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Pueblos originarios de Brasil se manifiestan contra el Mundial de Futbol (FOTOS)

Sociedad

Por: pijamasurf - 05/28/2014

El día de ayer, en Brasilia, miles de personas salieron a protestar en contra del Mundial de Futbol de la FIFA, que se inaugurará en un par de semanas

A mediados del año pasado, Brasil vivió protestas que tuvieron como pretexto inicial el alza a la tarifa del transporte público. Entonces el país estaba inmerso en los preparativos de la Copa Mundial de la FIFA, de los cuales el aumento formaba parte. La sociedad brasileña, sin embargo, no lo aceptó tan fácil y mansamente, y de inmediato resaltó la contradicción entre el enorme gasto dedicado a la construcción de estadios e infraestructura pensada específicamente para el torneo y, por otro lado, la situación precaria o insuficiente de servicios públicos elementales como salud o educación.

Ahora, a pocas semanas de la inauguración del Mundial, las manifestaciones han resurgido, con cierta preocupación para los grandes intereses involucrados pues no es posible saber si, conforme la fecha de inicio se acerque, las protestas se volverán más intensas.

Por lo pronto, el día de ayer las calles de Brasilia fueron escenario de una manifestación multitudinaria y diversa, aunque también de la represión de la policía militar. Del suceso, resalta la variedad de los sectores populares convocados por la protesta: trabajadores, usuarios de transporte público, niños y representantes de más 100 pueblos originarios de Brasil, muchos de ellos agrupados en las organizaciones Comitê Popular da Copa, Movimento dos Trabalhadores Sem Teto y Articulação dos Povos Indígenas (APIB). Se calcula que el número total de manifestantes rondó las 3 mil personas.

“En vez de que el gobierno obedezca la Constitución Federal y termine con las demarcaciones de todos los territorios indígenas, prioriza e invierte miles de millones de reales en un evento que dura solamente un mes y además perjudica al pueblo. Al final, ¿para quién trabaja el gobierno brasileño?”, declaró Lindomar Terena, de la APIB.

Y, si bien la manifestación era pacífica, en cuanto las personas arribaron a las inmediaciones del estadio de Brasilia, en donde se exhibe el trofeo oficial, el gobierno tenía ya dispuestos cuatro batallones de la policía militar para impedir que continuaran. Sin mediar palabra entre protestantes y autoridades, éstas ordenaron que la caballería se lanzara contra aquellos y al momento siguiente ya había bombas de gas lacrimógeno explotando en el lugar, según informa el sitio Mídia NINJA.

Por cierto, cabe resaltar tanto la calidad de las imágenes de Mídia NINJA como su sentido político pues, a diferencia de otros medios más alienados con los poderes que se beneficiarán del Mundial, muestran a los manifestantes como lo que son: seres humanos en desacuerdo con las decisiones injustas del gobierno que dice representarlos.

Por lo pronto, la situación está en calma, pero no parece probable que se mantenga así en los próximos días.

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Un estudio demuestra que mientras más comprometido y satisfecho se siente un empleado con su trabajo, más productivo se vuelve. Quizá las compañías puedan beneficiarse de invertir en la felicidad de sus empleados
[caption id="attachment_78644" align="aligncenter" width="630"]Olivier Schrauwen Olivier Schrauwen[/caption]

Se está volviendo cada vez más evidente que la forma en la que trabajamos no está funcionando. Si es que tienes la "suerte" de tener un empleo, seguramente éste está acabando lentamente contigo, robándote tu energía y haciéndote sentir un robot más en una interminable línea de producción. Lo que haces no importa; eres una pieza de maquinaria fácilmente reemplazable. Te sientes vacío y aún así estás al pendiente para contestar mails hasta la una de la madrugada.

En The Energy Project, Tony Schwartz y Christine Porath trabajan con organizaciones y sus líderes para mejorar el compromiso de los empleados con su trabajo, haciendo que el trabajo se vuelva significativo para sus propias vidas.  

Según un reporte de Gallup, en Estados Unidos sólo 30% de los trabajadores se siente realmente comprometido con su trabajo. Si abrimos un poco el panorama, en una muestra de 142 países sólo 13% de los empleados se siente comprometido y a gusto con su empleo. Pero no hace falta ver más lejos; para la mayoría de nosotros el trabajo es por definición una experiencia degradante, que agota el espíritu y que, además, se está volviendo peor cada día.

Queriendo entender la relación entre compromiso y productividad en el trabajo, The Energy Project se unió a la Harvard Business Review para realizar una encuesta entre más de 12 mil empleados de cuello blanco de distintas empresas.

Al parecer, los empleados se sienten mucho más satisfechos y son más productivos si se cumplen cuatro necesidades básicas:

Renovación física: Los empleados que se toman un pequeño descanso cada 90 minutos reportan un nivel 30% más alto de atención que aquellos que trabajan sin parar durante toda la jornada. También reportan 50% más de capacidad de pensar creativamente y 46% más salud y bienestar. Mientras más horas continuas trabaja la gente, peor se siente y se vuelve menos comprometida.

Sentirse valorado: Sentirse apreciado en el trabajo tiene más impacto en la confianza y seguridad de un empleado que cualquier otro comportamiento que pueda tener con él el líder. Quienes dicen tener un jefe que los apoya más y reconoce más sus esfuerzos, tienen 1.3 veces más de probabilidades de permanecer en la compañía y son 67% más comprometidos.  

Capacidad de atención: Para el trabajo es fundamental tener las condiciones para poder dedicar la atención a las tareas más importantes y definir la forma de hacerlas. Sólo 20% de las personas que respondieron dijo ser capaz de concentrarse en una tarea a la vez durante el trabajo y, de aquellos que pueden concentrarse, 50% lo logra porque se sienten más comprometidos.

Tener un propósito: Los empleados que sienten que su trabajo significa algo, que los conecta con algún propósito superior, son más de tres veces más propensos a permanecer en sus organizaciones durante un largo tiempo.

Mientras más efectivamente se cumplen estas cuatro necesidades, más seguro es que los empleados se sientan integrados, satisfechos y menos estresados con su trabajo. Lo que el estudio deja en claro es que realmente impacta al desempeño de una compañía que los empleados estén felices con su trabajo.

Los empleadores lo saben (o al menos la mayoría), pero pocos toman medidas al respecto. ¿Por qué? La respuesta más obvia es que invertir en los empleados (más allá de pagar su salario) no parecía necesario hasta ahora. Y es que a pesar de no estar del todo cómodos, los trabajadores normalmente cumplían con sus tareas. Sin embargo, cada vez más los empleados son conscientes de las terribles consecuencias del estrés y de que, en la era digital, el trabajo nunca termina. La inercia es fuerte, pero poco a poco los trabajos han de irse modificando en favor de los empleados y las compañías.

Una parte importante del cambio es confiar en los trabajadores. Parece contraintuitivo para algunos empleadores, pero el estudio encontró que los empleados desean tener más flexibilidad acerca de dónde y cuándo trabajar. El miedo de que no se cumpla con las metas si se da más libertad a los trabajadores es claro pero, irónicamente, esta creencia en mantener a los empleados bajo presión alimenta su desconfianza hacia sus empleadores.

Hay pasos muy básicos que una compañía puede tomar para empezar a satisfacer las necesidades de sus empleados. Por ejemplo, crear espacios para ejercitarse o tomar una siesta, o proveer comida saludable gratuita (o a bajo costo) y, sobre todo, crear un espacio para que los empleados puedan tomar su lunch y convivir. También sirve premiar a los líderes que muestran más empatía en vez de autoritarismo, pues la energía de un líder es contagiosa y, cuando los empleados se sienten alentados, su desempeño aumenta significativamente.

Es cierto, las empresas difícilmente cambiarán su trato a los empleados si no ven en ello un beneficio, pero la ciencia está dejando claro que la productividad mejora significativamente mientras mejores son las condiciones de trabajo para los empleados. Sería ingenuo pensar que este conocimiento cambiará las condiciones de explotación en las que se basan muchas compañías, y todavía más ingenuo pensar que esto no tiene un lado oscuro: un empleado feliz puede estar tan inmerso en su nube que no se dará cuenta de la destrucción que el monstruo corporativo al que alimenta deja a su paso.