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Tropical Data V: Sexo, libros y decadencia (porque sólo el que sabe navegar podrá aprender a naufragar)

AlterCultura

Por: Rafael Toriz - 03/06/2013

Las olas del data love y el hedonismo informático dejan en Pijama Surf una nueva entrega de Tropical Data, curaduría de Rafael Toriz sobre lo mejor de la literatura, la ciencia y el porno que oscila en los vaivenes azarosos de la Red.

Botafogo’s Aleph

Sobre el arte supremo de rockstarear. Pese a lo que muchos advenedizos y otros insolentes presuman, dedicarse al arte supremo de la decadencia exige dedicación, talento y disciplina, tres características que poseyó como nadie Hunter S. Thompson, patrón de los periodistas talentosos, los escritores en llamas y los drogadictos comprometidos (se le suele considerar el patriarca del periodismo gonzo pero, en atención a la verdad, esa es una práctica que se remonta cuando menos hasta los cuatro evangelistas).

Para conocerlo más de cerca, explora este documental, entretenido y estimulante (acompáñalo con leche).

 

La fecundidad o de las amistades literarias. En este enlace se pueden descargar algunos de los libros escritos por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares (entre otros Seis problemas para don Isidro Parodi y un guión cinematográfico de incierta memoria).

En este otro encontrarás casi todos los libros de Bioy.

Finalmente, a la distancia de un parpadeo, el mítico y titánico diario Borges de Bioy, un testimonio pasional –sublime y mezquino, miserable y dichoso– sobre la intimidad del ciego de Buenos Aires que miró más lejos que nadie.

 

Science and society. Un emprendimiento maravilloso para leer, metabolizar e interpretar el universo que nos rodea desde una perspectiva rigurosa, estimulante y completísima. Se trata de una página excelente con fascinantes ramificaciones. Además, la información está disponible en español, inglés, árabe, chino, francés y alemán.

 

La vida con las drogas. Un especial de Soho con distintos periodistas relatando sus experiencias con las drogas. Interesante y entretenido, aunque a uno se le ocurre pensar que acaso habrían llegado a puertos más profundos de contar con un curtido casting.

 

Libros como centellas. No podría asegurarlo, pero estoy bastante convencido de que más pronto que tarde será casi imposible buscar libros y las obras de espíritu que tanto necesitamos para saciar nuestra ansiedad de conocimiento. La digitalización de textos, por ahora, aún entraña más interrogantes que respuestas.

Sin embargo, y mientras nadie nos los prohíba, seguiremos recomendado maravillas para el disfrute de los ociosos y estetas profesionales.  En este oportunidad aparece un libro extraordinario. Lo demoniaco en el arte (con ilustraciones) en un ensayo exquisito del filósofo italiano Enrico Castelli, quien explora la aparición del maléfico en algunas de las pinturas más poderosas del arte occidental (consigno también el lúcido ensayo de la obra a cargo de un comentarista chileno). El coraje de la verdad es la versión impresa de uno de los últimos cursos de Michel Foucault en el Collège de France, publicado por el FCE.

Para quienes tienen debilidad por los libros raros, comparto la Verdadera historia y descripción de un país de salvajes desnudos, feroces y caníbales, situado en el Nuevo Mundo, América escrito por Hans Staden.

Por su parte los fumadores no pueden perderse el exquisito relato de Julio Ramón Ribeyro al del hábito de hábitos y quienes gusten de la poesía podrán nadar hasta extenuarse –o morir, da lo mismo–, en los océanos de Crawl y Hospital Británico del argentino Héctor Viel Temperley.

Finalmente dos opuestos. Primero un libro clásico, poderoso, que todos deberían leer del suizo Robert Walser. Luego, como ejercicio de oralidad y escritura, el último libro de Manuel Puig que tiene un título genial con el que me habría gustado titular mi biografía: Cae la noche tropical.

(recomiendo la pronta descarga o impresión en papel. En el fantasmagórico mundo de la red lo que un día es al otro ha desaparecido completamente).

 

Y porque a todos nos gusta el porno, pero aquel que podemos compartir en la primera cita, con la más buena onda de nuestras tías, la cuñada o las novias de los amigos, consigno algo de material heterosexual que destaca, desde mi monóculo metafísico, por su delicada elegancia.

 

Para quienes se quejan de que varios de los artículos y enlaces consignados están en inglés, los invitamos a no claudicar y los exhortamos cariñosamente a que aumenten su vocabulario en la lengua de que tan bien dominó Joseph Conrad con este divertido juego en línea.

 

Enciclopedia de la vida. Una empresa titánica y maravillosa para todos los temperamentos con ánimos naturalistas y los curiosos destacados. Disponible en varios idiomas y dirigida con tino inmejorable por el padre de la sociobiología: E.O. Wilson.

 

Flor de revistas sorprendentes en línea. Si estás cansado de leer todo el tiempo los mismos diarios anodinos de siempre o te encuentras asqueado de perder tu tiempo y abaratar el sentido de tu navegación en las cada vez más insulsas redes sociales, aquí te sugerimos cuatro revistas diferentes, todas de estupenda calidad.

 

A)    Port, elegante y casual

B)    Yorokobu ponle vos los adjetivos

C)     Revista Paco, especializada en crónica, insolencia e ironía

D)    Jot Down (una de mis nuevas favoritas)

 

Nos leemos en abril….(tomen mezcal).

 

Twitter del autor: @Ninyagaiden

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Poner en el mismo contexto la saga de The Legend of Zelda junto a las más descabelladas teorías de mecánica cuántica podría tener resultados divertidos e inesperadamente reales.

Ocarina of time, link, zelda

Todas las limitaciones físicas de la realidad parecen estar superadas en los videojuegos: ya se trate de pasos multidimensionales en Portal o la superación del continuo espacio-tiempo en Braid, las mecánicas de los juegos retan nuestra habilidad y nuestra imaginación. Pero en el caso del clásico The Legend of Zelda: Ocarina of Time (OoT, donde el protagonista, Link, puede envejecer o rejuvenecer a nuestra conveniencia, dependiendo de la tarea, gracias a una misteriosa espada), esa transgresión física del tiempo podría tener una base científica.

El viaje en el tiempo es una realidad, al menos en la física teórica. La limitante es que funciona sólo de ida: si viajas a la velocidad de la luz por 16 años, como explica la Teoría de la Relatividad, al detenerte verás que el universo a tu alrededor ha envejecido 40 años. Pero ir hacia atrás en el tiempo es otra historia: algunos físicos herejes han propuesto la teoría de los agujeros de gusano para admitir la mera posibilidad de los multiversos, o diferentes bifurcaciones de los universos posibles, eso sin contar la siempre latente potencialidad de las paradojas temporales (como que dos cuerpos ocupen el mismo espacio, según advierte el doctor Emett Brown en el clásico Volver al Futuro.)

Pero el viaje en el tiempo, según la teoría relativista, afecta no solamente al universo sino también al que viaja. Por lo tanto no es totalmente posible que Link conserve su misma edad, como en un estado de suspensión, cuando adquiere la Master Sword. Afortunadamente, The Legend of Zelda tiene otro as bajo la manga: la magia, lo cual es lo mismo para la física teórica que otro gran enemigo: la teoría de cuerdas.

A pesar de la poca evidencia de ella, la teoría de cuerdas o supercuerdas podría ser una panacea casi mágica para resolver numerosos misterios para la física. Aunque no pueda comprobarse aún, vale la pena hacerse algunas preguntas a partir de ella: según sus postulados matemáticos, la teoría de cuerdas afirma que vivimos en un universo con muchas dimensiones, no sólo las cuatro que conocemos. ¿Y qué mejor lugar para esconder la Trifuerza que en el Reino Sagrado, una dimensión donde Link puede envejecer y rejuvenecer a voluntad?

Esto aún no resuelve otro problema: ¿cómo puede Link conservar su memoria adulta cuando vuelve a ser niño? Para eso tenemos aún otra teoría de la cual echar mano: la teoría de la convergencia temporal, una teoría hecha casi exclusivamente para evitar paradojas lógicas. Al regresar al pasado, el Link adulto en realidad vuelve a su línea de tiempo original, y aunque vuelva a su cuerpo de niño la información de su mente permanece consciente de la otra línea de tiempo en que ya es mayor. Es como si el universo se hackeara a sí mismo para prevenir paradojas en el (dis)continuo espacio temporal.

La teoría de la convergencia temporal está implícita en el reciente libro Hyrule Historia, un recuento definitivo del paso del tiempo en la saga del universo Zelda. Lo mejor es que las tres líneas temporales imbricadas en los diferentes juegos de la serie parecen teóricamente consistentes. Un universo que se ramifica como el universo de Zelda (como cuando Link regresa en el tiempo para prevenir a la princesa sobre Ganondorf dando origen al Majora's Mask o el que se desarrolla siguiendo a Zelda luego de enviar a Link al pasado en Wind Waker) se enfrenta con numerosas paradojas: si viajas en el tiempo y matas a tu abuelo, técnicamente no podrías viajar en el tiempo para matarlo, porque no habrías nacido nunca en primer lugar.

Pero la teoría del tiempo convergente resuelve estas imposibilidades afirmando que el tiempo no tiene una estructura lineal, sino que se desdobla en numerosas "ramas", donde cada futuro posible se realiza. De este modo, el famoso gato de Schrödinger podría estar vivo en un universo mientras está muerto en otro. Así, Link vuelve al pasado para advertir a Zelda sobre la amenaza de Ganondorf a la vez que puede derrotarlo en el futuro. El universo se bifurca cuando Zelda envía a Link al pasado. Al menos en la teoría, puede existir un universo en que Link sea a la vez niño y adulto.

[Scientific American]