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Tropical Data X: el banquete erótico-literario de los hipervínculos

Arte

Por: Rafael Toriz - 01/21/2014

Un año nuevo ha comenzado, la vida no se detiene y los temperamentos adictos seguimos necesitando el rush del hipervínculo. Con esta X de entrega de la Data Tropical, regularizamos la columna y volvemos al ruedo, con la apuesta redoblada…
Mads Frantzen, "Welcome!", 2014

Mads Frantzen, "Welcome!", 2014

 

Un poco de porno. Primero lo esencial, para poder disfrutar de lo accesorio. Para este año que comienza recomiendo la siguiente galería, que cuenta con el sugerente título de “Let me do this to you”. Por acá otra selección cuidada y finalmente este espacio para regocijo del internauta sicalíptico.

La sociedad de los fotógrafos muertos. El año que terminó se fue, como era obvio, con una ingente cantidad de muertos, en todos los rubros. En este espacio se consigna el trabajo de aquellos maestros de la cámara que editaron la realidad con imágenes de ensueño, ensanchando la fantasía.

Documental sobre Bruce Chatwin. Un espíritu joven y ecuménico que hizo lo mejor que puede hacer un hombre: agarrar la mochila, mirar las estrellas  e irse de viaje.

En caso de que no te guste bajar películas, en este enlace encontrarás una nutrida variedad de material, todas para mirar desde la comodidad de You Tube.

Ahora que si tienes un gusto más exquisito que difícilmente se aviene con los criterios de la gleba y el populacho, prueba con el sitio de la Cineteca Universal.

La galaxia derramada. Eso es la ciudad de México, antes que un vértigo horizontal (tal fue el nombre con que Pierre Drieu de La Rochelle describió la Pampa, allá en 1932, por ello el D.F. exige un bautizo original). Aquí podrás acceder al proyecto “México, ciudad futura”, una obra de arte con ensayos de primera, ideas fascinantes y propuestas sustentables hechas por escritores, arquitectos, visionarios y urbanistas. Un lugar para pensar y sentir las entrañas de la región más transparente.

Libros especiales. Atendiendo al eclecticismo de la red, consigno El Viajero Solitario, de Jack Kerouac; prosigo con Las voces de Marrakesh, de Elías Canetti; continúo con un ensayo histórico y fascinante sobre la importancia de las nalgas femeninas en la historia de la humanidad titulado La cadera de Eva y se apersona el Bestiario, de Juan José Arreola.

En ensayo, recomiendo Libros en llamas. Historia interminable de la destrucción de bibliotecas  y la Historia técnica de un poema, de Juan Rodolfo Wilcock.

En poesía, comparto Escribir como escupir, de Leopoldo María Panero y cierro con la Autobiografía precoz, de Carlos Monsiváis.

Y para los clavados, auténticos hoarders que no pueden vivir sin almacenar, sugiero sitios con cientos, miles y miles de libros para su disfrute, a ver si encuentran, junto con la navegación, el tiempo para leerlos.

Verano porteño. En caso de que usted se encuentre en al sur del hemisferio y ya no sepa con qué amenizar sus fiestas y reuniones alrededor de la pileta, pinche por acá. Una selección trankuila de ritmos tropicales que le facilitará la vida y, con un poco de suerte, lo convocará al fornicio.

Crónica gráfica de un libro hermoso.

La vocación ecuménica de Margaret Atwood. Para entender cómo funciona la cabeza de una persona –sobre todo si se trata de un literato, un científico o un artista– no hay nada mejor que atender sus subrayados. ¿Qué leen, cómo leen y por qué ciertas personalidades resultan tan irresistibles? En el caso de una autora tan magnética y seductora como la canadiense, las preguntas se disparan al infinito, por ello es un auténtico regocijo y privilegio conocer su perfil en Flipboard, la bellísima aplicación que funciona como una revista, con una interfaz de fantasía.

Esta era la voz del grande, infinito, despiadado, timorato y valiente Virgilio Piñera.

Para explorar la evolución. Una página sugerente que invita a la exploración meticulosa.

Una modesta propuesta. Bajo el sugestivo título que reza “10 blogs que todo veinteañero debería leer”, la gente de PolicyMic consigna sitios extraordinarios para una “generación aburrida del New Yorker, del New York Times y de New York Review of Books”, y lo consiguen, con portentosa insolencia. Desde este lugar, sólo me queda, pese a ser un flamante treintón en crisis, coincidir con su credo fantástico: “We need new literary sustenance. We want writing by people who understand the tremendous attentional effort it requires to read more than three sentences of anything. We want a literary La La Land that gives us gifs and James Joyce in the same breath. Screw it —we want gifs of James Joyce”. Dale click por acá, satisfacción garantizada en caso de que estés harto de leer a los aburridos de siempre.

La maravilla de la Tierra, vista desde el espacio. Para ensoñar los sentidos.

Y para quienes no hayan tenido suficiente, en esta esquina podrán seguir explorando las retóricas del hipervínculo, con toda suerte de contenidos paganos que hacen de la red, todavía y por fortuna, una experiencia dichosa para el viajante y el pajero, es decir, para el paseante profesional. 

 

Twitter del autor: @Ninyagaiden

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no NECESARIAMENTE reflejan la posición de Pijama Surf al respecto.

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El Códice Gigas, la "Biblia del demonio" que escribió un monje en el siglo XIII

Arte

Por: pijamasurf - 01/21/2014

Hace quinientos años se descubrió este manuscrito bajo los escombros de la Guerra de los Treinta Años. Hoy, por su contenido y su inmensa imagen del Diablo, es parte del folclor esotérico de muchos.

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El Códice Gigas, o “Biblia del demonio”, es famoso por dos rasgos. Primero, se reputa que es el manuscrito europeo más grande que ha sobrevivido (Códice Gigas significa “libro gigante”). Segundo, contiene un retrato enorme del Diablo.

Dentro del códice se encuentra la suma de la Vulgata del momento, junto con varias historias contemporáneas, un alfabeto comparativo, textos médicos, un calendario y algunos hechizos. El Viejo Testamento y el Nuevo Testamento están separados y en un orden inusual, con un número de obras dispuestas entre y después de los textos religiosos, incluyendo la historia de Flavius Josephus del siglo I sobre los judíos y una historia del área de Bohemia.

ku-mediumEl códice es el volumen religioso más grande que sobrevive de los monjes del siglo XIII. Mide aproximadamente un metro de altura por un metro de ancho cuando lo abres. Se cree que es trabajo de un monje benedictino de lo que hoy es la República Checa, pero fue bastante arruinado por la armada suiza después de la Guerra de los Treinta Años.

Debido a su inusitado tamaño y a la imagen, en una de sus páginas, del Diablo entronado en un estado solitario, el manuscrito ha sido materia de rumores y supersticiones a lo largo del tiempo. Algunos sugieren que fue el esfuerzo de un monje en una sola noche. Que después de romper las reglas del monasterio fue sentenciado a muerte —encerrado en un cuarto de ladrillos— y un día antes de ser ejecutado decidió escribir su última obra: “un libro maligno sobre pieles de animales”. Se dio cuenta de que terminar el libro antes de la ejecución sería imposible, así que hizo un trato faustiano con Lucifer para terminarlo, y Lucifer mismo firmó el documento en la última página.

Recientemente National Geographic calculó que recrear los contenidos del Códice Gigas a mano por una sola persona tomaría cinco años de trabajo sin descanso, omitiendo las ilustraciones. Así que la realidad contradice al folclor, por decir lo mínimo. Pero lo increíble, en resumen, es que el manuscrito es como una caja china de textos, que ofrece un paseo fascinante por el mundo en el que un monje se sentó en una mesa por toda una vida para copiar siglos de conocimiento e insertar, aquí y allá, algunos símbolos mágicos. Y cabe decir que estéticamente es un agasajo.

Cada hoja del códice está disponible en formato de alta resolución en el sitio de la Librería Nacional de Suecia.