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Kate Upton casi muere en la Antártida solo para que miles de hombres puedan masturbarse con su imagen

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 02/13/2013

La reducción del sexo a la condición de mercancía encontró una singular manifestación en el hecho de Kate Upton estuvo a punto de morir solo porque, para la portada de la edición de bikinis de Sports Illustrated, los fotógrafos la semidesnudaron en la Antártida, a una temperatura promedio de -35°C.

Desde hace tiempo se discute el exceso sexual de nuestra época que, en términos generales, no es más que la reducción del sexo a la condición de objeto, de mercancía sujeta de intercambio comercial, la cual, sin embargo, como en todo producto, comienza a descender en su demanda cuando la novedad ha cesado y el interés es menor.

Un ejemplo elocuente de esta situación se encuentra en el número más reciente de Sports Illustrated dedicada a los trajes de baño, y cuya portada tiene a Kate Upton en un gélido escenario antártico. Los fotógrafos de Sports Illustrated decidieron llevar a sus modelos a los siete continentes, y a Upton le tocó la suerte de pisar territorio polar.

El hecho, sin embargo, no sería más que una anecdótico de no ser porque la modelo estuvo a punto de morir, dado que la temperatura promedio era de -35°C y ella no estaba más que en las pocas ropas con que se le ve en la imagen.

“Cuando regresé estaba perdiendo el oído y la vista porque mi cuerpo se estaba apagando, era tan difícil mantenerme caliente”, dijo Upton.

Lo paradójico es que, como bien señala Caity Weaver, esta puesta en peligro de la vida de Upton no es útil más que el goce un tanto solitario y fútil de miles o millones de hombres que se satisfacen ante la vista de una fotografía, un simulacro que dicta el curso de una fantasía.

[Gawker]

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Estudio muestra que con sólo saber tus likes de Facebook se puede saber si consumes drogas, eres gay o heterosexual, o cuál es tu inclinación política entre otras cosas.

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Facebook es la más grande mina de oro para las compañías de marketing --en cierta forma todas nuestras interacciones dentro de esta red social pueden verse como un gigantesco y permanente focus group. La riqueza de los datos que ofrece gratuita y públicamente Facebook puede constatarse por un reciente estudio de la Universidad de Cambridge en el que se formaron perfiles sociales, con una gran precisión, sólo tomando en cuenta los likes que había dado una persona. 

El estudio consideró a 58 mil usuarios --no fue difícil encontrar una cifra similar de usuarios que tuvieran sus "me gusta" públicos en su configuración, hay decenas de millones-- y pudo determinar características como sexo, tipo de personalidad, inclinación política, orientación sexual y muchas otras con sólo tener acceso a su historial de likes.

Los investigadores pudieron determinar con un  88% de efectividad si un hombre era gay u homosexual con sólo analizar los tipos de películas y programas de TV que les gustaban --en este caso fue más útil saber que a un hombre gay le gusta "Britney Spears" o "Desperate Housewives" que algún grupo abiertamente de orientación gay --ya que sólo el 5% de las hombres homosexuales se identifica con estso grupos de manera pública.

En el caso de las personas que usan drogas, el porcentaje de efectividad fue del 65%. El estudio incluyo predictores que puden decir los padres de una persona se divorciaron cuando esta era joven o no.

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De este estudio y en general de la información que brindamos a las grandes compañías de Internet, a través de nuestro historial de búsqueda en Google, compras en Amazon o incluso a través de mecanismos más siniestros como trackings a través de cookies, resulta evidente que existe un costo tácito por utilizar los servicios gratuitos de la Red: estamos pagando con nuestra información. Y también cada vez podremos ser más predecibles en nuestros comportamientos y nuestras perferencias, ya que una cantidad suficiente de información es equivalente a conocer el futuro:  La "Big Data" es el oráculo de nuestros tiempos.

[Washington Post]