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Los descendientes de Hitler que pactaron no tener hijos para desaparecer el linaje del 3er Reich

Por: pijamasurf - 10/18/2013

La carga histórica del apellido Hitler morirá con los tres últimos descendientes de su línea paterna.
william_in_usa William Hitler, sobrino de Adolf, en EUA

El apellido Hitler lleva en sí la marca de un pasado dolorosamente reciente: como el nombre de Judas o Calígula, Hitler deja de ser un nombre propio para convertirse en un parámetro del mal, que mediante sucesivas apropiaciones y reapropiaciones históricas deja poco lugar para el personaje histórico y contiene --pues que eso hacen irremediablemente las palabras-- siempre más de lo que dice.

¿Cómo, pues, llevar el apellido Hitler? La supervivencia de su línea de sangre se remonta a cinco miembros actuales: Peter Raubal y Heiner Hochegger, hijos de la media hermana de Adolf, Angela Hitler, y Alexander, Louis y Brian Stuart-Houston, hijos de otro medio hermano, Alois Hitler Jr.

Jean-Marie Loret, nacido en 1918 y muerto sin descendencia en 1989 fue convencido por su madre de que su padre era Adolf Hitler, pero luego de pruebas de ADN se demostró que esto no era cierto, por lo que se ha descartado que Hitler tuviese descendencia directa. ¿Pero qué hay de los demás miembros de la familia?

Peter Raubal tiene 82 años al día de hoy, es ingeniero retirado y a su edad no parece tener planes de procrear una familia. Heiner Hochegger está en una situación similar, a los 68. Los hermanos Stuart-Houston viven en Estados Unidos y son descendientes de William Hitler, viviendo en un retiro autoimpuesto y evitando a los "cazahitlers" que durante años han tratado de saber qué se siente ser uno de los últimos descendientes de su trístemente célebre tío abuelo Adolf.

Luego de tratar de chantajear infructuosamente a su tío Adolf (e incluso haciendo giras por Inglaterra y la Alemania previa a la 2a Guerra Mundial con el fin de ganar dinero a costa suya), William Hitler cambió su apellido a Stuart-Houston y se exilió en Nueva York, donde se nacionalizó e incluso sirvió bajo los Aliados durante la guerra. Fue herido en batalla, pero como sus descendientes se enterarían, la herida más dolorosa fue llevar el nombre Hitler. 

Alexander, Louis y Brian Stuart-Houston tienen entre 48 y 64 años, y aunque dados los avances médicos de nuestros días no sería del todo impensable que procrearan, los tres han hecho un pacto tácito de no hacerlo. David Gardner, autor del libro The Last of the Hitlers, encontró a los hermanos Stuart-Houston durante los 90, y explica en qué consiste el acuerdo de terminar con la línea de sangre del temido Führer:

"Ellos no firmaron un pacto, sino lo que hicieron fue hablar entre ellos, hablar sobre la carga que todos tenían respecto al pasado en sus vidas, y decidieron que ninguno de ellos se casaría, [que] ninguno de ellos tendría hijos. Y ese es un pacto que han conservado hasta este día."

 Por otra parte, los Hytler, Heidler y Hüttler son parientes lejanos de los padres de Adolf por línea paterna. Algunas familias viven en Austria todavía

The Charles Bukowski Tapes: cuatro horas de entrevistas con Hank en línea

Por: pijamasurf - 10/18/2013

Cuatro horas de las 64 que Barbet Scroeder pasó conversando con Bukowski sobre poesía, alcohol, mujeres y la vida del viejo sucio.

Nunca podemos tener suficiente de Hank: el director Barbet Schroeder lo sabe mejor que nadie, pues durante los 80 lanzó un documental que se ha vuelto mítico desde entonces, no sólo por la variedad de temas y enfoques alrededor de la vida y obra de Charles Bukowski, sino por su épica duración: The Charles Bukowski Tapes de casi cuatro horas ininterrumpidas de conversación con uno de los poetas y novelistas estadunidenses más vigentes de las últimas décadas.

Estas cuatro horas son un extracto apenas de las 64 horas de material compilado y editado por Schroeder, mucho de lo cual terminó en otro famoso documental sobre Hank, Born Into This.

Luego de su lanzamiento inicial en 1987 muchos segmentos han aparecido en línea de The Charles Bukowski Tapes, pero desde entonces (y como se puede apreciar en los comentarios del video en YouTube) los fanáticos y lectores sólo tienen una cosa mala que decir de este material: la repetitiva tonada de piano que suena al fondo. Según la leyenda, la cadena de televisión alemana que transmitió al aire estas entrevistas en 52 segmentos separados utilizaba la melodía para saber cuándo cortar la transmisión.