que somos demasiado estúpidos

Por: pijamasurf - 06/04/2014

"Mi gran temor es que de hecho hayamos sido visitados por aliens inteligentes, que escogieron no hacer contacto cuando concluyeron que no hay signos de vida inteligente en la Tierra"

Foto: Bussiness Insider

El astrofísico Neil DeGrasse Tyson, celebridad de internet y conductor de Cosmos, planteó en una entrevista con NBC la posibilidad de que formas de vida inteligente provenientes de otros planetas hayan pasado en algún momento por el nuestro pero que, al no encontrar vida inteligente, simplemente siguieron de largo.

Para el científico, sigue siendo "una audacia de nuestra parte incluso afirmar que podemos definir la inteligencia". ¿Qué nos hace creer, por ejemplo, que somos inteligentes, comparándonos con formas de vida que no conocemos? "Mi gran temor", prosigue DeGrasse, "es que de hecho hayamos sido visitados por aliens inteligentes, que escogieron no hacer contacto cuando concluyeron que no hay signos de vida inteligente en la Tierra."

En la entrevista (que puede verse íntegramente aquí), DeGrasse explica que el universo está lleno de materia orgánica, pero que no sabemos de qué forma dicha materia se transforma en vida capaz de replicarse y reproducirse.

Esto plantea la posibilidad (no demasiado inverosímil, dadas las condiciones) de que exista vida mucho más inteligente que la de nuestro planeta en otra parte; pero tal vez, por ejemplo, su forma de comunicación no es compatible con la nuestra o se contentan con vernos a la distancia, con nuestros smartphones, como nosotros vemos a unos niños jugando con cubos.

"Pudieron habernos estado diciendo: ¡¡Hey, miren acá, acá, acá!' Pudo haber sido algo tecnológico que para ellos es muy obvio", concluye DeGrasse, "pero que nuestros medios humanos no nos permitieron interpretar."