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La lista de este año de los hombres que ganan inmensas bolsas de dinero por poner tracks pregrabados en público es al menos desalentadora.

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Mientras la popularidad de la música para sacarle brillo a la pista escala como meteoro, los sueldos de los deejays lo hacen también. Lamentablemente, como suele suceder en muchos casos, entre más aumenta el gusto por la electrónica pareciera que, proporcionalmente, la calidad se diluye, influenciada por agendas comerciales, tendencias masivas, y la búsqueda del show por encima de un compromiso genuino por jugar con las realidades sonoras.

Este mes Forbes publicó su segunda compilación anual de los Electronic Cash Kings [Reyes Electrónicos del dinero]. El año pasado, la superestrella holandesa Tiësto fue el primero en la lista con un ingreso estimado de $22 millones de dólares; este año estará ganando 10 millones más, pero queda en segundo lugar detrás del productor escocés Calvin Harris. El ranking de Skrillex ha bajado a la novena posición, pero no porque el semi-dios del dubstep esté ganando menos, sino porque sus colegas están ganado mucho más. De acuerdo con la metodología de Forbes, Deadmau5, Swedish House Mafia, Afrojack y Avicii han doblado sus ingresos en un año.

2013

1. Calvin Harris ($46 millones)
2. Tiesto ($32 millones)
3. David Guetta ($30 millones)
4. Swedish House Mafia ($25 millones)
5. Deadmau5 ($21 millones)
6. Avicii ($20 millones)
7. Afrojack ($18 millones)
8. Armin van Buuren ($17 millones)
9 (empate) Skrillex ($16 millones)
9 (empate) Kaskade ($16 millones)
11. Steve Aoki ($14 millones)
12. DJ Pauly D ($13 millones)
13. Diplo ($13 millones)

 

2012

1. Tiesto ($22 millones)
2. Skrillex ($15 millones)
3. Swedish House Mafia ($14 millones)
4. David Guetta ($13.5 millones)
5. Steve Aoki ($12 millones)
6. Deadmau5 ($11.5 millones)
7. DJ Pauly D ($11 millones)
8. Kaskade ($10 millones)
9. Afrojack ($9 millones)
10. Avicii ($7 millones)

 

[Gawker]

Vestirse de manera extravagante puede hacer que los demás se sometan ante ti

Buena Vida

Por: pijamasurf - 08/27/2013

Comportarse de manera extraña o vestirse con ropa osada, que no encajaría en la norma, podrían traer beneficios insospechado en sociedad.

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Aunque muchas personas pensarían que vestirse de manera extravagante, de tal forma que una persona resalte entre un grupo, no es una conducta que asegure el loor social, lo contrario podría ser cierto. Vestimentas coloridas y atrevidas pueden hacer que una persona sea percibida como superior, dueña de su propias reglas, según sugiere un estudio de la Universidad de Harvard.

"Proponemos que, bajo ciertas condiciones, comportamientos no-convencionales pueden beneficiar a a alguien más que simplemente tratar de encajar. En otras palabras, cuando parece deliberado, una persona puede aparentar tener un estatus más alto y un sentido de competencia", escriben los autores del estudio Silvia Bellezza, Francesca Gino y Anat Keinan. Esto mismo en palabras de Wired: "Vístete con calcetines de colores y logra la grandeza".

En el estudio, los investigadores encontraron que las personas percibían un mayor nivel de estatus y de competencia en personas que no se conformaban con la norma que en aquellos que sí lo hacían. Esta no conformidad se exhibía en cosas tan sencillas como un abogado usando calcetines de colores. En otro caso un profesor de una universidad reconocida usó una camiseta y una barba sin rasurar mientras otro profesor de una universidad local usó un traje y un rostro afeitado. Las personas percibieron como de más alto estatus al profesor que apareció casualmente sin rasurar y usando una t-shirt.

Como suele ocurrir, la invetsigación podrá ser usada para el beneficio de marcas que quieren apelar a los compradores que no se conforman con las normas de la moda, capitilizando en la tendencia de "aparentar ser no conformista", de la mano de la tendencia de marcas que buscan enviar mensajes anticapitalismo y anticonsumo para que las personas consuman sus productos, buscando irónicamente empatizar con el sentimiento anticorporativo de algunas personas, muchas de ellas líderes de opinión. De este tipo de estudios surgen, por ejemplo, productos que cuestan muy caro pero que se ven como productos que usaría una persona que no tiene tanto dinero. La clave para las marcas es "entender cómo los consumidores pueden demostrar que están haciendo un acto intencional de no conformidad a través de estas marcas y productos".

La atracción por lo extravagante y diferente, puede observarse también en otro estudio que muestra que las personas prefieren una obra de arte cuando saben que el artista estaba loco o tenía ciertas conductas estrafalarias. Ambos estudios contribuyen a la conclusión de que ser raro no es tan malo como nos querían hacer creer.