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La frenología de Barack Obama revela lobotomía de la CIA, control mental y nexos nazis, según autor

Por: Hail Eris - 09/16/2013

Autor revela implantes cerebrales y fantasmas córneos en la cabeza de Barack Obama, luego de un análisis frenológico.

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Si te gustan las novelas de conspiración, piensas que los líderes mundiales en realidad son reptiles en trajes sastre o te gusta fumar froot-loops y contemplar cómo la historia se repite (sí Obama es el Rey Tut,  y James Travolta es este individuo del siglo 19 y todas las cosas regresan incluso este mismo pensamiento sobre el eterno retorno o cómo los aros verdes del cereal tienen pequeñas estalactitas que brillan como inmensas montañas fosforescentes paras las hadas de la leche)... entonces The Phrenology of Barack Obama es el libro para ti. Escrito y  autopublicado por Bensa Magos, este libro, "básicamente la mejor cosa jamás" (dice Boing Boing en su reseña que le da 5 estrellas al revés), revela los secretos craneales cardinales de Barack Obama usando un análisis frenológico, probablemente a distancia o telepático.

La frenología es la disciplina (considerada seudociencia) decimonónica que sostiene poder determinar rasgos de carácter, personalidad y tendencias criminales analizando la forma del cráneo y del cerebro. Y aunque no hay duda que cualquier cosa es un mapa de todo el universo, que en un grano de arena están todas las estrellas para quien pueda ver la luz secreta, las gnosis de Bensa Magos resulta un poco desenfrenada , suscribiendo a todas las teorías de conspiración más populares, sobredosis de oír a Alex Jones. Por $14.50 dólares se puede adquirir esta obra de 163 páginas en las que podrás penetrar la cabellera de Obama y hallar los tesoros del control mental. Magos escribe sobre sí mismo en tercera persona:

En su nuevo libro, The Phrenology of Barack Obama, el autor Bensa Magos regresa para revelar los secretos detrás del pasado oculto del Presidente Barack Obama usando el método seudocientífico de la frenología. Magos descubre características naturales,  contranaturales y preternaturales en el cráneo del "Candidiato de Manchuria" Obama, incluyendo la misteriosa cicatriz en la cabeza que los medios masivos se rehúsan a discutir. Las causas de esta cicatriz van desde implantes cerebrales a una lobotomía parcial por parte de sus titiriteros, así como la revelación más perturbadora: Obama alguna vez tuvo un cuerno. Magos sigue las pistas que llevan a la cirugía cerebral de Obama, su descornamiento, programas de control mental del gobierno como MKULTRA y Monarch y sus raíces en el ocultismo nazi, para llegar hasta el juego apocalíptico satánico revelado por el cuerno diabólico de Moloch.

Una investigación imperdible del más alto periodismo ("Premio Pullitzer en la 5ta dimensión" le otorga The Onion). Aunque si Obama tenía sólo un cuerno, ¿acaso no es el mítico unicornio, o el monoceros astralis (el unicornio de las estrellas)? Aquí las cosas se complican en la eterna batalla entre el bien y el mal y nada es lo que parece. ¿Obama es Rama, Obama es Brahma? ¿Obama es Baracka, la evolución? ¿O, Obama es sólo Moaab?  ¿Es Boama, el elegido por el Gran Bromista Cósmico y el líder de los Iluminati Hassan i Sabbah?

Twitter del autor: @alepholo

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¿Cómo puede modificar una agencia de RP la opinión pública de Estados Unidos sobre Rusia?

Por: pijamasurf - 09/16/2013

La administración de la opinión pública parece ser la nueva etapa en la ingeniería de la política, en una era que cree haber rebasado la necesidad de ideologías.

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El primer mandatario ruso, Vladimir Putin, publicó un editorial firmado en el New York Times del 11 de septiembre pasado, una fecha marcada sombríamente en el imaginario estadunidense, donde Putin respondía al discurso que el presidente Obama dio el martes anterior. En una retórica impecable, Putin cerró su comunicado de esta forma: 

Mi relación personal y de trabajo con el presidente Obama está marcada por una confianza creciente. Aprecio esto. Estudié cuidadosamente su mensaje del martes a la nación. Y más bien estaría en desacuerdo sobre el argumento a favor del Excepcionalismo Estadunidense, afirmando que la política de los Estados Unidos es "lo que hace a Estados Unidos diferente. Lo que nos hace excepcionales." Es extremadamente peligroso alentar a la gente a verse a sí mismos como excepcionales, no importa por qué motivo. Hay países grandes y países pequeños, ricos y pobres, unos con largas tradiciones democráticas y otros aún tratando de hallar su camino hacia la democracia. Sus políticas difieren, también. Todas son diferentes, pero cuando pedimos las bendiciones del Señor, no debemos olvidar que Dios nos hizo a todos iguales.

Pero aunque la carta cayó como una bomba en las cúpulas de poder de Washington (un congresista inclusó afirmó haber "vomitado"), detrás de las declaraciones de Putin está una compañía privada encargada de hacer de intermediario entre los gobiernos rusos y el público estadunidense: Ketchum, el gigante de las relaciones públicas.

Una vocera de Ketchum confirmó hace unos días que su compañía solamente había mandado la colaboración de Putin al New York Times "para ser considerada" por sus editores; pero al menos desde 1996, Ketchum ha colocado piezas y artículos de opinión en medios de comunicación de Estados unidos; entre 2004 y 2005 incluso la oficina contable del gobierno los acusó de "propagandismo encubierto". ¿Pero puede una compañía de relaciones públicas incidir a tal grado en la política de otro país?

En 2004, Ketchum produjo una serie de notas y artículos de opinión donde utilizaba actores haciéndose pasar por periodistas que elogiaban a Medicare, el programa de cobertura médica de la administración Bush; la misma estrategia se utilizó en 2005 para la ley No Child Left Behind, y desde 2010 Ketchum trabaja con la administración Obama. 

Según la organización de acceso a la información ProPublica, Ketchum tiene en estos momentos un contrato con el gobierno ruso para promover la imagen del país como "un lugar favorable para la inversión extranjera", por lo que los rusos han pagado unos $23 millones de dólares, así como un contrato por $17 millones para administrar las relaciones públicas de Gazprom, la compañía gasera del estado.

Lo que debemos preguntarnos es de qué manera se construye la política como simulación y espectáculo: mientras la opinión pública se debate entre las intrigas políticas, la política entendida como el acuerdo y la persuasión en las decisiones del poder, es administrada efectivamente por la opinión pública, y la figura del consultor político sustituye poco a poco la del político profesional. Tal vez esta historia sea un elocuente resumen de la política en una era que se pretende postideológica: la política como creación y administración de la opinión pública.