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¿Podría ser el déjà vu una forma de obtener información de otras dimensiones?

Por: pijamasurf - 02/18/2014

El portal Learning Mind juega con las últimas ideas sobre el cerebro cuántico y se pregunta si el déjà vu podrá ser un guiño de nuestra mente presente hacia otros planos espacio-temporales.

Eric White

El déjà vu es uno de los fenómenos menos conocidos de nuestra mente. Hay muchas hipótesis que intentan arrojar algo de luz sobre el fenómeno, pero hasta ahora todo ha quedado en especulaciones. Sin embargo, esto no evita que podamos divertirnos malabareando ideas y haciéndonos distintas preguntas. El portal Learning Mind juega con las últimas ideas sobre el cerebro cuántico y se pregunta si acaso el déjà vu será un guiño de nuestra mente presente hacia otros planos espacio-temporales.

Mucha gente siente a veces que una situación en su vida ya ha sido experimentada antes en todos sus detalles. Este fenómeno es llamado déjà vu, que en francés quiere decir “ya visto”. Sin embargo, la sensación no se asocia con un momento específico en el pasado, sino sólo con una idea del pasado en general.

El déjà vu es bastante común. Lo psicólogos creen que 97% de las personas lo han experimentado al menos una vez. Sin embargo, a veces la gente, al experimentar un déjà vu, empieza a preocuparse por su salud mental.

La razones del fenómeno son aún poco claras. Puede ser causado por un proceso en las partes del cerebro asociadas con la memoria y la percepción. Existe una hipótesis que señala que a veces la información percibida llega a las áreas de la memoria antes que al área de análisis primario. Así, el cerebro, comparando la situación con su “neurocopia” ya recibida en la memoria, concluye que esto había sucedido antes.

El cerebro humano trabaja con la ayuda de electricidad biológica. Recibe energía bioeléctrica de todo el cuerpo y de sí mismo. Los dos hemisferios del cerebro concentran la energía de distinta manera. El hemisferio izquierdo concentra impulsos eléctricos con carga negativa y el hemisferio derecho concentra energía positiva. La diferencia de potencial resulta en un múltiple incremento de la energía entrante de baja frecuencia. Pero también hay una corriente de ondas de alta frecuencia, que es percibida por nuestro cerebro y cuerpo como un todo que viene desde el ambiente. Esta energía sutil de alta frecuencia es usada por nuestro sistema nervioso para proveer todas las funciones fisiológicas y psicológicas. La ciencia ha probado desde hace mucho que ningún ser vivo puede sobrevivir sin energía sutil. Al mismo tiempo, nuestro cerebro puede producir también este tipo de energía. Esto sucede mientras pensamos, pues la energía densa se convierte en energía sutil.

La energía sutil ha sido conocida por el hombre desde hace mucho tiempo. Los psicólogos la llaman energía mental o espiritual, los físicos la llaman vacío cuántico o energía de punto cero. Científicos han descubierto una partícula elemental asociada a esta energía (psychon), una partícula análoga al electrón para la energía densa. Estudios psicológicos han mostrado que pensar es básicamente el proceso de producir electricidad sutil con ciertas características de la información.

Logros experimentales en el campo de la física cuántica prueban la posibilidad de la existencia de formas de pensamiento existiendo simultáneamente en diferentes continuidades espacio-temporales. Está probado que un cuanto puede existir en diferentes lugares al mismo tiempo, así como la luz de una estrella distante puede llegar hacia nosotros desde el pasado y el futuro al mismo tiempo.

Posteriores investigaciones en el fenómeno ayudarán a desarrollar un control biconsciente y su uso para explorar el desenvolvimiento de habilidades psíquicas.

[Learning mind]

¿Cómo se manifiesta en Facebook tu proceso de enamoramiento?

Por: pijamasurf - 02/18/2014

Sorprendente gráfica nos muestra el proceso de enamoramiento entre dos usuarios de Facebook mediante los patrones del intercambio que la nueva pareja sostiene.

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Para muchos Facebook es una herramienta 'utilitaria', para muchos otros es más una especie de compulsivo vórtice psicosocial. Pero independientemente de cuál sea tu relación con esta red, o incluso si no eres parte de la 'comunidad' más grande del mundo, difícilmente se puede cuestionar que ha influido una buena parte de los aspectos de la vida contemporánea. 

¿Puedes imaginar cuántos millones de relaciones sentimentales se han creado o facilitado mediante Facebook? ¿Cómo se percibirá un enamoramiento en el lenguaje de esta red? Poco importan las respuestas a estás interrogantes, sin embargo no deja de resultar interesante echar un vistazo a los patrones que caracterizan el proceso de enamoramiento entre dos personas, vistos desde la interacción que sostienen a través de esta plataforma.

De acuerdo con información emitida por el propio Facebook, el enamoramiento se manifiesta de la siguiente manera: durante una temporada observamos cómo el intercambio entre las dos personas va en franco aumento –medido en actualizaciones que uno hace en el muro del otro. El cortejo evidentemente se canaliza también por medio de la red social. Una vez que se consolida la relación, y 'se hace oficial', entonces es notable cómo esta interacción disminuye (tal vez porque están pasando más tiempo juntos en lugar de gastar su vida coqueteando digitalmente a través de comunidad que define la realidad en términos de "me gusta", "amigos", etc).

 
Otra gráfica demuestra el nivel de sentimientos positivos que emite cada uno de los involucrados en la nueva relación amorosa. Resulta un tanto predecible el hecho de que estos mágicamente aumentan una vez que se ha consagrado el enamoramiento. Pero, en cambio, lo que en realidad llama la atención, es que los algoritmos de Facebook tengan un registro histórico de tus estados de ánimo.  

Además de lo interesante que pueden ser estas gráficas, en buena medida por la posibilidad de representar una síntesis autorreferencial, parece que lo verdaderamente valioso es la oportunidad para hacer consciente nuestro comportamiento en esta o cualquier otra plataforma internetera. Es difícil emitir un juicio de valor alrededor de una red social, y en general de una herramienta –pues gran parte de su naturaleza depende del uso que se le da. Y en el caso del software, las aplicaciones, y demás instrumentos de nuestra vida digital, parece que lo más importante, más allá de valuarlas, es reflexionar sobre su funcionamiento y las conductas que 'promueven' –el famoso "programa o serás programado" de Douglas Rushkoff.

Así que además de divertirte con esta visualización, que imprime el enamoramiento entre dos usuarios, quizá sea interesante que la próxima vez que 'te conectes' a Facebook, dediques unos momentos a observar la interfase, los códigos semánticos, los colores, las rutas, los estados de ánimo que te facilita, las conductas a las cuales te orienta, y cómo influye en tu interacción con los demás. En la medida que entiendas estas cosas muy probablemente sacarás mejor provecho a esta red, y quizá hasta tomes mayor control de tu vida. Y si ninguna de estas dos cosas sucede, al menos servirá para que la próxima vez que entables una relación, le dediques desde un principio más intimidad, más cruce de miradas, y menos 'likes'. 

Twitter del autor: @ParadoxeParadis