*

X

El control de la mente sobre el cuerpo: 10 impresionantes ejemplos

AlterCultura

Por: pijamasurf - 06/02/2013

Mente, cuerpo y materia guardan una relación más estrecha de la que se nos ha hecho creer por siglos en Occidente, un vínculo íntimo, simbiótico, que en ocasiones genera fenómenos que creeríamos increíbles.

 

En Occidente es usual que consideremos a la mente separada del resto del cuerpo, esa cárcel que la mantiene atada al cieno del mundo, impidiéndole la libertad que supuestamente tiene destinada, pero lejos de esa carcasa de carne finita.

Dicha disociación se ha sostenido y reproducido por siglos, en diversos ámbitos del pensamiento que influyen marcadamente en eso que consideramos “nuestras” propias ideas, teniendo como resultado, entre muchos otros, que usualmente consideremos que mente y materia no guardan ningún tipo de relación entre sí, que entre ellas la mutualidad o la reciprocidad son imposibles y que ambas van por caminos separados, cada una con sus propios procesos y maneras.

Esto, sin embargo, no es cierto. Según enseñan otros modelos de pensamiento (y demuestran los ejemplos que compartiremos a continuación), el vínculo entre ambas es más estrecho de lo que creemos, una simbiosis que nos parece misteriosa o increíble solo porque estamos habituados a considerarla en esos términos.

 

10. Secado de mantas

 

En este experimento, un grupo de monjes tibetanos permitieron que físicos de la universidad de Harvard monitorearan su actividad corporal al tiempo que practicaban una técnica de yoga de meditación conocida como “g Tum-mo”. Los monjes fueron cubiertos con mantas humedecidas en agua fría (9.4 °C) y llevados a una habitación con una temperatura de 4.5 °C. El objetivo era mostrar hasta qué punto la concentración de los monjes iría por encima de las condiciones exteriores, las cuales llevarían a otras personas a un estado cercano a la hipotermia (con la evidente inconformidad que esto supone). Pero no en los monjes, quienes fueron capaces de elevar su temperatura corporal al grado de que en una hora las telas que llevaban encima estaban secas.

 

9. Trastorno de personalidad múltiple

El Trastorno de personalidad múltiple, también conocido como Trastorno de identidad disociativo, es un desequilibrio psicológico por el cual una persona desarrolla conductas que se creerían de identidades distintas, un mosaico de comportamientos que hacen creer que un mismo individuo existen varios que se intercambian y se turnan para mostrarse ante el mundo.

En uno de los estudios que se han hecho al respecto, investigadores y médicos del Rush-Presbyterian-St. Luke's Medical Center de Chicago notaron que un mismo medicamento genera distintas reacciones dependiendo de la “personalidad” del paciente que lo tome. Si, por ejemplo, el paciente se encuentra en su personalidad de niño, un tranquilizante lo relaja y lo adormece, pero si está en su personalidad de adulto, la misma droga lo hace sentir ansioso y confundido.

 

8. Efecto placebo

El efecto placebo es probablemente uno de los ejemplos más populares de la relación existente entre el cuerpo y la mente. Numerosos estudios y aun la experiencia cotidiana han comprobado su realidad: una persona toma una sustancia que cree que la curará y, en efecto, se cura, aunque la sustancia en sí fuera incapaz de generar tal efecto, solo que a veces el pensamiento sí tiene dicha capacidad.

 

7. Efecto nocebo

En oposición a lo anterior existe un fenómeno conocido como “efecto nocebo”. Si el placebo nos cura solo por pensar que nos curará, el “nocebo” nos enferma por la misma razón. Alguien piensa (o se le hace pensar) que ha ingerido un veneno y de pronto siente el impulso irrefrenable de vomitar. O, en un caso un tanto más extremo publicado en New Scientist, un hombre que acudió a un cementerio para encontrarse con un doctor y recibir de este el diagnóstico (o la sentencia) de que moriría pronto; el sujeto, de nombre Vance, enfermó súbitamente, y aunque acudió a varios hospitales y clínicas, nadie pudo curarlo ni siquiera identificar su mal. Curiosamente uno de los médicos que lo trató, al conocer la historia del cementerio, convención al hombre de que aquel con el que se había entrevistado introdujo una lagartija en su cuerpo que lo estaba consumiendo desde dentro; el médico incluso realizó un montaje inyéctandole una sustancia y fingiendo que extraía un reptil del cuerpo de Vance. Al ser partícipe de esta falsificación, el hombre despertó al día siguiente hambriento y prácticamente sano.

 

6. Sueños que hieren

Que los sueños se convierten en realidad es una frase que puede tener un sentido diametralmente alejado al del cliché sentimental. Como con  Durga Jatav, un hombre de la India estudiado por el pisquiatra Ian Stevenson. ¿El motivo de su interés? Jatav desarrolló heridas en sus piernas luego de haber tenido un sueño en el que se le hacía prisionero y sus captores mutilaban sus extremidades antes de darse cuenta de que no eran el hombre al que buscaban. Jatav tuvo esta pesadilla una noche de fiebre provocada por la malaria que había contraído poco ante, y durante el sueño la temperatura de su cuerpo bajó tanto que su familia lo creyó difunto. Al despertar sus rodillas mostraban una fisuras profundas que, sin embargo, no se remitían a un daño debajo de la piel (según lo confirmaron las radiografías tomadas). Casi 30 años después, cuando Jatav se encontró con Stevenson, las cicatrices todavía eran visibles, solo que el psiquiatra lo único que pudo hacer fue creer en la historia del hombre, pero no explicarla.

 

5. Yoguis al borde la muerte

Es célebre la capacidad de ciertos yoguis para manipular sus procesos corporales. La maestría que han alcanzado en la meditación es tal, que con cierta facilidad se someten a condiciones que una persona “normal” no soportaría: días de ayuno y a la intemperie, aislados en una cueva subterránea sin otra compañía más que su propia mente, y más.

Para comprobar estas historias, en 1936 la cardióloga francesa Therese Brosse viajó a India llevando consigo instrumentos de medición y diagnóstico, entre ellos una máquina de electrocardiogramas con la que observó que, en efecto, un yogui es capaz de ralentizar tanto su ritmo cardiaco, que la máquina era incapaz de detectarlo. Un par de décadas después, en los 50, otros investigadores repitieron las pruebas y descubrieron la habilidad de los yoguis para hacer que tanto sus procesos respiratorios como cardiacos sean tan lento que su metabolismo gasta cantidades de energía verdaderamente mínimas, lo cual explica sus muchos días de supervivencia sin comer ni beber nada. 

 

4. Visualización

En años recientes el descubrimiento de las “neuronas espejo” reveló que visualizar una tarea es casi tan importante como ejecutarla. Para el pianista o el deportista, por ejemplo, imaginar que cumple un reto es el primer paso para cumplirlo realmente.

En este sentido destaca el caso del coronel de la Fuerza Aérea estadounidense George Hall, quien estuvo preso en el norte de Vietnam por casi siete años, en una celda oscura y pequeña donde su único entretenimiento era imaginar que se encontraba en un campo de golf, pegándole a la pelota, sorteando las trampas de arenas e incluso visualizando la calidad del aire (su velocidad, su fuerza) y la manera en que la pequeña esfera caía en el orificio. Cuando fue liberado una de las primeras cosas que quiso hacer fue ir a un campo de golf y jugar “de verdad”. Recibió entonces una invitación para el Abierto de Nueva Órleans, en donde, para sorpresa de muchos, tuvo una participación destacada, como si esos siete años en prisión nunca hubieran transcurrido. Un ejemplo de muchos que se podrían citar de “memoria muscular”.

 

3. Bloqueo al dolor

El dolor es probablemente uno delos fenómenos más enigmáticos que podemos experimentar, en el que psicología y fisiología se combinan para hacernos experimentar una realidad que linda con lo intransmisible.

¿En el dolor la mente puede dominar a la materia? Así parece mostrarlo el caso de Jack Schwarz, un judío holandés, escritor de profesión, que en la temporada que pasó en un campo de concentración nazi aprendió a rezar y meditar para no sentir el dolor que le provocaban las golpizas recibidas, los ayunos forzados y, en general, las torturas habituales del lugar. Tales prácticas funcionaron y aunque Schwarz tuvo la fortuna de ser liberado, no dejó de mantenerlas. Con el tiempo fue capaz de que alguien más le insertara una aguja en el brazo sin que él manifestara alguna señal de dolor. Investigadores dela Fundación Menninger confirmaron con electroencefalogramas que su actividad cerebral en estas situaciones era distinta a la de las personas comunes.

 

2. Pensamiento positivo y meditación

Aunque el llamado pensamiento positivo y la meditación se han convertido en mercancía del new age y de la literatura de superación personal, existen investigaciones que han estudiado su efecto sobre procesos corporales específicos. En 1989, por ejemplo, el doctor David Spiegel, dela Universidad de Stanford, realizó un experimento con dos grupos de mujeres con cáncer de mamá, ambos con el mismo tratamiento médico pero uno ellos, adicionalmente, con sesiones periódicas donde sus integrantes podían compartir con sus compañeras lo que sentían respecto a la enfermedad, pláticas que se guiaban para concluir positivamente. Al final, Spiegel encontró que las asistentes a este grupo de apoyo vivieron en promedio el doble de tiempo en comparación con quienes no lo frecuentaron.

 

1. Para perder peso hay que pensar que se está perdiendo peso

Según parece, sentirse animado a perder peso es una de las causas que, efectivamente, ayuda a conseguir tal propósito. Ellen Langer, psicóloga de Harvard, realizó un experimento con trabajadoras de un hotel cuya actividad física cotidiana era, a su parecer, más que suficiente para mantenerlas en forma y en su peso ideal, lo cual, sin embargo, no sucedía, pues la mayoría de ellas tenía sobrepeso. Al preguntarles, Langer encontró que casi 7 de cada 10 sentía que no realizaba ningún tipo de ejercicio. La psicóloga tomó entonces a la mitad de ellas y les hizo ver entonces que su trabajo sí implicaba esfuerzo físico, suficiente para hacerles perder algunos kilos. La otra mitad de las trabajadoras no recibió esta información. Un mes después, Langer volvió al hotel y descubrió que quienes estuvieron en su plática habían regulado su presión arterial e incluso disminuido algo de su peso. Sus rutinas, según dijeron a la psicóloga, no habían cambiado, pero sí su manera de pensar.

También en Pijama Surf:

El “efecto del ganador”: Nada contribuye a tu propio éxito como tu éxito previo

El poder del pensamiento negativo

Sobre los miembros fantasma y su entrañable dolor

[ListVerse]

Ex ministro de Defensa de Canadá declara que al menos dos extraterrestres trabajan para la Casa Blanca

AlterCultura

Por: pijamasurf - 06/02/2013

El testimonio del ex ministro de Defensa Paul Hellyer sacudió a los entusiastas del fenómeno OVNI hace unas semanas manifestando su firme creencia en que estamos siendo visitados por razas extraterrestres, pero, ¿acaso no es más que una creencia? ¿Y cómo desligar el fenómeno OVNI de un estado de percepción no ordinario?

white+house+alien+president

 

Con la era científica, ellos sólo han cambiado la forma de su juego. Por ejemplo, ahora fingen viajar en naves mecánicas para encajar con la idea extraterrestre --pero como todos los escépticos apuntan, las naves hacen movimientos que desbaratarían un vehículo mecánico. Ellos básicamente están manipulando nuestras mentes, no la realidad física.- Masks of the Illuminati, Robert Anton Wilson

 

El psiconauta Terence Mckenna había advertido a la contracultura psicodélica estadounidense que no esperaran que los extraterrestres aterrizaran en el cesped de la Casa Blanca --que buscaran la experiencia de la radical otredad al interior, en la oscuridad (probablemente quemando una molécula oralmente activa de triptamina). Pero justo algo así de estremecedor de la realidad convencional --aunque por el momento no visible en prime time TV--  es lo que sostiene el ex Ministro de Defensa de Canadá Paul Helyer (uno de los whistleblowers de más alto perfil que tiene el movimiento de disclosure).

En su testimonio para el Citizen Hearing on Disclosure en mayo, Hellyer declaró que por lo menos cuatros especies de extraterrestres han estado visitando nuestro planeta por "miles de años" y tiene indicios de otras más. Esto incluye civilizaciones de las Pléyades, Zeta Reticuli, Orión,  Andromeda y el sistema de Altair,  con diferentes agendas de política cósmica --aparentemente los pleyadianos y los andromedanos más ligados a la luz y a la asistencia evolutiva y los de Zeta de Reticuli (los llamados grises) y los de Orión, en consonancia con la mitología moderna que predomina en la Red, dedicados a una agenda predatorial. Hellyer acusa a un cartel en la sombra compuesto por organismos como los Bilderberg y la Comisión Trilateral de conspirar para crear un nuevo orden mundial (anteriormente había acusado a George W. Bush de incitar una "guerra intergaláctica").

Hellyer es usado como testigo estrella, junto con algunos militares, por la comunidad que busca desclasificar la presencia de seres extraterrestres en la Tierra, supuestamente encubierta por el gobierno de Estados Unidos. Pero lo cierto es que más allá de su alto perfil político --ha detentado numerosos puestos en el gobierno de Canadá-- Hellyer no tiene ninguna evidencia, ni siquiera sostiene tener acceso a algún tipo de documento clasificado.  En una ocasión, según cuenta, observó un OVNI con su esposa. Luego leyó una serie de libros sobre ufología, lo que lo ha convertido en un entusiasta, una especie de periodista amateur de alto perfil que ha recopilado bits de información que le sugieren la existencia de extraterrestres. Por ejemplo, Hellyer cita una pregunta que realizó una reportera al presidente Bill Clinton, sobre si sabía de la existencia de este fenómeno: “Hay un gobierno dentro del gobierno, y yo no lo controlo”, respondió Clinton.

La "evidencia" de que existen extraterrestres trabajando en el gobierno de Estados Unidos, que se le adhiere al discurso de Hellyer, proviene de una conversación que mantuvo con el piloto de las Fuerzas Aéreas, Charles Hall, quien le habría revelado que dos extraterrestres blancos muy altos colaboraban con el Ejército. Hall cuenta esta misma historia a detalle en su libro "Millenial Hospitality". Podemos utlizar aquí lo que Robert Anton Wilson llama la "navaja de Hume", ¿qué es más extraordinario, que un par de extratererstres ponchen tarjeta en laboratorios secretos del Ejército de Estados Unidos en Nevada o que Hall esté mintiendo o haya sido engañado por las mismas agencias que supuestamente trabajan con los aliens? Por supuesto que es menos milagroso o extraordinario que Hall esté mintiendo. Se utiliza a Hellyer bajo la lógica de que debido a su puesto no estaría hablando de cosas tan extrañas --casi como si una mentira o una desinformación de su parte fuera más rara que los extraterrestres. Considero que a falta de evidencia no se debe de tomar demasiado en serio estos testimonios (si bien no descartarlos en automático). Una prueba de la desinformación que predomina en el movimiento de Disclosure es el humanoide del desierto de Atacama que presentó Steven Greer previamente a su documental Sirius como un extraterrestre --y que luego  fue desvelado en el mismo como un ser humano con raras mutaciones, no sin antes haber cosechado toda la expectativa en un burdo truco de marketing.

Como parte de una visión poliédrica y multimodal recomendamos ver también el documental "Mirage Man", en el que se explora la labor de las agencias de inteligencia saboteando y tergiversando la investigación ufológica. Los productores del documental en un guiño lúdico espectral se hacen llamar Perception Managment Productions y este es quizás el nombre que más nos dice sobre lo que sucede en torno al fenómeno OVNI y extraterrestre. Es, como bien apunta Greg Taylor del sitio Daily Grail, una "casa de espejos fracturados": es difícil saber que es real ante tanta alteración de la percepción y manejo de información según agendas ocultas (la ufología es ya un cóctel de gelatina y plasma de creencias y conciencias alteradas). Y en esto incluimos posiblemente a los mismos extraterrestres que ciertamente, de existir, deben de ser capaces de manipular la percepción con instrumentos más sofisticados que los que utilizan las psy-ops de nuestras agencias de inteligencia --una tecnología suficientemente avanzada nos sería indistinguible de la magia.  Esto hace que incluso la misma ciencia establecida no pueda descartar del todo la posibilidad de que nuestra mundo sea un programa informático o simulacro, posiblemente diseñado por una inteligencia extraterrestre. Personalmente me parece más probable, si acaso, que aquello que llamamos "extraterrestres" exista de una forma sutil --me cuesta incrustar a estos seres dentro de la misma realidad física en la que cotidianamente vivimos. Creo que son un estado de percepción (al igual que los dioses de la antigüedad que poseían a los hombres a través de la manía) o formas de conciencia inmaterial (y esto explicaría la gran confusión, dificultad de aprehensión, disonancia cognitiva y falta de evidencia). No espero cruzarme proximamente con un reptil espacial vestido de humano en el supermercado comprando productos industriales para condimentar su cena de bebés humanos... pero quizás si descubrir una voz alienígena en mi mente --cuyo origen podría estar en las estrellas (una forma alterna de constelación neural).