*

X

Año récord: 99 películas mexicanas llegaron a los cines comerciales, pero ¿qué calidad tienen estos filmes?

Por: PijamaSurf Mexico - 12/26/2013

Hay quienes afirman que el hacer cine mexicano es ya en sí una ventaja, sin embargo, ¿qué pasa si ese cine que está llegando a las salas populares simplemente replica una fórmula de espectáculo?

nosotros losUna de las bondades del arte con el espíritu humano, es que representa una vía para  sacar, encausar y recrear lo que traemos dentro. La creatividad, de esta manera, representa una de las más valiosas herramientas para vivificar las distintas artes, en una especie de búsqueda inagotable que responde a una necesidad cuasi espiritual. Pero ¿qué ocurre cuando la producción cinematográfica de un país, pareciera que responde, en muchos casos, a criterios comerciales y a fórmulas predecibles?

¿Qué valor tiene preservar la llamada industria del cine mexicano si ésta no está generando una búsqueda de experimentación en este arte?

Este año, el IMCINE (Instituto Mexicano de Cinematografía) apoyó financieramente 70 por ciento del total de filmes mexicanos que llegaron a la cartelera comercial, es decir que, durante el 2013 se estrenaron 99 cintas mexicanas, 69 de ellas con participación de este instituto. Estas 99 cintas representan un récord para el cine mexicano en carteleras comerciales.

Las dos películas más taquilleras mexicanas con un récord también histórico, fueron Nosotros Los Nobles, y No se aceptan Devoluciones.

Aquí algunas de las películas mexicanas que llegaron a los cines comerciales este año. Echando un vistazo general, las fórmulas repetidas aparecen (historias de amor trilladas, exacerbación a los símbolos tradicionales patrios y uso de un lenguaje juvenil y coloquial como atracción). En efecto, parecería un logro la llegada de cine mexicano a las salas de exhibición masivas, sin embargo, siempre será positivo cuestionarnos qué tanto aporta esta oferta como arte y no únicamente como entretenimiento.

 

Mexicano obtiene la mayor distinción científica para jóvenes en Estados Unidos

Por: PijamaSurf Mexico - 12/26/2013

El premio científico más importante enfocado a jóvenes, otorgado por la Casa Blanca, incluyó en esta ocasión a Moisés Carreón, quien ha desarrollado investigaciones acerca de los cristales porosos.

moises-carreon-premio-231213-gCada año la Casa Blanca otorga el Premio Presidencial para Científicos e Ingenieros, el cual significa el reconocimiento más prestigiado para los científicos en su temprana etapa, y es un intento por impulsar las carreras promisorias en los inicios profesionales de los  jóvenes.

Este año, el profesor de la Universidad de Louisville, Moisés Carreón, nacido en Morelia, México en 1974, recibió este prestigioso galardón. Este mexicano es Licenciado en Ingeniería por la Universidad de Michoacán y ha sido reconocido por sus investigaciones relacionadas con el diseño de cristales porosos, como las zeolitas, minerales microporosos que destacan por su capacidad de hidratarse y deshidratarse reversiblemente.

La lista incluye a 102 jóvenes, entre los cuales, en este 2013 se incluyeron algunos latinoamericanos, como el físico de origen puertorriqueño Miguel Morales, y el profesor de Biología de la Universidad de Puerto Rico Cayey Javier Arce-Nazario.

El objetivo de la premiación es impulsar a los jóvenes talentos para que desarrollen su carrera científica con fines nacionalistas; para que sus esfuerzos coadyuven a la resolución de problemáticas estadounidenses, y contribuyan, como el propio presidente Barack Obama lo mencionó durante la ceremonia, al crecimiento económico. Sin duda se trata de  un distinción de corte patriótico, misma que encuentra en la ciencia una de las principales herramientas para mantener un liderazgo internacional.

A pesar de su carácter un tanto 'egoísta', pues el reconocimiento pretende agenciarse los beneficios de estos proyectos científicos, exclusivamente para EUA, no deja de ser ejemplar el peso que los estadounidenses dan a las ciencias, alentando constantemente su desarrollo (algo que muchos países latinoamericanos han dejado de hacer, y hoy pagan las consecuencias).