*

X

No es lo que haces sino cómo lo haces

Por: Mitsy Ferrant - 12/18/2013

La impecabilidad en el camino descansa en los cómos y en la simpleza que resulta de realmente observar los pasos.

zen-stones-water 

Dios está en los detalles

-Ludwig Mies Van Der Rohe

 

Vivimos con la sensación de que siempre hay que ir a alguna parte, que hay algo tenemos que conseguir. Andamos en automático y a velocidades alarmantes. La vida se vuelve una entidad que nos sucede a la cual simplemente reaccionamos –cual virus.

El hombre es perfecto y nada le falta, pero esta idea duerme en el centro de él.
No se da cuenta de ello pues está preso en la maraña de sus representaciones mentales.
Todo ocurre como si entre el hombre y la realidad, su actividad imaginativa hubiera tejido una pantalla.

-Enseñanza Zen

Todo sucede y todo pasa mientras nosotros intentamos resolver los grandes porqués de la vida. Nos olvidamos de vivir y escogemos ignorar el hecho de que somos Magos: el cambio siempre está en uno. Buda lo dijo hace miles de años: “El mundo exterior es únicamente una manifestación de la mente en sí misma. La mente lo capta como un mundo exterior simplemente por su costumbre de seleccionar y de razonar falsamente. El discípulo debe hacerse el hábito de observar la verdadera esencia de las cosas”.


No hay afuera o adentro, bien o mal, tú y/o yo –todas entidades creadas por un sistema dualista de pensamiento. Existen todas las gamas entre uno y otro, infinitas manifestaciones del Uno que todo lo engloba– la interpretación es mente. “La falsa imaginación te enseña que cosas tales como la luz y la sombra, el largo y el alto, lo blanco y lo negro son diferentes y tienen que ser discriminadas; pero ellas no son independientes una de la otra; ellas son aspectos diferentes de la misma cosa, ellos son conceptos de relación, no la realidad.”


Observemos pues.

Queda abandonar todo silogismo y reconocernos como una paradoja más en esto que llamamos vida -la experiencia personal como contrapunto de la lógica. El universo como gran Koan: "Todas las cosas vuelven al Uno, pero ¿adónde vuelve el Uno?"

Por medio de la observación nace la comprensión de la propia naturaleza, se destruyen las barreras de la mente cartesiana, se derrumban todas las estructuras.

El (hombre) es el que medita
él es la meditación
él es la cosa sobre la que se medita.
El que conoce y lo conocido, son uno.

Enseñanza Zen

Sujeto y objeto se suprimen, no existe dualidad que encadene. Todo nace, deviene y muere al mismo tiempo. En la pausa contemplativa nos damos el tiempo/espacio de aceptar las cosas tal cual son –lo que es, lo que sentimos y lo que somos como suma de todo eso–, y así entramos en contacto con lo más intimo del Ser.

La vida, según el Zen, debe de ser vivida
como un pájaro que vuela por el aire
o un pez que nada en el agua

DT Suzuki

Cuando se tiene hambre, se come, cuando se está cansado, se duerme, cuando se desea algo, se manifiesta. Todo impulso produce un eco que se traduce en acción. La clave es estar presentes, en todo momento, conscientes de todo lo que puede y significa cada acción, de todo lo que lleva a ella y todo lo que de ella deviene. La realización perfecta no se da en otra vida, se da “Aquí y Ahora”, y cuentan que esta se materializa cuando se alcanza el Satori –ese momento en que descubres que sólo existe el presente, que ahí se crean y se disuelven en un mismo instante el pasado y el futuro.

La vida como sucesión de hechos que existen todos al mismo tiempo, como manifestación del Uno que lo engloba Todo y es Nada. “Aquí y Ahora”, no hay más ni menos. Cada acción tiene su impacto, y el otro no es otro. No queda más que perder todo miedo a lo que podría ser porque ya es –sólo en los principios podemos dejar el sello de la intención.

De ahí la importancia de ser impecable con uno mismo ante todo y nada.

Twitter de la autora: @ellemiroir 

¿Puede existir un amor verdadero entre un software y un humano?

Por: pijamasurf - 12/18/2013

De acuerdo a investigadores, un sistema de computadora podría utilizar técnicas de terapia para convertirse en un irresistible bot.

ALLURING_PRETTY_GIRL-1191916181m

La película Her, recientemente estrenada en Estados Unidos, cuenta una historia de amor entre un hombre y un software. Aunque parezca inverosímil, investigadores dicen que es absolutamente plausible; de así quererlo, apuntan, podrían unir sistemas existentes para crear un irresistible algoritmo de romance. Parte de Her se desarrolló hace diez años, cuando el escritor y director Spike Jonze estuvo interactuando con un chatbot en línea. Más específicamente, el bot llegó a un punto en la conversación en el cuál las cosas se tornaron extrañas. El robot le dijo: “No eres muy interesante”. El cineasta no estuvo encantado pero sí intrigado. En lugar de sentirse como un humano sin gracia, banal, “era impertinente y tenía actitud y punto de vista sobre el mundo”, dijo Jonze. Tal vez aún no existe ese software completamente encantador, pero así es como un bot podría seducirte:

Curiosidad

Un programa que hace muchas preguntas permanece en control de la conversación y tienen más posibilidad de producir respuestas convincentes y relevantes. Es como si empleara las técnicas para hackear conversaciones publicadas recientemente aquí. Un software que trata de contestar las preguntas de una persona arriesga revelar qué tan poco sabe del mundo y de las emociones humanas. Es por ello que el bot tiene que ser inquisitivo, curioso. Sus persistentes preguntas están modeladas en aquellas de los terapistas.

Inteligencia

Para lograr mantener una conversación real, las computadoras tienen que ser suficientemente inteligentes tanto para hacer preguntas como para responderlas. El Watson de IBM, que derrotó a humanos en Jeopardy! En 2011, es uno de lo0s programas más inteligentes que existen. Puede comprender lenguaje cotidiano, tomar bases de conocimiento internas y externas, y procesar 500 gigabytes por segundo. Actualmente Watson trabaja en atención médica, finanzas y ventas. Sin embargo, para que realmente florezca un romance, las computadoras tendrán que ser aún más listas que Watson.

Seducción

Estudios muestran que las personas revelan más acerca de temas sensibles o personales a una computadora que a un investigador. Las máquinas también pueden persuadir a los humanos a ser gentiles con ellas. Tendemos a pensar que porque son inteligentes y Atentas, las computadoras también tienen sentimientos. Una computadora que obtuviera comportamientos inconscientes (confesiones y amabilidades)podría convertirse en tu ciber-alma gemela. 

.