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Publicidad de medicinas psiquiátricas japonesas: inquietante catálogo de demonios mentales

Salud

Por: pijamasurf - 01/21/2013

La mente humana, perfecta como se dice que es, posee un lado oscuro que, desde siempre, ha inquietado al hombre, una presencia que, dependiendo de la época, se ha reverenciado o intentado ignorar pero que, a pesar de todo el proceso civilizatorio, del desarrollo de la techne y la cultura, es imposible desaparecer.

Por esto mismo el imaginario que se ha tejido en torno a las enfermedades mentales, su simbología y su catalogación, revelan con elocuencia la manera en que cada sociedad codifica esos demonios, los aprehende y los conceptualiza.

En este caso ofrecemos una suerte de bestiario que se nutre de la publicidad japonesa del siglo XX para medicinas psiquiátricas, un álbum familiar de psicopatologías que expresa gráficamente eso que cientos o miles de personas ponen en palabras cuando se encuentran frente al especialista, el amigo o sí mismos, en ese momento crítico en que el mal los ha avasallado lo suficiente como para forzarlos a pedir ayuda: la sensación de sentirse divido, fragmentado, cegado, taladrado por una gota persistente de agua sobre la cabeza, perseguido por un ser descomunal e invencible, ansioso de un refugio calmo donde ocultarse, vigilado y tantas otras descripciones a las que se ajusta el pesar mental de las enfermedades de los nervios.

Una galería inquietante, estremecedora incluso, cuyo carácter ominoso se ve acentuado por la singular visión de mundo de la cultura japonesa.

[psychodoc]

Personas homosexuales viven con menos estrés que los heterosexuales

Salud

Por: pijamasurf - 01/21/2013

Estudio realizado en Canadá muestra que las personas homosexuales y bisexuales viven con menos síntomas de estrés, depresión y ansiedad que los heterosexuales, un fenómeno en el que al parecer se combinan factores psicológicos y sociales.

Algunos de los valores que más se privilegian en nuestra época es la autenticidad, la sinceridad, la congruencia, todos ellos afines entre sí y que, cuando surgen de la propia persona, cuando el individuo los adopta como parámetros que orientan su actuar, entonces estos se reflejan en lo que piensa, dice y hace, otorgando a sus acciones en el mundo un sello inconfundible.

Pero más allá de estas elucubraciones, hay por lo menos una situación en que esto trasciende la retórica y encuentra manifestación palpable en la vida diaria: ese momento en que una persona homosexual decide dar a conocer públicamente su orientación, especialmente entre aquellas personas que por prejuicios de tipo social mantienen un tipo de animadversión hacia dicha conducta. Quienes, pese a todo, deciden vivir abiertamente su elección sexual, viven menos estresados, según un estudio reciente realizado en el Centro de Estudios sobre Estrés Humano, ubicado en Canadá.

En colaboración con otros colegas, Sonia Lupien, directora de la susodicha institución, dio a 87 voluntarios un cuestionario cuyas respuestas evidenciarían su situación anímica en relación con estados emocionales como la depresión, la ansiedad y la angustia. De los participantes, 46 personas eran lesbianas, gays o bisexuales y 41 heterosexuales. Asimismo, todos ofrecieron muestras de sangre, orina y saliva en distintos momentos durante 48 horas, en las cuales se midieron los niveles de cortisol, insulina, adrenalina y otros bioindicadores relacionados con el bienestar corporal.

Según los resultados, en general las personas homosexuales y bisexuales mostraron menos síntomas de depresión que las heterosexuales, así como menores niveles matutinos de cortisol, sustancia que produce nuestro organismo cuando se encuentra tenso.

Sin embargo, si se introduce la variable del género, las cosas cambian un poco, al menos para las mujeres, pues las lesbianas y bisexuales sufren de síntomas mucho más marcados de depresión y ansiedad que las heterosexuales. No así en el caso de los hombres, entre quienes los homosexuales parecen vivir menos estresados que su contraparte.

Como explicación a este fenómeno otro investigador, Robert-Paul Juster, piensa que, en el género masculino, esto pueda deberse a la tendencia conductual de los hombres gay de enfocarse en la delgadez y la musculatura de sus cuerpos, esto es, en mantener una dieta saludable y ejercitarse físicamente, pero igualmente Juster habla de las consecuencias de salud que genera la “intolerancia social” para con los homosexuales, en especial en medio de un proceso personal de autoaceptación.

Cabe mencionar que, en el caso del estudio realizado por Lupien, los investigadores son claros en la limitación de sus resultados a la muestra de individuos tomada en Montreal.

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