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Más de 100 organizaciones denuncian el abuso policial del pasado 2 de octubre en la Ciudad de México

Por: Ana Paula de la Torre - 10/11/2013

El pasado 2 de octubre, paradójicamente en el marco de la conmemoración de la represión estudiantil de 1968, la policía de la Ciudad de México realizó detenciones indiscriminadas, incluyendo a periodistas; más de 110 organizaciones han manifestado su rechazo

policías vestidos de civiles

En México la opinión y la presión pública aún son débiles para perturbar realmente al gobierno, esto porque carecemos de herramientas que nos empoderen para incidir en las decisiones de gobierno, pero también porque vivimos un individualismo exacerbado, justificado por la apatía y la desconfianza hacia el gobierno, lo que genera un círculo vicioso y también cómodo, por lo menos en el mediano plazo.

Sin embargo, únicamente la presión pública puede generar cambios en la manera en que se ejerce el poder en México, el cual desde hace décadas está coptado por  una misma clase política. Y cuando se cree que hay victorias ganadas de derechos humanos, la historia demuestra que siempre habrá alguien que esté dispuesto a revertirlas.

Ante esto, la presión pública, siempre deberá estar viva. Según afirma Daniel Innerarity, “una sociedad es democráticamente madura cuando ha asimilado la experiencia de que la política es siempre decepcionante, y eso no le impide ser democráticamente exigente”.

El pasado 2 de octubre, durante la marcha en conmemoración del asesinato de estudiantes efectuado por el gobierno en 1968, elementos de la policía del Distrito Federal realizaron detenciones arbitrarias de por lo menos 23 periodistas, agrediendo a 25 de ellos, según documentó la organización Article 19. Si bien la misma organización advierte que civiles incurrieron en actitudes violentas que resultaron, entre otras consecuencias, en quemaduras graves de miembros de la policía, también denunció la presencia de oficiales  encubiertos y otras arbitrariedades por parte de los cuerpos de seguridad.

En este contexto, 110 organizaciones en pro de los derechos humanos hicieron un pronunciamiento denunciando la falta de profesionalismo del cuerpo policiaco, cuyos elementos, ante una falta de protocolos formales, cometieron abusos al reaccionar torpe y arbitrariamente, e incluso se registraron agresiones a observadores de derechos humanos del Centro Prodh y la LIMEDH. El objetivo del comunicado es que los medios publiquemos este tipo de pronunciamientos, para la generación de opinión pública, y de paso, que conozcas a algunas agrupaciones que luchan sin fines de lucro por los derechos colectivos.

Aquí el comunicado original y el listado de las organizaciones civiles que lo firmaron

Twitter de la autora: @anapauladelatd

Las opiniones expresadas en este artículo son responsabilidad de la autora y no necesariamente reflejan la posición de Pijama Surf al respecto.

Gobierno holandés distribuye tarjetas de olor para aprender a detectar cultivos ilegales de marihuana

Por: pijamasurf - 10/11/2013

Con el pretexto de reducir los incendios industriales provocados por cultivos ilegales de marihuana, las autoridades de los Países Bajos comenzaron a distribuir tarjetas aromatizadas que permiten conocer e identificar el olor de la marihuana.

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Una creencia generalizada es que Holanda es el único país de la Unión Europea donde la marihuana es legal. Sus conocidos “coffee shops” ―lugares públicos donde es personas mayores de 18 años pueden comprar y consumir hasta 5 gramos de esta planta― son quizá los principales responsables de alentar esta impresión que, en rigor, no es del todo correcta.

Lo cierto es que fuera de esta práctica, actividades como el cultivo, la provisión y la posesión de marihuana son delitos en los Países Bajos, los cuales incluso implican condenas de prisión cuando se cometen.

Prueba de ello es una medida adoptada recientemente por el gobierno holandés para enseñar a sus ciudadanos a detectar cultivos ilegales de cannabis: la distribución de tarjetas que emiten el aroma inequívoco de un cultivo de marihuana, el cual, una vez identificado, puede detectarse, quizá en el apartamento de un vecino que tiene sus propias plantas y a quien al parecer sería un deber de todo holandés denunciar ante las autoridades correspondientes.

“Rasca, huele y ayuda. Con esta tarjeta aromatizada a cannabis reconocerás el olor de un cultivo de marihuana”, dice la leyenda impresa en estas papeletas que cuentan con el apoyo de la policía del país, los gobiernos locales e incluso los proveedores de electricidad, quienes aseguran perder cientos de millones de euros cada año porque los sembradores se aprovechan ilícitamente de la red de energía.

Según declaró Martijn Boelhouwer, vocero del proyecto, este tiene como propósito reducir los riesgos que implica tener cultivos ilegales de marihuana, que al parecer son responsables de 2 de cada 10 incendios industriales en los Países Bajos. En Den Haag y Rotterdam, ciudades donde se implementó un periodo de prueba de las tarjetas, las denuncias a este respecto aumentaron de 40% a 60%, con casi una llamada diaria a la policía para avisar sobre la presencia de plantas de marihunana ilegalmente cultivadas.

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