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Un metanálisis de 90 experimentos que buscaron replicar un controversial experimento realizado por Daryl Bem muestra que hay bases para sostener que la precognición es una facultad real de la percepción humana y que la información puede viajar desde el futuro al pasado.
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Imagen: http://y0-y0.deviantart.com/art/precognition-158873849

En el 2010 la comunidad científica fue sacudida por un experimento realizado por Darryl Bem, en el que este profesor de la Universidad de Cornell obtuvo resultados que parecían demostrar un efecto de precognición, que sugería que el ser humano es capaz de percibir sucesos que aún no ocurren y que el futuro puede afectar el pasado. El trabajo, publicado bajo el título "Sintiendo el Futuro" en el prestigioso Journal of Social and Personality Psychology, generó enorme polémica, haciendo que la mayoría de los científicos –del llamado "mainstream"– lo descalificaran y lo juzgaran aberrante. Objetaron en su momento que el método de Bem era deficiente y que seguramente el experimento, con los mismos resultados, no podría reproducirse. El popular crítico Ray Hayman lo llamó "locura, locura pura" y "una vergüenza para el campo" (de la psicología): pocos días después de que se diera a conocer el trabajo de Bem, los medios empezaron a desacreditarlo, señalando que se trataba de un craso error (como se suele juzgar a vuelapluma todo el fenómeno psi). Cuatros años después, un metanálisis de 90 experimentos similares muestra resultados consistentes con el experimento de Bem y sustenta la noción de que existe tal cosa como la precognición.

El nuevo trabajo de investigación realizado por Bem y científicos de diversos países consiste de un metanálisis de "90 experimentos de la anticipación anómala de eventos futuros aleatorios", los cuales se llevaron a cabo en 14 diferentes países "con un efecto positivo general de más 6 sigma". Esto significa que usando los mismos estándares para evaluar la evidencia a lo largo de la ciencia psicológica queda implícito que la precognición es un efecto genuino.

El investigador Dean Radin, quien también ha contribuido a apuntalar la realidad de los fenómenos psi, comenta sobre el nuevo metanálisis de Bem: "El fundamento de la ciencia, y el factor clave que refuta la crítica histérica, es si un efecto puede ser repetido por investigadores independientes. Si no puede, entonces tal vez que lo que se sostenía originalmente era un error o estaba siendo afectado idiosincráticamente. Si puede ser repetido, entonces los críticos deben de repensar su posición". Radin considera que este resultado sumado a otro metanálisis de los efectos de los presentimientos "provee evidencia adicional indicando que lo que molesta a los críticos es su creencia de cómo la naturaleza se comporta, más que la forma en la que realmente se comporta". En muchos aspectos la ciencia moderna no se ha logrado liberar de creencias y dogmas y este parece ser uno de esos casos: es muy difícil aceptar para los científicos que su visión de un mundo objetivo, en el que no existe la acción a distancia y la mente no afecta a la materia podría no ser acertada.

 

Sintiendo el futuro

El experimento seminal de Daryl Bem involucró a dos grupos de estudiantes con los que se realizaron un par de pruebas de precognición o quizás, mejor dicho, de retrocausalidad. Por una parte, un grupo de 100 estudiantes universitarios hicieron un examen de memorización de palabras. Los estudiantes pudieron observar brevemente una lista de 48 palabras y luego contestaron el examen. Después de realizado el examen una computadora revisó la misma lista y escogió de manera aleatoria 24 de estas palabras sin ninguna intervención humana. Antes de que se fueran se les pidió a los estudiantes que revisaran la palabras que había escogido la computadora y las escribieran. Cuando el Dr. Bem revisó los exámenes encontró un extraño patrón. Descubrió que los estudiantes habían tenido mayor memoria para las palabras que había seleccionado la computadora y habían leído y escrito después de haber hecho el examen. Las otras 24 palabras fueron menos recordadas. “Los resultados muestran que practicar un grupo de palabras después del examen de memorización, de hecho, atraviesa el tiempo para facilitar el recuerdo de esas palabras”, dice el Dr. Bem. Saltando un poco a interpretar esto, podríamos sugerir que la linealidad del tiempo es una ilusión.

El otro experimento involucra lo que podemos llamar un caso de porno-precognitivo. Bem explica:

Indicaciones fisiológicas de las respuestas emocionales de los participantes son monitoreadas mientras ven imágenes en una pantalla de computadora. La mayoría de las imágenes son emocionalmente neutras; pero, en pruebas aleatorias, una imagen altamente perturbadora o erótica es mostrada. Como es esperado una respuesta emocional ocurre cuando aparecen las imágenes en la pantalla, pero lo notable es que la respuesta de excitación ocurre pocos segundos antes de que aparezca la imagen, incluso antes de que la computadora la haya seleccionada. El efecto de presentimiento también ha sido demostrado en un experimento de resonancias magnéticas (fMRI) realizado por Bierman & Scholte, en el 2002... Lo más sobresaliente es que se observan las respuestas fisiológicas 2 o 3 segundos antes de que aparezca la imagen, antes incluso de que la computadora decida qué imagen presentar, si una estimulante o una no estimulante.

En este caso, el efecto de precognición sólo se manifestó con las imágenes de contenido pornográfico (emocionalmente cargadas), donde los participantes reaccionan segundos antes al estímulo. Esto parece coincidir con los experimentos realizados por el Instituto Rhine, los cuales llevaron a Carl Jung a formular su teoría de la sincronicidad y los propios experimentos de astrología del psicólogo suizo. Jung notó que para que el componente de percepción extrasensorial ocurriera debía de haber una carga o una motivación emocional.

El Dr. Bem cree que a nivel cuántico se podría estar transmitiendo la información o sensación provocada por el porno del futuro, algo que, a escala subatómica, parece también confirmar un experimento realizado por Aharanov y Tollasen.

"La precognición y la premonición son en sí casos especiales de un fenómeno más generalizado: la anómala influencia retroactiva de eventos futuros en las reacciones de un individuo en el presente, ya sea que estas respuestas sean conscientes o inconscientes, cognitivas o afectivas”, escribe Bem, quien fue ridiculizado por la comunidad científica pero quizás la historia lo reivindique y le guarde un lugar privilegiado entre los grandes disidentes que ayudaron a transformar y amplificar nuestra concepción de la realidad.

Twitter del autor: @alepholo

  

Software que simula ser un niño de 13 años es el primero en superar la prueba de Turing

Ciencia

Por: pijamasurf - 04/20/2014

"Eugene Goostman" se ha convertido en el primer software de la historia en sostener una conversación con un ser humano sin que éste se percatara de que se trataba de una inteligencia artificial

turing

El test o prueba de Turing fue un método desarrollado por el matemático del mismo nombre para probar la inteligencia artificial. Si el presupuesto de ésta es imitar la inteligencia humana, entonces tendría que haber una forma de medir los alcances de dicho éxito. Para ello, Alan Turing pensó en un examen basado en la comunicación: un software tendría que hablar con una persona de manera tal que no hubiera contacto visual y después esta última tenía que decir si el interlocutor era un ser humano o una máquina. Si al menos 30% de los participantes había sentido que estuvo conversando con otra persona, entonces el programa aprobaría el test de Turing.

El test de Turing data de 1950 y, desde entonces, ningún software lo había aprobado con suficiencia. Uno de los más cercanos al éxito fue ELIZA, un programa de Joseph Weizenbaum que, a partir de cierta idea elemental de un psicoterapeuta de la escuela rogeriana, respondía al interlocutor preguntando, con lo cual parecía posible sostener una conversación coherente y hasta cierto punto profunda. Si, por ejemplo, la persona preguntaba a ELIZA: “¿Quién eres?”, el programa contestaba: “¿Por qué estás interesado en saber quién soy?”.

Programas como ELIZA o PARRY eran, sin embargo, demasiado elementales, y bastaba con elevar un poco el nivel de la conversación hacia asuntos más complejos y con más matices que un simple “¿Cómo estás?” para que el engaño se descubriera.

Ahora, según se ha informado, un software que simula ser un niño de 13 años es el primero en la Historia en superar la prueba de Turing, haciéndole creer a una de cada tres personas que no era un programa de computación sino una persona real. 

[caption id="attachment_78515" align="alignright" width="275"]turing test Alan Turing de joven (Sherborne School/AFP/Getty Images)[/caption]

Se trata de “Eugene Goostman”, creado por Vladimir Veselov y Eugene Demchenko. El “joven” Goostman pudo conversar con académicos de la University of Reading manteniendo la plática lo suficiente como para hacerle creer al 33% que en realidad se trataba de un pre-adolescente. Según declaró Kevin Warwick, uno de los profesores que probó suerte con el software, en este caso la naturalidad se logró gracias a que los recursos de hacer preguntas o plantear temas no se forzaron haciéndolos parecer más importantes que la conversación misma.

A mediados del siglo XX,  Alan Turing se preguntó si las máquinas pueden pensar. Ahora, más de 60 años después, parece que la respuesta ha llegado.