*

X

Daniel Pinchbeck abre el ciclo de conferencias sobre creatividad Bonus MX 2013

Por: pijamasurf - 11/07/2013

Arranca Bonus Creative Week con la presentación de Daniel Pinchbeck, funador de Reality Sandwich y Evolver.net; se prsentarán también Douglas Rushkoff, Erik Davis y Jasun Horsley entre otrosb

 

daniel-pinchbeckDaniel Pinchbeck, uno de los personajes más prolijos en la activación de un cambio de paradigma o de conciencia en los nuevos medios, se presentará mañana a las 10:00 am dando inició al foro Bonus Creative Week 2013 en el Centro Tlatelolco. Bonus MX 2013 reúne a numerosos intelectuales, activistas, teóricos y demás pensadores de primer orden bajo la premisa de discutir y estimular la creatividad. Se estarán presentando Douglas Rushkoff, John Howkins, Lucinda Stein, Erik Davis, Jason Horsley y muchos más en una serie de foros, talleres itinerantes y mesas redondas.

Daniel Pinchbeck fundó Reality Sandwich, uno de los mejores sitios de Internet, dedicado a la espiritualidad, la conciencia, el chamanismo, teorías de frontera y demás temas que no suelen tratarse con seriedad en muchos lugares. Es también el fundador de la red social evolutiva Evolver.net, en la que los usuarios comparten tips de permacultura, medicina alternativa, psicoterapia con ayahuasca y cosas por el estilo. Pincbeck ha escrito varios libros, entre ellos Breaking Open the Head y The Return of Quetzalcoatl.

Pinchbeck hablará sobre el futuro de la creatividad:

Lo último en la producción cultural está en el área que el artista Joseph Beuys llama “escultura social”, una nueva tendencia que crea experiencias que transforman y/o sumergen al participante en una nueva realidad, por ejemplo, el Festival Burning Man.  Esto que se conoce como “escultura social”  también resulta en la creación de nuevas herramientas.  En el futuro, que en realidad es el día de Hoy, el arte va a fusionarse con experimentos sociales y tecnológicos.  Nos daremos cuenta que idear nuevas monedas de intercambio que apoyen una salud ecológica y comunidades locales, o modelos nuevos de democracia directa o instrumentos para un modo de vida sustentable, son a final de cuentas proyectos éticos y estéticos. Al hacer frente a las crisis cada vez más importantes y más frecuentes en el sector ecológico o financiero, artistas conscientes se darán cuenta que son los representantes, los embajadores de una nueva cultura planetaria y por lo tanto llevarán a cabo sus actividades desde esta perspectiva.

Además participará en dos mesas redondas, una de ellas con los editores de Pijama Surf, el sábado a las 16:30, en la que se discutirá cómo la cultura, los medios y la tecnología programan e influyen en nuestra psique hasta el punto de que pueden considerarse un sistema operativo. Los invitamos a que acudan a Bonus Creative Weeek 2013, los boletos aún pueden conseguirse a través del sitio oficial en el mismo Centro Tlatelolco de la Ciudad de México.

5 inesperadas formas en que la oxitocina afecta tus comportamientos sociales

Por: pijamasurf - 11/07/2013

La oxitocina es una hormona clave en nuestro comportamiento social; aquí 5 situaciones que explican, así sea parcialmente, la manera en que nos conducimos ante los otros.

oxytocin-formulaLa oxitocina es una hormona que nuestro cuerpo produce naturalmente y cuya reacción química está asociada sobre todo con actos sexuales y de maternidad o paternidad, aunque al parecer su presencia en asuntos amorosos es un tanto más amplia y detallada, incluso en conductas tan elementales como el contacto corporal.

Así, ésta que también se conoce como la “hormona del amor”, es una sustancia indispensable en nuestras interacciones cotidianas. Como en otros casos, aquí la indisociable relación entre individuo y comunidad se expresa por medio de una serie de efectos químicos visibles a través de nuestras acciones. Conductas como la fidelidad, el apego o la manera en que recibimos un triunfo o un fracaso son, sí, resultado de nuestra educación y nuestro desarrollo en determinado medio, pero también, en algún punto, respuesta a las reacciones que suceden en el interior de nuestro cuerpo.

A continuación, vía Alternet, compartimos 5 situaciones en que la oxitocina es un elemento clave de la interacción social.

1. Lealtad

La relación entre un hombre y una mujer puede ser, por momentos, bastante primitiva. Al menos así lo mostró un experimento que investigadores alemanes realizaron en 2012, en el cual 57 hombres, solteros y con algún tipo de compromiso con una mujer, recibieron una rociada de oxitocina o de un placebo por debajo de su nariz; acto seguido fueron enviados a entrevistarse con una mujer joven y atractiva, quien les haría preguntas más bien triviales. El verdadero objetivo era observar qué tan cerca se colocaban los hombres de la mujer mientras hablaban.

De acuerdo con el estudio, los hombres en una relación y con oxitocina en su nariz, se mantuvieron cautamente alejados de la chica que tenían enfrente. Los hombres también comprometidos con el placebo se acercaban un poco más y, finalmente, los solteros parecían estar de lleno sobre la mujer.

 

2. Malos ganadores, peores perdedores

El gusto por la competencia y la rivalidad, no pocas veces desenfrenado en ciertas personas, así como la manera en que aceptamos una victoria o una derrota, están relacionados con los niveles de oxitocina de nuestro organismo. Varias investigaciones han encontrado que durante un juego como el poker, la glándula pituitaria posterior secreta oxitocina conforme la partida se desarrolla, con lo que afecta las reacciones de bienestar y de malestar según se gane o se pierda.

En particular una investigación de la Northwestern University juntó 3 grupos de ratones en una misma jaula, el primero con más receptores de oxitocina de lo normal, el segundo sin receptores y el tercero en condiciones normales. En una primera fase, el grupo con más receptores sometió al resto hasta que fueron separados de nuevo. Seis horas después los volvieron a reunir y, para sorpresa de los científicos, los ratones que carecían de receptores de oxitocina no recordaban que habían sido dañados por sus compañeros de jaula.

Una de las conclusiones fue que la oxitocina y su reacción en el septum lateral se relacionan también con nuestra memoria social y los recuerdos de las personas o las situaciones en las que nos lastimaron de alguna manera o, por el contrario, de aquellas en las que recibimos algún tipo de cuidado.

De ahí que, por ejemplo, mientras ganemos, sintamos que todos a nuestro alrededor son amigos, pero si perdemos, sospechemos de nuestros rivales y secretamente creamos que están haciendo trampa.

 

3. Cooperación

Si la cooperación es uno de los comportamientos que distinguen a la naturaleza humana y también la de otros animales, ella se debe a la oxitocina. Aunque, paradójicamente, por un efecto más bien egoísta. Un estudio realizado en marzo de este año con chimpancés encontró que el acto de rascar la espalda de otros monos en busca de insectos genera en quien lo realiza una descarga de oxitocina que, a su vez, se traduce en una descarga de tranquilidad, relajamiento e incluso placer. Así, las muestras de compañerismo reportan también una ganancia individual.

Sin embargo, la investigadora Mirre Stallen descubrió también que este efecto podría presentarse únicamente entre grupos que ya se relacionan entre sí. En el caso de personas que no se conocen y de pronto tienen que realizar una labor compartida, la oxitocina provoca que la persona prefiera realizarla a solas, y recele de elegir un líder que dirija el trabajo.

 

4. Preferencia del grupo al que se pertenece

En 2011, el investigador holandés Carsten De Dreu realizó un experimento en el que dosificó oxitocina a dos grupos de voluntarios para después preguntarles su opinión sobre asuntos nacionales como la prostitución, las políticas públicas sobre el uso de drogas e incluso los tulipanes que tanto caracterizan a los Países Bajos. El resultado fue que el grupo bajo los efectos de la oxitocina tendía a considerarlo todo bien y aun por encima del resto del mundo.

Esta reacción, sin embargo, fue acotada por un estudio del economista Paul Zak, de la Claremont Graduate University, quien reunió a algunos estudiantes enrolados también en grupos de cadetes y baile. Los voluntarios realizaban algunas marchas y danzas al tiempo que el equipo de Zak les extraía un poco de sangre, para después participar en juegos en los que podían ganar en promedio 65 dólares cada uno, que podían donar a distintos grupos de caridad. El objetivo era, por un lado, con la actividad física, aumentar los niveles de oxitocina en su cuerpo y, por otro, con el drenado de sangre, volver impredecible a qué caridad darían su dinero, lo cual finalmente se cumplió, pues de los 400 participantes no pudo extraerse un patrón que estuviera relacionado con el sentimiento de pertenencia al grupo del que provenían o la generosidad y el desapego. Si acaso, el estudio mostró una tendencia a relacionar marginalidad y sectarismo: mientras más marginado se sentía un grupo dentro del campus, más se cerraba sobre sí mismo, e incluso podía mostrar ciertas actitudes agresivas hacia otros.

 

5. La oxitocina nos hace confiar en otros, pero no nos ciega

El complejo sistema químico involucrado en nuestro comportamiento nos explica, pero es solo una de las piezas de nuestra conducta cotidiana. En el caso de la oxitocina, ésta nos vuelve más liberales con los demás, nos hace confiar en los otros, aunque tampoco hasta el exceso. El placer de sentirse parte de un grupo puede terminar si la conciencia advierte que se vulneran principios en los que creemos (éticos, empáticos, entre otros).

“Tenemos que estar en el entorno adecuado para ser virtuosos”, concluye Paul Zak.

 

También en Pijama Surf:

La importancia de la oxitocina (en el deporte como en el amor)

Alquimia corporal: la oxitocina y sus efectos en la salud

Tomar oxitocina, ‘la hormona del amor’, acaba con la timidez

 

En Faena Sphere:

Los secretos de la oxitocina (algunos consejos para autogenerarla)