*

X

10 implantes cerebrales que te harán tener superpoderes

Por: pijamasurf - 05/17/2014

Paso a paso, los nuevos exploradores van develando el mapa del cerebro. Conocer qué área del cerebro controla cada función del cuerpo nos permitirá, algún día, tomar control del propio órgano que nos controla, para potenciar todas nuestras habilidades

cabeza2

Pronto será el tiempo en que puedas cargar nuevos superpoderes a tu tarjeta de crédito. Pequeños chips y diminuto hardware adheridos quirúrgicamente a tu cerebro podrían potenciarlo de formas inimaginables. Sabemos que esto suena a ciencia ficción, pero muchos de estos avances ya han sido probados en el laboratorio o incluso están siendo usados por personas que antes no podían escuchar o ver.    

Con el avance paralelo de neuroprostéticos y mapeos cerebrales, se podrán crear dispositivos cada vez más especializados para potenciar nuestras habilidades cerebrales o restaurar las capacidades perdidas por algún trauma. Ciertamente es riesgoso taladrar el cerebro e insertarle un pequeño dispositivo electrónico, pero la tecnología para lograrlo está avanzado a una velocidad impresionante.

Quizá seas de esos seres paranoicos que siempre son capaces de ver el lado oscuro de la tecnología, pero seguramente pronto existirá un chip que borre tus dudas y te dibuje una sonrisa permanente en la boca.

Aquí te presentamos una lista de los avances que pronto estarán al alcance de tu cerebro:

1. Platica con alguien del otro lado del cuarto o conversa en un club con música a todo volumen

Actualmente existen implantes que pueden devolverle la audición a algunas personas o incluso hacerlas percibir sonidos por primera vez. Con ayuda de harware especializado, se podría sintonizar justo los sonidos que quieres escuchar o aumentar señales sonoras que vienen desde lejos.

2. Darte la habilidad de ver en la oscuridad

Ya existen implantes retinales que pueden devolver la habilidad de ver movimiento y formas a gente que se ha quedado ciega por ciertas condiciones genéticas. El mejor entendimiento de la óptica ocular nos permitirá desarrollar algún día mejores versiones de estos implantes, los cuales podrían darte la visión nocturna de un gato.

3. Tendrás la posibilidad de hacer zoom con la mirada hacia cosas que se encuentren lejos

Actualmente, ya se han logrado desarrollar lentes de contacto que pueden hacer zoom, pero las prótesis retinales harían posible realizar esto de forma permanente.

4. Vuélvete mejor en matemáticas y navegación

Mediante la estimulación directa de ciertas áreas del cerebro ya se puede lograr aumentar las habilidades matemáticas y de navegación de personas en el laboratorio. Con un implante que haga esto todo el tiempo, se volverá muy difícil excusarse diciendo que no eres bueno en matemáticas o que nunca has sido muy orientado.

5. Descarga habilidades nuevas directo de la Matrix

Una vez que tengamos claro cómo es que el aprendizaje de una nueva habilidad transforma el cerebro, seremos capaces de generar implantes que provoquen esas mismas transformaciones sin que se requiera de un esfuerzo consciente. Por supuesto, si puedes descargar el software para aprender kung-fu avanzado, también puedes descargar por accidente un virus que te deje parapléjico.

6. Repara recuerdos dañados

La DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency -Agencia para la Investigación de Proyectos en Defensa Avanzada-) se encuentra experimentando con implantes cerebrales que ayudarán a los soldados que sufran heridas cerebrales traumáticas estimulando el tejido dañado. En el futuro, esta tecnología podría utilizarse con fines médicos.

7. Cura la depresión y controla tu estado de ánimo

La DARPA también se encuentra trabajando en implantes neuroprostéticos que podrían ayudar a curar la depresión y el trastorno por estrés postraumático. Esto se basa en investigaciones que han mostrado que la estimulación magnética transcraneal puede ser muy efectiva como antidepresivo. En el futuro podrían existir implantes que regulen el cerebro y lo mantengan trabajando óptimamente, proveyendo estimulación extra cuando sea necesaria.

8. Aumenta tu concentración y energía, sin consumir drogas

Medicamentos como Adderall o Ritalin son conocidos por aumentar tu atención y potenciar tus habilidades, pero también por sus terribles efectos secundarios (drogas legales). La estimulación cerebral podrá aumentar tu concentración y darte claridad, pero sin la ansiedad y la cruda. El lado negativo: piensa en la brecha que se abrirá entre quienes tengan y no acceso a esta tecnología.

9. Controla máquinas con tu mente

Parece descabellado, pero ya se ha logrado utilizar un sensor neuroprostético para controlar un brazo robótico (es más, ya se ha logrado que un mono controle el cuerpo de otro). En el futuro esta tecnología se volverá cada vez más precisa, permitiendo mover robots, e incluso seres vivos, a control remoto.

10. Haz búsquedas en la red y traduce idiomas

Una vez que los implantes cerebrales sean capaces de transmitir y recibir información, será posible pensar en un tema o solo ver un objeto y que esto active una búsqueda en la red. Crear estos chips es más complicado, además de que se necesitará un mapeo más exacto del cerebro, pero tarde o temprano será posible. Piensa que podrás viajar a cualquier lugar del mundo y tener en tiempo real una traducción simultánea de lo que alguien te dice en otro idioma. Claro, también será posible que alguien con el conocimiento suficiente hackee tu cerebro.  

Te podría interesar:

Según un investigador, Maximiliano no fue fusilado, sino que murió a los 104 años bajo el nombre de Justo Armas

Por: pijamasurf - 05/17/2014

Corría el año de 1864; Benito Juárez estaba por poner punto final al segundo imperio y Maximiliano daba sus últimos latidos frente al pelotón de fusilamiento en el Cerro de las Campanas, o al menos eso es lo que siempre nos han contado. Un investigador propone una versión radicalmente distinta

max

Rolando Deneke era un niño cuando su abuela Consuelo le hablaba de la bisabuela Abelina y de sus historias de Don Justo. Escuchaba como se escucha a las abuelas, herederas de otros mitos distintos a los nuestros. Atendía a todo, pero lo recordaba como si fuera un cuento, un cuento en el que se decía que Don Justo Armas había sido emperador de México y que siempre iba descalzo porque le juró a la Virgen que así lo haría si lo salvaba de la muerte.

Cuando Rolando creció se volvió arquitecto, pero el cuento de Don Justo ya había echado raíces y su follaje iba cubriendo cada vez más sus pensamientos. Fue en una visita a Austria que finalmente decidió empezar a buscar información que pudiera confirmar la historia. Fue así que inició una búsqueda de quince años tras los pasos del fantasma de Maximiliano.

Poco a poco fue reconstruyendo la historia. Se hablaba de que hacia la segunda mitad del siglo XIX había aparecido en El Salvador un hombre culto y elegante, que pronto se convirtió en favorito de la alta sociedad y las cúpulas políticas. Don Justo Armas era un hombre reservado y misterioso, se decía el último sobreviviente de un naufragio del que nadie tenía noticia. Su parecido con el recién fusilado emperador de México era asombroso, pero nadie lo cuestionaba, no había forma de comprobar nada, y además era más emocionante ser cómplices de ese secreto a voces.

justo armas

Deneke encontró documentos que prueban que Don Justo Armas ya habitaba en el Salvador en 1870. Desde el principio fue acogido por la familia de Gregorio Arvizú (quien también era masón), vicepresidente en ese entonces. Hasta su muerte Armas fue asesor de políticos y presidentes, además de ser encargado de dirigir los banquetes diplomáticos. Llamaba la atención, no sólo por ser evidentemente extranjero, sino porque en efecto nunca usaba calzado, a pesar de ir siempre impecablemente vestido.

A pesar de ser enemigos políticos, Maximiliano y Juárez eran hermanos masones. Esto quiere decir que Juárez no podía matarlo, señala Deneke. “La única salida que le quedaba era la de matar al emperador, pero salvar al hombre.” Maximiliano habría tenido entonces que jurar nunca revelar su identidad, adoptar otro nombre y aceptar el salvoconducto que le aseguraría la entrada a El Salvador. Quizá el vínculo masón no pruebe en sí mismo nada, pero Deneke es meticuloso y ha recopilado numerosas pruebas:

1. Cuando Maximiliano fue fusilado las grandes potencias europeas exigieron a México el cuerpo. Los pretextos de la cancillería mexicana lograron retrasar durante siete meses el envío y, cuando finalmente el cuerpo del archiduque fue embarcado rumbo a Austria, la historia registra que su madre, la archiduquesa Sofía, exclamó al verlo: “Ese no es mi hijo”.

2. El fusilamiento ocurrió en las más extrañas circunstancias. Sólo una veintena de personas acudieron a la ejecución y fueron mantenidas a gran distancia por un grupo de soldados. Además, el pelotón de fusilamiento fue conformado por un grupo de campesinos que nunca habían visto antes al emperador.

3. Es incuestionable el parecido entre Justo Armas, Maximiliano y Francisco José. Un estudio antropológico realizado en Costa Rica confirmó la identidad de Armas y Maximiliano. Posteriormente, cuando fue autorizada la exhumación de los restos de Armas, se realizó una prueba de ADN comparando su perfil genético con el de una pariente de Maximiliano por línea materna directa, y la prueba dio positiva.

4. Un estudio grafológico realizado en Florida mostró que la letra de Armas y la de Maximiliano son en realidad la misma.

5. Justo Armas conservaba en su casa objetos que habían pertenecido a Maximiliano y que le habían sido enviados desde México. El propio Deneke viajó a París con unas cucharas y tenedores pertenecientes a Armas y las llevó a casa Christofle, quienes confirmaron que efectivamente habían diseñado esas piezas exclusivamente para el fallecido Emperador de México.

6. Finalmente, Deneke cita el testimonio de Doña Fe, hija del alemán Alexander Porth, propietario del Nuevo Mundo, el mejor hotel de San Salvador en ese entonces. En plena Guerra Mundial, un par de emisarios austriacos llegaron a El Salvador en busca de Don Justo Armas. Despúes de ser rechazados varias veces se acordó un encuentro en el hotel de Porth. Fue allí que Doña Fe, que entonces era una niña, pudo escuchar la conversación. Los caballeros pedían a Don Justo volver a Austria, Francisco José se encontraba muy enfermo y querían que él ocupara el trono. Armas se negó rotundamente, ya un día se le había hecho firmar la renuncia al trono y no pensaba tomarlo jamás. Doña Fe recuerda claramente que Don Justo abandonó la habitación dando un portazo.

Justo Armas falleció en 1936, a los 104 años. Deneke dice ya no tener dudas de que Armas era Maximiliano de Habsburgo, sólo falta saber si su testimonio y la evidencia que ha congregado es suficiente para que los historiadores la tomen en cuenta o preferirán dejar que el polvo vuelva a ascentarse y que esta nueva historia quede de nuevo enterrada en el olvido.