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¿Qué perdemos los ciudadanos con esta reforma política?

Por: Maite Azuela - 12/04/2013

Es momento de que levantemos la voz y le insistamos a los diputados en que la finalidad de esta reforma tendría que ser la ampliación de nuestros derechos políticos y la certeza para ejercerlos plenamente. Si la reforma política se queda como está, los ciudadanos habremos perdido una vez más esa oportunidad.

senadores-reforma-politico-electoral-activistasHace una semana convocaron a los senadores de la Comisión de puntos constitucionales a discutir y votar la reforma política de este año (ya no es LA reforma, sino una más). Lo supimos porque el senador Javier Corral, del PAN, se quejaba de que la convocatoria era de última hora y no tenía conocimiento del sentido del dictamen. El PRD había anunciado que se ausentaría de cualquier discusión. La sesión se pospuso y finalmente se votó un dictamen sin avance en la regulación secundaria para los mecanismos de participación ciudadana. Además lanzaba propuestas que aparentemente innovaban, pero que en realidad resultaron sólo maquetas de lo que debía ser la reconstrucción seria de un sistema sólido de democracia participativa. Cuando se votó en el pleno, el panorama no mejoró demasiado.

Incorporaron en la reforma el otorgamiento de autonomía a la Procuraduría General de la República y prometen transformarla en una fiscalía que mantenga distancia sana del poder ejecutivo; asunto que no necesariamente tenía que ser planteado en este contexto y del que no me voy a ocupar.  Por otro lado, sin atender ninguna de las observaciones, sugerencias y hasta advertencias de los especialistas electorales, los senadores se aventaron a dar por cerrada la figura del Instituto Federal Electoral para transformarlo en un Instituto Nacional que contará ahora con dos consejeros más y una cantidad de facultades que complicará las próximas elecciones. Aquí lo que podemos perder los ciudadanos es certeza. Lo dijimos muchos y varias veces: el problema de la injerencia de los gobernadores sobre algunos institutos electorales locales no se resuelve así. Será un sistema electoral que no ahorre demasiados recursos y que se tendrá que reinventar a pesar de que daba resultados.

Captura de pantalla 2013-12-04 a la(s) 17.07.44No obstante que el 9 de agosto venció el plazo para que los legisladores nos entregaran las reglas del juego con las que funcionarán las candidaturas independientes, la consulta popular y la iniciativa ciudadana, dejaron esta obligación aventada en algún cajón.  En esta reforma que toca párrafos de la Constitución se hace vinculante la figura de la consulta popular, lo que implicará que si más del 50% de la población toma una decisión pública en las urnas, esta tendrá que aceptarse. Sin embargo, nos quedamos con las ganas de saber cómo funcionará, lo mismo que con la iniciativa ciudadana, que requiere un espacio obligatorio para  que una vez entregada por los ciudadanos deba, ser discutida en alguna de las dos cámaras. Sin regulación, estas tres figuras son sólo promesas en el aire. Así que los ciudadanos perdimos nuevamente la oportunidad de tener claridad sobre la operación de estos mecanismos de participación, hasta que les plazca regularlos. 

Otra pérdida importante es el efecto de rendición de cuentas que se buscaba al impulsar la reelección de legisladores y de alcaldes. Cuando promovimos la reelección desde la Asamblea Nacional Ciudadana (2009- 2011) y después desde Reforma Polítca YA (2012), insistíamos que su principal valor agregado era depositar en el ciudadano la decisión de que una autoridad continuara en el cargo y premiarlo por su buen desempeño. Con esto, los legisladores y alcaldes estaban obligados a mantener informados y en constante comunicación con su electorado. Ahora, esta ocurrencia de los senadores hace que la reelección dependa, en primera instancia, de que el partido decida si el candidato es merecedor o no de ella. No hay que pensarle mucho. ¿A quién rendirán cuentas entonces? ¿Con quién tiene que quedar bien aquel que quiera reelegirse? Pues sí, con los dirigentes de los partidos. Más poder para ellos y menos para nosotros.

maite-webUn punto más que resulta preocupante es el incremento al porcentaje de votos que requerirá un partido para mantener su registro. En efecto: los partidos que hay no nos satisfacen, sobre todo los pequeños que carecen de propuestas propias y que viven haciendo alianzas electorales y legislativas con los grandotes. Pero impedir que existan nuevas fuerzas políticas organizadas y con derecho a competir mediante un requisito tan alto, cierra definitivamente la oferta y concentra el poder en los mismos de siempre. Y es que les resulta más conveniente cerrar el sistema de partidos que trabajar en una Ley que promueva la formación de organismos con propuestas sólidas, estructuras no clientelares y que no abusen de los recursos públicos. Prometen los senadores que en abril publicarán la Ley de partidos. Si sucede como con la regulación secundaria de la reforma pasada, sabemos que no cumplirán el plazo.

En fin, ahora la reforma tendrá que ser votada en la Cámara de Diputados y corre el peligro de pasar sin modificación alguna. En el senado fue votada por todos los panistas, priístas y gran parte de los perredistas. Es momento de que levantemos la voz y le insistamos a los diputados en que la finalidad de esta reforma tendría que ser la ampliación de nuestros derechos políticos y la certeza para ejercerlos plenamente. Si la reforma política se queda como está, los ciudadanos habremos perdido una vez más esa oportunidad. 

Twitter de la autora: @maiteazuela

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Pijama Surf al respecto.

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Conoce los delitos de los servidores públicos que puedes denunciar en México

Por: ps mexico - 12/04/2013

La organización México Unido contra la Delincuencia elaboró un infográfico para que conozcas qué delitos cometidos por las autoridades puedes denunciar; la denuncia ciudadana es nuestra más valiosa herramienta.

Según un informe elaborado por el CIDAC (Centro de Investigación para el Desarrollo A.C.) en el 2012, 8 de cada 10 delitos en México no se denuncian, aunado a que únicamente 1% de ellos termina en una sentencia condenatoria, lo cual nos arroja una probabilidad de castigo de 0.08%. 

Es decir, si se comete un delito, no hay ni uno por ciento de probabilidades de que éste tenga consecuencias, pero a pesar de que sabemos que nuestro sistema judicial es completamente obsoleto y corrupto (comenzando porque el Ministerio Público pareciera  un organismo político, en lugar de uno de justicia por su esencia estructural), y aunque el problema de injusticia en México es aparentemente infinito, tenemos que presionar colectivamente o nada cambiará, al menos presentando nuestras denuncias y dándoles seguimiento. Desafortunadamente, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2011 arrojó que 63.2% no denuncia por la falta de credibilidad en las autoridades.

Pero entonces, si nadie hace nada, es decir, si los ciudadanos frustrados no denunciamos, y las autoridades no cambian porque nadie los obliga, entonces nuestros problemas se estancan y se vuelven infinitos. Por lo anterior, aunque pueda parecer absurdo, es urgente que poco a poco vigilemos y hagamos  presión para las cosas mejoren, sobre todo en el sistema de justicia que, ante su fracaso, evidencia la falta de sentido de todo un sistema de gobierno, que principalmente debería protegernos.

En un contexto de justicia desolador, poco a poco se está aplicando en México una reforma penal que conlleva la aplicación de juicios orales públicos, mismos que expondrán a los jueces para que éstos hagan resoluciones más justas y valoren mejor las pruebas de los delitos. Pero mientras nuestro sistema penal mejora, nos toca a todos entender que las deficiencias de este país no las cambiará el gobierno y, aunque pueda resultar incómodo y agobiante, debemos exigir y vigilar cada vez más a los funcionarios.

En este sentido, conocer tus derechos es esencial para que puedas defenderlos. La organización social México Unido Contra la Delincuencia ha elaborado el siguiente infográfico para que reconozcas cuándo una autoridad, desde un policía hasta un presidente, está cometiendo un delito.

Cuando sientas que todo el sistema está contra ti, busca a alguna ONG que te apoye, ayude e, incluso, busca mediatizar tu caso para exhibir a los funcionarios corruptos. Puedes denunciar atropellos a tus derechos en la organización antes mencionada al 01 800 83 88 30 8.

 

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