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Conoce los delitos de los servidores públicos que puedes denunciar en México

Por: ps mexico - 12/07/2013

La organización México Unido contra la Delincuencia elaboró un infográfico para que conozcas qué delitos cometidos por las autoridades puedes denunciar; la denuncia ciudadana es nuestra más valiosa herramienta.

Según un informe elaborado por el CIDAC (Centro de Investigación para el Desarrollo A.C.) en el 2012, 8 de cada 10 delitos en México no se denuncian, aunado a que únicamente 1% de ellos termina en una sentencia condenatoria, lo cual nos arroja una probabilidad de castigo de 0.08%. 

Es decir, si se comete un delito, no hay ni uno por ciento de probabilidades de que éste tenga consecuencias, pero a pesar de que sabemos que nuestro sistema judicial es completamente obsoleto y corrupto (comenzando porque el Ministerio Público pareciera  un organismo político, en lugar de uno de justicia por su esencia estructural), y aunque el problema de injusticia en México es aparentemente infinito, tenemos que presionar colectivamente o nada cambiará, al menos presentando nuestras denuncias y dándoles seguimiento. Desafortunadamente, la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2011 arrojó que 63.2% no denuncia por la falta de credibilidad en las autoridades.

Pero entonces, si nadie hace nada, es decir, si los ciudadanos frustrados no denunciamos, y las autoridades no cambian porque nadie los obliga, entonces nuestros problemas se estancan y se vuelven infinitos. Por lo anterior, aunque pueda parecer absurdo, es urgente que poco a poco vigilemos y hagamos  presión para las cosas mejoren, sobre todo en el sistema de justicia que, ante su fracaso, evidencia la falta de sentido de todo un sistema de gobierno, que principalmente debería protegernos.

En un contexto de justicia desolador, poco a poco se está aplicando en México una reforma penal que conlleva la aplicación de juicios orales públicos, mismos que expondrán a los jueces para que éstos hagan resoluciones más justas y valoren mejor las pruebas de los delitos. Pero mientras nuestro sistema penal mejora, nos toca a todos entender que las deficiencias de este país no las cambiará el gobierno y, aunque pueda resultar incómodo y agobiante, debemos exigir y vigilar cada vez más a los funcionarios.

En este sentido, conocer tus derechos es esencial para que puedas defenderlos. La organización social México Unido Contra la Delincuencia ha elaborado el siguiente infográfico para que reconozcas cuándo una autoridad, desde un policía hasta un presidente, está cometiendo un delito.

Cuando sientas que todo el sistema está contra ti, busca a alguna ONG que te apoye, ayude e, incluso, busca mediatizar tu caso para exhibir a los funcionarios corruptos. Puedes denunciar atropellos a tus derechos en la organización antes mencionada al 01 800 83 88 30 8.

 

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¿Qué es el dinero? Trozos de billetes de dólar recortados son utilizados para componer escenarios surrealistas en los collages de Mark Wagner.

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Con el paso de los siglos, y supongo que por múltiples razones, el dinero se ha consagrado como una de las abstracciones más influyentes de la realidad humana. Esta especie de sofisticado programa cultural, se convirtió en el máximo criterio para definir el valor del trabajo, así como un instrumento definitivo para dibujar jerarquías sociales y una certera herramienta de control. Lo anterior ha provocado que millones de personas no podamos concebir la existencia de capital sin remitirnos a una divisa.

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Vale la pena recordar que su naturaleza abstracta le otorga una cualidad esencialmente neutra, receptiva a los códigos que se le impriman. Por esta razón, Douglas Rushkoff sugiere que el dinero es en realidad algo así como un software psicocultural, el cual puede programarse a voluntad: “Los dineros son programados. Se comportan de cierta forma porque se les ha codificado con ciertos patrones de conducta", advierte el neoyorquino, en una franca invitación a tomar el control de nuestra propia ficción financiera.

De acuerdo con lo anterior, podríamos determinar que el dinero no es 'bueno' o 'malo' per se. Y si bien resulta una pésima estrategia generar un discurso ideológico de choque e inaugurar una batalla frontal contra él, también es evidente que alrededor de esta abstracción se ha construido, culturalmente, un modelo nefasto, alimentando conceptos como la escasez, la competencia, la jerarquización de bloques sociales, entre otros. Y tal vez por esto último es que la obra artística de Mark Wagner resulta particularmente llamativa, ya que sus piezas emergen a partir de la "destrucción" de dinero.

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El billete de un dólar es el trozo de papel más ubicuo de Estados Unidos. El collage lanza la interrogante: ¿qué se necesita hacer para convertirlo en algo más? Es un material viejo: impreso en talla dulce sobre robusto papel de lino, decorado con filigrana, y conceptualmente escarpado con símbolos. Una navaja y pegamento lo transforman, reproduciendo los efectos de tapices, pinturas, grabados, mosaicos y computadoras, consiguiendo así algo bizarro, hermoso, o inusual… lo extraño en lo familiar. 

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 Wagner es considerado uno de los más hábiles artistas de collage, y en su extensa serie compuesta por trozos de billetes se aprecia una insistente técnica. Por otro lado resulta relativamente cómodo recurrir a "destruir" billetes para generar una obra "impactante". Sin embargo, no deja de ser interesante el mensaje de este acto creativo, pues al detonar una especie de oxímoron visual –la gráfica de un billete pocas veces es descontextualizada de esta manera, para terminar dando vida, por ejemplo, a dinosaurios–, promueve una reflexión en torno a lo que en realidad es un billete. Y es que lejos de tener un valor absoluto en la realidad, estos trozos de papel son "dinero" por el código cultural con el cual son impresos. 

En síntesis, la lección que nos comparte Wagner es bastante clara: un billete es sólo lo que tú quieras que sea...

Twitter del autor: @ParadoxeParadis