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Songs for Drella: el inolvidable tributo de Lou Reed y John Cale a la memoria de Andy Warhol

Arte

Por: Javier Barros Del Villar - 01/26/2014

Esta emotiva y elegante elegía fue estrenada en 1990 y representa un sentido tributo al polémico artista y mentor de The Velvet Underground.

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Sobre el mapa histórico de la música, de vez en cuando aparecen marcas con un valor especial. Me refiero a aquellas obras que emergieron a partir de conjugaciones particulares y que, más allá de su calidad musical, reúnen una serie de elementos que terminan por dotarlas de un aura extraordinaria. Tal es el caso del álbum Songs for Drella (1990), compuesto por Lou Reed y John Cale en honor al enérgico y siempre extravagante Andy Warhol. 

A pocos meses de haber formado The Velvet Underground, en 1965, Cale y Reed conocieron a Andy Warhol, quien para entonces ya tenía una notable influencia en el mundo neoyorquino del arte. Tras adoptar a la banda, promoviéndola en sus eventos multimediáticos de Exploding Plastic Inevitable, éste se convertiría en su representante. Un año después, gracias a su nuevo mentor, grabarían su primer LP,  The Velvet Underground & Nico (1966), y a pesar de que pronto se distanciarían, el papel de Warhol en la difusión de su música habría sido ya decisivo.  

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Luego de una larga ruptura, en 1987 Cale y Reed se reencontrarían por primera vez en el funeral de Warhol, y la muerte de su paternal promotor fue razón suficiente para que el genial dúo colaborará de nuevo. Tras un par de años de trabajo, finalmente estaba listo el emotivo tributo: quince tracks agrupados en un álbum titulado Songs for Drella —sobrenombre que contraía el de los personajes Drácula y Cenicienta, en alusión a la ambivalente naturaleza del multifacético artista.

Con letras que mezclan lo biográfico con lo interpersonal y lo anecdótico, musicalizadas con elegante simpleza gracias a los teclados de Cale y la guitarra de Reed, el disco resultó en una hermosa elegía. Sentimentalismo garage, nostalgia inteligente, y una madurez poética de la cual, probablemente, Warhol habría estado orgulloso, son ingredientes fundamentales en Songs for Drella. En cuanto a la estructura narrativa, se incluyen letras en primera persona (la mayoría), de pronto aparecen episodios en tercera persona, y finalmente un par de tracks donde los autores refieren directamente a su mentor. Si bien el álbum denota una cierta exquisitez integral, hay piezas particularmente finas, como es el caso de "Style it Takes" y "It Wasn't me".

En síntesis, Songs for Drella reúne los elementos históricos, emotivos y musicales para ser considerada una peculiar reliquia envuelta en la sombra del encanto. Una obra que destaca por su terapéutica sobriedad y en la que cualquier admirador de Warhol o The Velvet Underground seguramente encontrará resguardo. 

 Twitter del autor: @ParadoxeParadis

  

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Top 10 ciudades del futuro en el cine

Arte

Por: pijamasurf - 01/26/2014

Utopías y colosales concentraciones de caos y decadencia, el cine de ciencia ficción tiene una fecunda fascinación con las ciudades del futuro

La tendencia humana a la concentración urbana hace que el escenario de la imaginación futura sea dominado por las ciudades, muchas de ellas con grandes avances tecnológicos o distopías decadentes. Visualizar una ciudad en el futuro es preguntarnos cómo viviremos y que triunfará entre las múltiples posibilidades de la arquitectura social —al mismo tiempo que refleja nuestro estado actual. El cine como gran máquina de los sueños que materializa nuestra imaginación ha sido en el último siglo el artefacto más poderoso para proyectar hacia adelante nuestra mente y vernos reflejados en su espejo en movimiento.

El popular crítico de cine de The Guardian, Peter Bradshaw, ha compilado una lista de las 10 ciudades más interesantes que se han plasmado en el celuloide (muchas de ellas primero fueron novelas). Podemos pensar en algunas otras, la ciudad que ha abolido la muerte de Mr. Nobody, la decadencia urbana de Total Recall o del Detroit de Robocop. Invitamos a los lectores a proponer urbes futuristas alternativas que hayan aparecido en la historia del cine.

 

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METROPOLIS (1927, Fritz Lang)

Probablemente la película de ciencia ficción más importante de la historia y la gran referencia para todas las visiones arquitectónicas del futuro en el cine. La enigmática obra maestra de Fritz Lang, que ha sido sonorizada para apelar a nuevas audiencias, y que mantiene una fina atracción, muestra una hiperpoblada urbe de rascacielos y habitantes hormigueantes. Fue la primera película en imaginar las autopistas al nivel de los edificios —el sine qua non de una película futurista. Metropolis, dice Bradshaw, es una utopía de la ciudad europea moderna, similar en que privilegia a una élite. Debajo de esta fachada moderna viven los untermensch, una raza de trabajadores subterráneos.

 

ESCAPE FROM NEW YORK (1981,  John Carpenter) 

Filmada en el apogeo de la  reputación de Nueva York como ciudad del crimen, Carpenter imagina una Nueva York que en 1988 ha abandonado toda esperanza de implementar la ley. Las autoridades simplemente han formado un muro, el cual es patrullado permanentemente, dejando que la ciudad se pudra en medio de la violencia darwiniana. En este panorama, años después, en 1997 el avión del presidente cae en esta selva de concreto y debe ser rescatado.

 

LOGAN’S RUN (1976, Michael Anderson) 

Una película situada en el mundo postapocalíptico de 2274, que contiene una rara utopía estilística. La gente usa minifaldas, leotardos y ropa estrambótica; sus habitantes viajan por monorieles. Parece haber una vida nocturna excitante. Todo es muy bueno para los que viven sus 20s; al cumplir 30 años las personas son asesinadas. Algunas personas logran escapar el domo para encontrarse en un Washington desierto.

 

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BLADE RUNNER (1982, Ridley Scott) 

Blade Runner está ambientado en Los Angeles 2019, una magalópolis de alta tecnología en la que androides conocidos como replicantes se ocultan fingiendo ser humanos. La película basada en la novela de Philip K. Dick, Do Androids Dream of Electric Sheep? narra la historia de un detective, en este caso un blade runner que busca identificar replicantes y puede considerarse sobre todo una reflexión sobre qué es lo que nos hace humanos. Una reflexión filosófica que se sitúa en una ciudad colosal, azotada por un clima terrible, lleno de luces nocturnas (un poco como una versión hiperbólica de algunas capitales asiáticas).

 

ALPHAVILLE (1965, Jean-Luc Godard) 

Alphaville es una ciudad en un planeta distante que ha sucumbido a un control totalitario y donde se ha abolido el arte en favor de la tecnocracia. La ciudad está regida por una inteligencia artificial llamada Alpha 60. A diferencia de otras espectaculares metrópolis futuristas, el estilo de Alphaville es más discreto (fue filmada simplemente en París, de noche), utilizando abstracciones y luces como protointeligencias. El lugar busca simbolizar el desierto de la razón —donde también se ha abolido el lenguaje de la poesía. A esta ciudad viaja el detective intergaláctico Lemmy Caution, fraguado a la usanza del cine de gangsters para tratar de salvar el espíritu.

 

THINGS TO COME (1936, William Cameron Menzies) 

La ciudad británica de Everytown es mostrada en esta película que abarca los años 1940 a 2036. Un lugar placentero es destruido por una guerra que dura décadas subsumiendo a la ciudad en un caos apocalíptico. La ciudad es básicamente basura, gases y veneno bélico.  Una ciudad donde la ambición y la vanidad humana han causado estragos.

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AKIRA (1988, Katsuhiro Otomo) 

Neo-Tokio, 2019. Esta ciudad se asemeja a una gigantesca forma de vida orgánica. Construida para reemplazar el viejo Tokio, la ciudad es un nodo boyante de alta tecnología, anárquica y extraña, con fuerzas espirituales secretas en sus entrañas. Neo-Tokio es el escenario de la lucha entre pandillas motorizadas.

 

SLEEPER (1973, Woody Allen) 

Greenwich Village, 2173, es un estado policial en el que las personas son lobotomizadas. Un hombre criogenizado en 1973 despierta a este "mundo feliz" y debe luchar contra las fuerzas de control mental. La arquitectura y la decoración de la ciudad son placenteras, cuentan con "Orgasmatrones" que aseguran el placer de las masas.

 

MINORITY REPORT (2002, Steven Spielberg) 

Washington  en el año 2054. Otra ciudad reimaginada de una historia de Philip K. Dick. Otra ciudad también controlada totalmente por la policía (el futuro tiende al totalitarismo y a la hipervigilancia). Todo está lleno de pantallas que pueden ser manipuladas a distancia. El crimen casi ha sido abolido vía el departamento de Pre Crimen que emplea a personas que pueden anticipar el futuro conocidas como "precogs". Hasta que algo sucede y rompe con este supuesto balance: se pronostica que el jefe de la policía cometerá un crimen.

 

BABELDOM (2013, Paul Rush) 

Una película que es más un ensayo sobre las ciudades del futuro. Babeldom es una ciudad que está en todas partes y en ninguna —como una construcción de sci-fi y metafísica borgiana. El director nos muestra las gráficas de una ciudad hecha de ciudades como el mítico Pájaro Simurga, cuyas plumas eran otros pájaros.  Según Bradshaw ésta es la ciudad más extraña de la lista.