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El gobierno federal, apoyado por la bancada de su partido y el verde ecologista, junto con el Partido Nueva Alianza y quizá el PAN y el PRD, están listos para bloquear nuestras libertades sin ningún miramiento.

Captura de pantalla 2014-04-21 a la(s) 14.02.39Te has puesto a pensar ¿qué pasaría si estás en un municipio en Morelos o Veracruz (por poner un ejemplo) y de pronto escuchas una balacera? ¿Sabes lo que ocurriría si te lanzas pecho tierra con tu teléfono en mano y cuando intentas ver en redes sociales si hay algún aviso y no hay señal? ¿O qué tal si te avientas el tiro de avisar que los balazos entre las calles –tales o cuales– no paran con su estruendo, te encuentras con que tu Internet está completamente bloqueado?

¿Has pensado en que alguna tarde, así nomás porque a tu gobernador le apetece, tocan a tu puerta un par de policías y extraen toda la información de tu equipo de cómputo sin orden judicial? ¿O lo que es más sencillo, extraen tu información con el apoyo de hackers “oficiales” que pagas tú con tus impuestos?

¿Te imaginas hoy en día que algún periodista intente enviar notas con fotografías y videos del momento clave en el que algún político está cometiendo un acto ilícito, pero se vea imposibilitado porque las autoridades han obligado al concesionario de Internet a bloquearlo en esa zona?

Pues eso está a punto de suceder y no significa que los mexicanos nos mudemos a China. Es sólo que el gobierno federal, apoyado por la bancada de su partido y el verde ecologista, junto con el Partido Nueva Alianza y quizá el PAN y el PRD, están listos para bloquear nuestras libertades sin ningún miramiento.

En China desarrollaron una red de Internet dentro de su plan llamado "Gran Muralla Electrónica" en la que tienen control absoluto de su contenido, además tiene la colaboración del Consejo Supremo del Ciberespacio, Guardianes de la Revolución y un grupo de trabajo que evalúa y da categorías a los contenidos de grupos criminales. 

Podríamos parecernos también un poco a Rusia, en donde el  gobierno ejerce control sobre los contenidos que circulan en la red; han bloqueado sitios por atacar al propio gobierno. Hoy en día, sin que la ley se haya aprobado, nuestro flamante gobierno pidió ya a la embajada estadounidense que le exigiera a la concesionaria que hospedaba la página de 1dmx que la diera de baja. Así se las gasta.

En Siria, Turquía, Turkmenistán y Vietnamlas autoridades locales tienen el control de la mayoría de las infraestructuras que permiten la vigilancia de las redes de Internet. A eso aspira nuestro “nuevo” gobierno. Y ahora que tenemos a Venezuela tan presente, tras la violencia que el gobierno ha ejercido con la oposición, parece que Nicolás Maduro le parece un ejemplo atractivo a nuestro presidente, pues su propuesta de ley lo imita al obligar a los proveedores que filtren la información, con el fin de que no se publiquen ciertos contenidos, además han bloqueado diversos sitios.

No contentos con concentrar aún más el mercado de telecomunicaciones, cierran el resto de las ventanas con las que ventilamos aquella información que se queda bloqueada o se maquilla previamente en los espacios hoy concesionados. 

Si la reforma constitucional nos pareció un evento para celebrar y los dictámenes del Instituto Federal de Telecomunicaciones habían dado señales de que la competencia en condiciones igualitarias y la libertad de expresión estarían por encima de los intereses privados, nos ha quedado claro que Peña Nieto y quienes apoyan esta propuesta le apuestan justamente a lo contrario.

Votar la ley así es levantar una muralla anacrónica y aislante que amenaza las libertades de los ciudadanos. Sus sueños no son libertarios, sus deseos cierran las puertas de los que piensan distinto, sus iniciativas sujetan por la fuerza lo que no saben sostener con la convicción.

 

Twitter de la autora: @maiteazuela

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Pijama Surf al respecto.

La empresa valuada en 184 mil millones de dólares nunca había experimentado una caída de las dimensiones del día de hoy en dos aspectos: tiempo y número de usuarios desconectados

Captura de pantalla 2014-08-01 a la(s) 11.00.48Cientos de millones de usuarios de la red social más grande del mundo, Facebook, despertaron el día de hoy, 1 de agosto de 2014, con la noticia de que el sitio estaba simplemente caído. 

En la película The Social Network, sobre la historia de Mark Zuckerberg y Facebook, Jesse Eisenberg, que hace el papel de Zuckerberg, aclara de manera enfática a su socio Eduardo Saverin que “la diferencia entre Facebook y todos los demás es que Facebook nunca se crashea”.

La empresa valuada en 184 mil millones de dólares nunca había experimentado una caída de las dimensiones del día de hoy en dos aspectos: tiempo y número de usuarios desconectados. En 2010 la red social se cayó, pero el número de usuarios en ese entonces era de 600 millones; hoy se calcula que está por arriba de los 1,300 millones. De igual manera, en octubre del año pasado y en junio de este año Facebook se crasheó, pero fue durante periodos breves y en la noche. El día de hoy parece que marcará un antes y un después en la historia de la red, ya que el sitio se cayó en horas pico. Fue evidente que el equipo de Facebook se movilizó para que el problema estuviera resuelto antes de las 11:30am de la ciudad de México (GMT -6). 

En los últimos meses, Facebook ha ido modificado su algoritmo con la intención de incrementar la necesidad del pago de pauta a cambio de visibilidad, incrementando el sentido comercial de la red social. Esto ha tenido como consecuencia un impacto directo en el crecimiento de todos los sitios que buscan incrementar su tráfico mediante el uso de la red social. El número de likes orgánicos (crecimiento natural) o de personas interactuando con los perfiles o fan pages en Facebook ha tendido a caer de manera importante, presionando a las marcas a invertir en pauta. Esto ha hecho que la red social se haya convertido en una pieza más del mundo corporativo cuya única intención es la de obtener recursos e incrementar la riqueza de los accionistas de la empresa. Este cambio no nos hace descartar la posibilidad de que esta caída haya sido el resultado de un ataque premeditado de grupos de “hackers” frente a Facebook y sus políticas comerciales recientes.