*

X
Aves que sueltan materia fecal en parque y artistas se combinan para crear una pieza musical, recientemente estrenada en el Tate Gallery de Liverpool

Música escrita por la caída de excremento de pájaro fue interpretada en la Tate Liverpool Gallery hace apenas unos días. La artista Kerry Morrison, cuya autoría de la pieza es compteida por los pájaros, colocó partituras en el suelo de parques de Liverpool, esperando a que lo que se convertiría en música cayera del cielo --en la forma del siempre abundante  y generalmente intempestivo (aunque en este caso atinado) excremento de pájaro.

Una vez que la materia fecal de las aves fue registrada, el compositor John Hering transformó la notas en una pieza musical completa, manteniéndose fiel a las posiciones originales del excremento sobre la partitura. La obra de 20 minutos, llamada  Bird Sheet Music (quizás un juego de palabras entre "sheet" hoja y "shit" mierda), representa según Morrison el papel que juegan los pájaros en el medio ambiente. "Juegan un papel importante en el ecosistema de la ciudad a través de sus excrementos --dispersa semillas y tambié ayudan a enriquecer el suelo, a manera de fertilizante", dijo la artista.

El excremento de ave ciertamente contiene un factor artístico --por ejemplo cuando forma imágenes sobre los vidrios de un auto, que en la potencia del azar llegan a tener una cierta atracción estética, la cual puede ser completada por el ojo del artista --como en el caso de Morrison-- que logra capturarlas para darle sentido.

Puedes escuchar esta composición en esta nota publicada por la BBC

 

No fue el impacto de uno, sino de dos asteroides la causa de la extinción de los dinosaurios

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 01/23/2013

Un descubrimiento reciente podría echar abajo la teoría de que el impacto de un solo asteroide desencadenó la extinción de los dinosaurios sobre la faz de la Tierra, pues al parecer se trató de dos cuerpos de diámetro compartido.

Por varios años se ha sostenido que la extinción de los dinosaurios se debió al impacto de un asteroide sobre la superficie de la Tierra, específicamente el que fue descubierto en 1950 en la península de Yucatán, México, en la zona conocida como Chicxulub (“pulga del diablo” en maya).

Sin embargo, un descubrimiento reciente podría modificar radicalmente esa teoría, pues de acuerdo con Katarina Miljković, del Instituto de Ciencias de la Tierra con sede en París, Francia, ese asteroide que impactó nuestro planeta hace 65 millones de años pudo tratarse de un cuerpo binario, esto es, dos rocas separadas de diámetro compartido.

Lo anterior es resultado del análisis llevado a cabo, entre otros lugares, en los Lagos Clearwater, que se ubican en la bahía de Hudson, en Canadá, cuerpos de agua que se formaron sobre los cráteres de dos asteroides gemelos con 290 millones de años de antigüedad.

El enigma ante este y otros cráteres es por qué si al menos 1 de cada 15 impactos de asteroides sobre la Tierra corresponde a objetos de tipo binario, la huella dejada no es de un tamaño correspondiente al de las dos enormes rocas.

Con simulaciones hechas por computadora, Miljković y sus colegas descubrieron que la respuesta más probable es que, a pesar de tratarse de una pareja, los asteroides binarios forman un solo cráter, por lo cual el diámetro de este puede ser hasta 10 veces el diámetro del propio asteroide. La principal pista para afirmar esto es la ligera asimetría del cráter resultante del impacto.

Es en este punto donde Chicxulub y el asteroide que provocó la extinción de los dinosaurios cobra importancia, pues en la hipótesis de Miljković se trata del mejor candidato para probar la suposición.

Por las características del cráter —su forma y su diámetro de 180 km— la investigadora piensa que los asteroides impactados fueron rocas que, combinadas, suman un diámetro de entre 7 y 10 km, separándose en el choque hasta en 80 km.

De comprobarse, sin duda esta teoría cambiará sustancialmente la manera en que hasta ahora se ha entendido la extinción de los grandes saurios.

[New Scientist]