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Ciencia y budismo juntos tratando de encontrar la fuente de la compasión

Por: pijamasurf - 05/25/2013

La compasión, el bien y la empatía son valores que tienen significados diferentes según las culturas que los promuevan. Sin embargo, un experimento ha tratado de demostrar que es posible hacer a la gente más amable unos con otros.

buda

¿Es posible medir científicamente la compasión y la bondad de las personas? Todas las grandes religiones del mundo tienen distintos acercamientos a cosas como las relaciones sociales y familiares, pero en la base de todas ellas siempre hay una idea recurrente de bondad. Para los cristianos consiste en tratar al prójimo como a ti mismo, y para los budistas, por ejemplo, implica cultivar un sentimiento de compasión y amor por todos los seres vivientes.

Un equipo de psicólogos de la Universidad de Winsconsin-Madison preparó un experimento en el que trataron de medir las reacciones de compasión entre dos grupos. El primer grupo practicó una técnica de meditación budista para ejercitar la compasión, la cual consiste en concentrarse alternativamente en un ser querido, en un amigo o familiar, en ellos mismos, en un extraño y en una "persona difícil" en sus vidas, mientras repiten el mantra "que te liberes de todo sufrimiento, que encuentres alegría y paz."

Por su parte, el segundo grupo participó en un entrenamiento de reprogramación conductual a través de una técnica que transforma los pensamientos negativos en positivos. Ambos grupos practicaron sus respectivas técnicas por Internet al menos treina minutos al día durante dos semanas.

Una vez concluido el entrenamiento, los científicos tuvieron que inventar una forma de medir la empatía en los miembros de ambos grupos. Para esto los sometieron a una pequeña prueba para ver sus reacciones espontáneas frente a una situación que puede ser percibida como de injusticia. Se trata de un juego donde los participantes de los grupos de control interactúan con dos supuestos jugadores anónimos a través de Internet (el "Dictador" y la "Víctima"). El dictador posee $10 y puede decidir cuánto dinero darle a la víctima; el participante luego recibe $5 y debe decidir cuánto de este dinero darle a la víctima (o si no darle en absoluto) para redistribuir y hacer un poco más equitativa la posición de la víctima frente al dictador. El objetivo del juego es medir la "compasión" del participante dependiendo de la cantidad de dinero que este le diera a la víctima. El grupo que practicó la técnica budista compartió más de dinero con la víctima.

Antes y después del experimento, ambos grupos fueron sometidos a scaners fMRI para medir sus ondas cerebrales. Mientras estaban en la máquina, se les mostraron imágenes de personas sufriendo, como niños llorando o víctimas de quemaduras. Al finalizar el experimento se dieron cuenta de que la gente que había practicado la meditación budista mostraba mayor actividad en la región inferior de la corteza parietal, una zona asociada a la empatía.

Aunque el experimento está atravesado de múltiples lagunas (como por ejemplo el hecho de que diferentes culturas tienen diferentes nociones del bien, la compasión, etc.), al menos muestra que un poco de meditación hace que las personas que la practican se vuelvan un poco más atentas y empáticas respecto al sufrimiento de los demás.

[Eurekalert]

Soñar con animales podría ser una señal de neurodegeneración

Por: pijamasurf - 05/25/2013

¿Es posible diagnosticar enfermedades neurodegenerativas debido al contenido onírico de los pacientes? Antes de responder esta pregunta la ciencia considera varios factores.

parkinson

La enfermedad de Parkinson es un laberinto que tiene a la comunidad científica en busca de una cura desde hace décadas, y aunque un tratamiento preventivo y 100% efectivo no ha sido desarrollado aún, la investigación en torno a ella ha abierto fascinantes vias de investigación. Por ejemplo, en cuanto a la relación entre la calidad del sueño que tenemos y el desarrollo de la enfermedad, además de ciertos contenidos oníricos que parecen presentarse especialmente en algunos pacientes.

En un estudio dirigido por Paulo Bugalho y sus colegas del departamento de neurología del Hospital de Egas Moni, Portugal, se analizan los desordenes de sueño y contenido onírico de 19 pacientes de la enfermedad de Parkinson, los cuales se comparan con 21 sujetos de un grupo de control.

Los sueños de ambos grupos fueron clasificados según el sistema de Hall y Van de Castle, un sistema que sirve para catalogar los sueños de una manera sistemática. Su estudio mostró, entre otros aspectos, un patrón en los pacientes de Parkinson: sus sueños incluyen la aparición de animales y frecuentemente la agresividad física.

La investigación sobre la enfermedad de Parkinson ha propuesto que los sueños sumamente vívidos, las alucinaciones y la degeneración de las funciones cognitivas son etapas sucesivas de la enfermedad; sin embargo, tal vez por la dificultad intrinseca de organizar los sueños de las personas, poco se ha hablado sobre si el contenido de los sueños puede revelar el estado de los pacientes.

El estudio de Bugalho pretende caracterizar los sueños de pacientes en etapas tempranas de Parkinson y relacionarlos con otros síntomas de la enfermedad, como la coordinación cognitiva y motora, la depresión, el tratamiento dopaminérgico y la presencia de otros desórdenes de sueño. Estos desórdenes han sido abordados también en otras investigaciones sobre trastornos neurodegenerativos como el Alzheimer para tratar de encontrar una relación entre los contenidos oníricos y la aparición de estas temidas enfermedades.

Para Bugalho, la presencia de escenas de agresividad además de los animales en el contenido onírico de los pacientes de Parkinson "están relacionadas con disfunciones severas en [el cortex] frontal", una zona del cerebro ampliamente asociada al avance de la enfermedad. La corteza frontal, para Bugalho, podría ser el origen de los dramáticos cambios cognitivos y de coordinación motriz que sufren los pacientes de Parkinson. Las investigaciones no han sido concluyentes a este respecto, pero el contenido onírico podría ser un aliado invaluable para seguir analizando las causas del mal de Parkinson, que afecta al menos a 10 millones de personas en el mundo.

[NCBI]