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¿A cuántos países puedes entrar sólo con tu pasaporte?¿Cuáles países son los más discriminados?

Política

Por: pijamasurf - 06/22/2014

Para las leyes de inmigración, no todas las personas son iguales; muchas cargan lastres políticos de países considerados indeseables

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El planeta Tierra, con todos sus países y su diversidad, es un constante estímulo para aquel a quien le gusta viajar y conocer otras culturas. Sin embargo, no es fácil para todos acceder a esta riqueza promisoria de la otredad y de lo exótico. Algunas personas tienen que hacer largos tramites, esperar y pagar para ingresar a otros países, y cuando lo logran (muchos son rechazados sólo por haber nacido en un país poco congraciado con otro) son cuestionados, cateados y vigilados.

El poder del pasaporte y el número de acceso libre que tiene cada una de las nacionalidades es un emblema de la situación geopolítica del mundo. Vemos que países escandinavos, junto con países colonizadores como Reino Unido y Estados Unidos, tienen la mayor cantidad de accesos, seguidos por los países del oeste de Europa. Una clara imagen de que Occidente ha conquiestado sociopolíticamente el mundo y ejerce su pleitesía.

Vemos el efecto del narcotráfico y la inmigración masiva en México (117 países y en Colombia, 63); los efectos de la guerra contra el terror de la cual han sido víctima las relaciones de países árabes como Pakistán, Afganistán e Irak, que están en los últimos lugares de la lista. El otro factor considerable parece ser la pobreza: países centroamericanos y africanos son marginados por su falta de recursos --y acaso, por no ser muy atractivos para los países occidentales en ese movimiento hacia el Norte que caracteriza a la inmigración.

Lo que resulta deplorable es que personas que no tienen nada que ver con la política de un país (el suyo o el que promueve la imagen de que ciertos países son peligrosos e indeseables) tengan que cargar con este estigma y no puedan rondar por el mundo libremente. Esto se acentúa cuando pensamos en las leyes laborales: un escandinavo o un británico no tendrá los mismos problemas para encontrar un trabajo en otro país que un guatemalteco o un nigeriano.

Curiosamente, en 1955, Orson Welles anticipaba el estado de vigilancia policial global. Para el genial director, todo empezó con el requerimiento de pasaportes. Hoy tenemos PRISM y la máquina de vigilancia global electrónica.

“El burócrata o el policía es como un chantajista: nunca le puedes pagar lo suficiente; si le llenas una forma, tendrás que llenarle 10… y preguntan ¿por qué causarles problemas? pero, ¿por qué deberían ellos de causarnos problemas?”, había dicho Welles con enorme lucidez. No sólo es represivo y contra la libertad; es una molestia poco elegante.

 

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Política

Por: pijamasurf - 06/22/2014

En entrevista con un diario alemán, el decimocuarto Dalai Lama dio a entender que no tendrá sucesores y que la historia de cinco siglos de Dalai Lamas acabará cuando muera

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En 1950, China invadió el Tíbet. Un año después, el decimocuarto Dalai Lama huyó a través de los Himalayas y se refugió en la India. Hoy, el ganador del Premio Nobel de la Paz está retirado de sus labores políticas y se dedica más bien a generar conciencia acerca de la invasión china en el Tíbet y promover su liberación.

Su figura ha cobrado tal importancia en la política mundial y la comunidad budista que, cuando recientemente anunció en un diario alemán que sería el último Dalai Lama de la historia, la noticia causó turbación.

Su comentario en el periódico Welt am Sonntag hace eco de su declaración previa de que “la institución del Dalai Lama ha cumplido su propósito”.

“Hemos tenido un Dalai Lama durante casi cinco siglos. El decimocuarto Dalai Lama es ahora muy popular”, dijo con humor. “Terminemos con un Dalai Lama popular”. También apuntó que el budismo tibetano no es dependiente de un solo individuo. “Tenemos una estructura y organización muy buena, con monjes y estudiantes altamente preparados”.

Las preguntas que se abren en torno a esto apuntan a si realmente los exiliados tibetanos necesitan a un ser iluminado para guiarlos, o si la situación en el Tíbet es tan triste que ni siquiera con un ser iluminado a la cabeza pueden librarse de los chinos.

Nadie lo sabe. Hay otras figuras importantes como el Karmapa, pero no tienen la fama ni el amor internacional que tiene el Dalai Lama, ni es su misión tenerlos. Quizá el futuro del budismo sea uno menos arraigado en Lamas o Tulkus.

En la misma entrevista, el Dalai Lama apuntó que él cree que sí podrá regresar al Tíbet en esta vida, ya que espera que China se una a la tendencia global hacia una sociedad democrática. Su anuncio quizá, entonces, tenga más qué ver con que su figura ha sido puesta en un pedestal como la de un semidios, y ello se aleja completamente del punto que quiere transmitir.