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El brillante inventor serbio creyó recibir una comunicación extraterrestre al final del siglo 19.

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Son muchas las invenciones de Nikola Tesla que la historia oficial atribuye a otras personas o desdeña, entre ellas la radio y posiblemente la primera máquina para buscar inteligencia extraterrestre. Tesla, el genio serbio que dio al mundo la corriente alterna y logró robar la chispa eléctrica del cielo, murió sin el reconocimiento de los libros de historia, en la pobreza, sólo con sus palomas y sus papeles en el New York Hotel. Existe cierta polémica sobre el caso, pero aparentemente al morir el FBI requisó sus documentos entre los que se delineaban numerosas invenciones, posible tecnología secreta, incluyendo una versión de su famoso transmisor inalámbrico que podía dirigir ondas de radio focalizadas a puntos distantes del sistema solar.

Si bien la genialidad de Tesla es indiscutible, algunas personas cuestionan si en ocasiones su inventiva no llegaba a la megalomanía o al delirio. El interés de Tesla por desarrollar cosas como un rayo de la muerte o una máquina de energía libre gratuita utilizando la energía cósmica aunado al lenguaje cargado de misticismo que solía utilizar, más la posible incautación de sus archivos por parte del FBI, ha hecho que se generen innumerables teorías de conspiración sobre la tecnología desarrollada por Tesla, hasta el punto de que se habla de su participación en proyecyos clasificados como el Experimento Filadelfia o el Proyecto Montauk, supuestamente relacionados con tecnología para hacer invisible la materia o viajar en el tiempo (los cuales parecen ser hoaxes). Lo que si es verdad es que Tesla estuvo interesado a lo largo de su vida en desarrollar tecnología para contactar inteligencias extraterrestres y creyó en por lo menos una ocasión haber detectado una señal extraterrestre.

Desde 1896 Tesla creyó que una versión de su famoso transmisor amplificador inalámbrico podía servir para contactar seres inteligentes en Marte. En el verano de 1899, trabajando en su laboratorio de Colorado Springs, Tesla creyó observar una serie de códigos numéricos en señales cósmicas de radio, las cuales interpretó como una señal de inteligencia proveniente de Marte o de Venus "La sensación creciente de que he sido el primero en escuchar el saludo de un planeta a otro".

Un año después cuando la Cruz Roja le pidió que hiciera una predicción sobre cuál sería el más grande descubrimiento del hombre en el siglo XX, Tesla escribió: 

He observado acciones eléctricas, que parecen inexplicables. Vagas e inciertas como fueron, me dieron una profunda convicción y una preciencia, de que no falta mucho para que los humanos en este planeta, unidos, tornen sus ojos al firmamento, con sentimientos de amor y reverencia, entusiasmados por las felices noticias: "¡Humanidad! Tenemos un mensaje de otro mundo, desconocido y remoto. Se lee: uno... dos... tres...

Tesa no fue el único en creer escuchar señales extraterrestres. Marconi, quien la historia ha preferido como el inventor de la radio, pese a que Tesla lo patentó un par de años antes, también creyó haber sintonizado señales marcianas --algo que pronto fue desestimado como una simple interferencia. El caso de Tesla fue más complejo y algunos creen que pudo haber recogido tormentas eléctricas producidas por la magnetósfera de Júpiter.

En un texto que apareció en el New York Times en 1937, Tesla anunció que había perfeccionado "un nuevo y compacto aparato por el cual considerables cantidades de energía pueden ser dispradas a través del espacio interestelar a cualquier distancia sin la menor dispersión".

Esto podría ser parte de lo que la leyenda ha llamado el "Teslascopio", principalmente debido a la divulgación de Arthur Matthews, protegido de Tesla, que sostenía haber sido visitado por seres venusinos, lo cual para muchas personas puede deslegitimar su credibilidad. Matthews incluso dibujó un diagrama de este aparato y lo discutió con el científico Andrija Puharich, famoso por su interés en la parapsicología y en el tema de extraterrestres vinculado al Council of Nine. 

Al final es difícil determinar el alcance de la tecnología desarrollada por Tesla. Algunos creen que sus invenciones han sido utilizadas por el gobierno --incluyendo posiblemente como prototipo de HAARP-- otros creen que muchas de sus proyectos al final de su vida eran irrealizables, sueños cósmicos afincados en el éter o en un poder mesmérico de la electricidad. De cualquier forma la historia de Tesla es fascinante y merece investigarse con mayor profundidad.

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Lecciones de vida tras observar a una niña que experimenta la lluvia por primera vez (VIDEO)

AlterCultura

Por: Pedro Luizao - 05/03/2014

Al experimentar por primera vez la lluvia, esta pequeña nos invita a re-encantar nuestra existencia, recordándonos que todo es risueñamente sagrado.

 ¿Te acuerdas de cuándo eras capaz de maravillarte con miles de pequeñas experiencias? ¿Cuándo tu vida era una secuencia de micro epifanías y el asombro genuino un vehículo de tu existencia? ¿Cuándo un columpio era una nave espacial y ocultarte debajo de tu cama equivalía a visitar un exuberante jardín secreto?

Por alguna razón la mayoría de estas sensaciones forman ahora solo parte de una vasta biblioteca de recuerdos, pero cada vez se hacen menos presentes en el ahora. Lamentablemente, algo sucede con nosotros, con nuestra mente, que en algún momento de la vida comienza a bloquear o diluir esa capacidad de fascinación ante un 'todo' por demás estimulante. Pero por fortuna existen vídeos como este, recordatorios frontales de que absolutamente todo es risueñamente sagrado.

Desde hace un par de días un video ha circulado en la red que, tengo la esperanza, nos remita a este tipo de recuerdos y nos invite no solo a revivirlos, también a cuestionarnos nuestra filosofía de vida y a regresarlos a nuestra cotidianidad. La escena muestra a una pequeña niña asiática experimentando por primera vez la lluvia. La protagonista de este conmovedor ritual comprueba la magia impresa en el acto de ser rítmicamente impactada por cientos de gotas de lluvia, y se maravilla con un fenómeno que para nosotros, los adultos, no solo ha pasado a formar parte de un acervo de eventos cuya percepción hemos automatizado, incluso en muchas ocasiones les rehuimos o lamentamos. 

La escena me recuerda a lo que plantean múltiples personas y corrientes, entre ellos Erik Davis, autor del libro Techgnosis, cuando sugieren la necesidad de re-encantar el mundo. Básicamente se trata de recuperar vínculo con lo que está más allá del plano material, que inevitablemente honramos cuando niños –pero que luego fue sepultada por horas de escuela, cánones culturales, y prejuicios.

Todo es esencialmente sagrado, disfrutable, y si dudas de esto ojalá que este video ayude a desmentirte.