*

X
Investigadores revisaron los efectos de la música a nivel neuronal.

musicbrain

Sabemos que la música interfiere en nuestro estado de ánimo, de hecho, escucharla es un método recomendado por especialistas para fines de relajación, distracción del dolor, psicoterapia y bienestar, pero los estudios sobre el impacto de la música a nivel neuronal todavía no están lo suficientemente explorados.  

Recientemente Mona Lisa Chanda y Daniel Levitin publicaron en Trends in Cognitive Science que el empleo de la música con fines curativos tiene una base empírica y hace falta esclarecer científicamente sus efectos. Para esto mostraron los varios estudios que vinculan la música a procesos neuroquímicos específicos. En su análisis buscaron patrones en la evidencia científica que sustentaran la intervención de la música en la química cerebral.

Chanda y Levitin  clasificaron 4 áreas en que la música interviene en los procesos neurológicos:  estrés, reduciendo ansiedad; inmunidad, fortaleciendo las defensas; afiliación social, estimulando los vínculos sociales y por último, motivación, gratificación y placer.

Los investigadores también hicieron conexiones entre éstas áreas y cuatro neuroquímicos primarios: Cortisol,Serotonina, Oxitocina y Opioides.

Otros análisis revisados por Chanda y Levitin, mostraron que participar en un grupo de canto puede liberar oxitocina, y con esto fomentar los sentimientos de conexión social. También la música disminuye los niveles de ansiedad en las personas antes de una cirugía, aún más que quienes consumen ansiolíticos como Valium.

La gran ventaja de los tratamientos con música es su efectividad, además son completamente naturales, prácticamente no tienen costo y no provocan efectos secundarios; mientras que los ansiolíticos suministrados para obtener los mismos resultados que genera escuchar música, alteran drásticamente la química cerebral y sí causan efectos secundarios.

[io9]

Fumar marihuana alivia el "dolor social" que puede sentir una persona solitaria o rechazada

Salud

Por: pijamasurf - 05/01/2013

Invstigación de la Universidad de Kentucky concluye que la marihuana genera efectos analgésicos contra el dolor social de quien es excluido o marginado, un dolor que se experimenta neurológicamente de la misma manera que el físico.

marihuana_dolor_socialHace poco se publicó en Pijama Surf una nota sobre los beneficios probados de la soledad, el fenómeno un tanto peculiar de que cuando la soledad se recibe voluntariamente, fomenta capacidades como la creatividad y la empatía.

Sin embargo, como en esa misma nota se abordó, la soledad también acarrea consigo y para algunos una enorme angustia, propiciada en buena medida por la presión social, sumamente moderna, que condena a los solitarios y en ocasiones los obliga a no estar solos o a pensar para sí, en una suerte de autocastigo, que estar solo es malo, lamentable, una realidad psicológica que se conoce como “dolor social” (“social pain”), al cual a su vez se le liga sobre todo con el rechazo.

Según una investigación reciente llevada a cabo por académicos del Departamento de Psicología de la Universidad de Kentucky, este dolor social puede presentar los mismos efectos que el dolor físico (como el de una herida corporal), ya que ambos se perciben con los mismos mecanismos neurológicos y de comportamiento.

Partiendo de esta premisa y en un estudio aparte, Timothy Deckman, de la misma universidad, en colaboración con otros colegas, exploró la posibilidad de que la marihuana ayude a reducir dicho dolor, actuando como un analgésico anímico para aquellas personas que sufren ante la exclusión social que padecen.

En la investigación participaron poco más de 7 mil personas, estudiantes de preparatoria de entre 15 y 18 años, a quienes se entrevistó al respecto de sus hábitos y su comportamiento cotidiano. Asimismo, se confrontaron estadísticas de la Encuesta Nacional de Comorbilidad de Estados Unidos y, finalmente, los voluntarios participaron en un juego de computadora, Cyberball, cuyo objetivo es ignorar a los otros jugadores, con las consecuencias emocionales que esto implica (rechazo, aislamiento, etc.).

Según los resultados obtenidos, el equipo de investigación concluyó que “la marihuana utilizada consistentemente amortigua en las personas las consecuencias negativas asociadas con la soledad y la exclusión”. “[Estos] hallazgos ofrecen nueva evidencia en apoyo a la superposición común entre los procesos del dolor físico y social”, agregan los científicos.

Y si bien Deckman y compañía también señalan que fumar marihuana es “una mala manera de lidiar con el dolor social”, sus conclusiones pueden tomarse también como un factor que explicaría la popularidad del uso recreativo de esta planta.

También en Pijama Surf: ¿Qué hacemos con los tristes? La difícil incorporación de los bartleby en el mundo moderno

[io9]