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La comunidad latina de Chicago combate la demencia con salsa y danzón

Salud

Por: pijamasurf - 02/09/2014

Un grupo en Chicago está usando el danzón y la salsa para detener los brotes de Alzheimer y demencia que afectan a un número desproporcionado de latinos.

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Se cree que la actividad física reduce los riesgos de Alzheimer aproximadamente un 50%. Un grupo encontró que bailar frecuentemente reduce el riesgo de desarrollar demencia en un asombroso 76%, más que cualquier actividad física o cognitiva. Lo extraño es que, al parecer, los latinos son 1.5% más proclives a desarrollar Alzheimer que su contraparte no latina.

Con esto en mente, un grupo de Illinois está en una misión para hacer que la población latina se ponga en forma, no sólo del corazón sino también de la mente. Su plan de ataque: bailar.

En comunidades de la tercera edad de Chicago, los latinos están puliendo pista. El danzón, la salsa y la cumbia son parte del programa de baile del Latino Alzheimer’s & Memory Disorder Alliance. Su plan es bastante inteligente ya que está diseñado para que la pasen bien.

“No es suficiente decirle a la gente que necesitan llevar una dieta saludable y tener un estilo de vida activo”, apunta Constantina Mizis, directora del centro. “También tenemos que ver cómo funciona para nuestra cultura… Tenemos que hacer lo que los haga sentirse cómodos, o simplemente no lo harán”.

Los latinos en Chicago, entonces, están yendo a bailar al son de música que también es culturalmente relevante para ellos. Al parecer el diseño del programa está funcionando de maravilla. El danzón es una manera elegante de mantenerse saludable física y mentalmente. Es bueno saberlo.

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Medicina extrema: ¿Qué pasaría si te hundes por la noche a bordo de un coche o si te enfermas en el espacio exterior?

Salud

Por: pijamasurf - 02/09/2014

El doctor Kevin Fong platica algunos casos extremos en que el cuerpo reacciona de maneras que nunca imaginarías posibles.

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Nunca conoceremos a fondo el cuerpo humano hasta que no hayamos explorado los puntos más extremos del planeta. El cuerpo se comporta de maneras extraordinarias cuando está en situaciones extraordinarias, y escuchar estas historias es poco menos que fascinante. El Dr. Kevin Fong, anestesiólogo y fundador del Center for Altitude, Space and Extreme Environment Medicine trabaja en “los límites” de la medicina. Investiga cómo los humanos pueden sobrevivir extremos de calor, frío, trauma, espacio exterior y mares profundos. En su libro Extreme Medicine, Fong describe cómo la medicina avant garde está retando nuestro entendimiento de cómo funciona el cuerpo y la frontera entre la vida y la muerte. Los siguientes son algunos de los casos más destacados que platicó Fong en entrevista para Fresh Air. En el sitio se puede escuchar la entrevista y leer la transcripción (en inglés).

 

Sobre administrar medicina en el espacio

Casi todo lo que tomas por sentado en la medicina habitual no funciona aquí. Lo primero que haces cuando visitas a un paciente es preguntarle “Hola, ¿cómo estás? ¿Cuál es el problema?” Y, claro, en el espacio ni siquiera puedes hacer eso porque tu paciente está flotando, así que tienes que lidiar con esa situación, para empezar. Usualmente eso involucra atarlos al piso o al vehículo con tiras de velcro.

Hay tanto de la medicina que depende de la gravedad. Los goteos que te insertan al brazo para hidratarte, ¿sabes? Ese es un proceso que depende de la gravedad. Todas las herramientas que desempacarías, esas cosas no se quedan en las charolas, tienes que encontrar maneras de empacarlas, las agujas, los bisturíes y todo eso para que no flote. Así que se necesita hacerse cargo de todo eso y luego comenzar los tejemanejes de lo que el ambiente del espacio le hace al cuerpo humano y cómo eso te va a generar un reto aún más grande como doctor.

 

Sobre qué tan incómodo es estar en el espacio exterior

Cuando ves astronautas en televisión te da la impresión de que es una versión un poco más divertida de un vuelo de pasajeros […] y que sólo están flotando por ahí pasándola bien, mientras están involucrados en una tarea bastante seria. Pero cuando lo haces te das cuenta que no es así.

Debido a la falta de gravedad ellos experimentan el deterioro de los huesos, deterioro de los músculos, deterioro del corazón… Tienen problemas con la coordinación ojo-mano. […] Les cuesta trabajo rastrear objetos en movimiento con sus ojos y… se sienten muy enfermos. […] Así que cuando los ves en cámara saludándote y sonriendo, debes saber que detrás de ello hay muchísima incomodidad.

 

Sobre el estado de “flotabilidad negativa” que comienzas a experimentar cuando estás a sólo unos cuantos metros bajo el agua

La mayor parte de nuestra experiencia del agua y todo el océano está limitada a literalmente un par de metros de la superficie. Sentimos esa sensación de que el agua quiere aventarnos de regreso a la superficie. Es difícil. Cuesta trabajo bucear más hondo, ¿no es cierto? Y muy pocos de nosotros realmente bucea a cualquier profundidad en la que esa relación cambie. Pero lo que sucede es que, mientras buceas a más profundidad, el agua alrededor tuyo comienza a comprimir los tejidos de tu cuerpo y te vuelves más denso. Después de que has bajado quizás sólo siete u ocho metros de la superficie… Ya no tienes flotabilidad. Ya no flotarás. Hay más probabilidad de que te hundas a que flotes. Así que después de ese punto te vuelves un cuerpo con “flotabilidad negativa”, lo cual significa que te hundes.

Así que el problema es: si estás en un vehículo que ha chocado o se está hundiendo y tú estás a más de unos cuantos metros bajo la superficie, tendrás más probabilidad de hundirte que de flotar. Esto causa muchos problemas si estás en un vehículo y no hay fuente de iluminación. Así que si estás allí en la noche y te das cuenta con horror de que te encuentras como a 10 metros de profundidad sin alguna luz que te muestre el camino, no tendrás idea de hacia dónde nadar y tendrás que simplemente escoger una dirección, y si elijes la dirección equivocada nadarás por el resto de tu vida, literalmente.

Ahí te das cuenta de que el océano no está ahí para apoyarnos. Es bastante adverso a la vida humana. No se supone que estemos allí dentro, sólo podemos estar sobre él.