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Mujer de 20 años tiene el aspecto de una niña de 5: un misterio para médicos y científicos

Salud

Por: pijamasurf - 01/25/2013

Brooke Greenberg ha vivido 20 años y sin embargo su aspecto físico es el de una pequeña niña de 5, edad en la cual dejó de desarrollarse; un misterio para el cual médicos y científicos no encuentran explicación.

A pesar del desarrollo que la medicina y las ciencias del cuerpo han tenido en las últimas décadas, todavía existen raras enfermedades y patologías para las que no hay explicación ni, por consecuencia, remedio.

Uno de estos desafortunados casos es el de Brooke Greenberg, una joven de 20 de edad que, sin embargo, tiene el aspecto físico de una pequeña niña de 5, tiempo en el cual se detuvo su desarrollo corporal e incluso mental.

La condición de esta mujer ha atraído la curiosidad científica de numerosos investigadores, entre ellos Eric Shadt, director de un instituto genómico perteneciente al Centro Médico Monte Sinaí con sede en Nueva York.

En vista de que, como es sabido, el desarrollo de una persona está regulado fundamentalmente por las hormonas, el doctor Shadt pensó en primer lugar que ahí se encontraría la causa de la enfermedad de Brooke, pero análisis posteriores mostraron que la joven tenía un sistema endocrino normal.

Ante esto, el equipo médico decidió mapear el genoma Brooke, en busca de mutaciones específicas, una tarea mucho más exhaustiva aun con las modernas herramientas de secuenciación. La genética parece ser la única vía que proveerá la solución última de este enigma.

[Singularity HUB]

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Dilatadores rectales: una raro dispositivo médico de los años 20

Salud

Por: pijamasurf - 01/25/2013

En los años 20, al menos en Estados Unidos, un tal Dr. F. E. Young ofertaba dilatadores de ano, un raro dispositivo que algo tiene de fálico con el cual las personas constipadas o con hemorroides podían hacer naturalmente lo que individuos sanos hacían todos los días.

Aunque el pudor o la moral dominante lo niegue o intente disimularlo u ocultarlo, hay situaciones en que es necesario recurrir a medidas desesperadas y hasta autohumillantes para preservar la integridad, sea cual fuere la forma que esta tome en tantos ámbitos como se desarrolle nuestra existencia.

En cuestiones de salud, por ejemplo, hay enfermedades que socialmente se tachan de vergonzosas y que, por lo mismo, es común que obliguen a quien las padece a emprender misiones laberínticas para encontrar su cura.

Con cierta frecuencia se trata de afecciones ligadas con lo sexual, pero, curiosa y extrañamente, las enfermedades del aparato digestivo tienen una reputación parecida, algo que más vale mantener en secreto en vista de las lesiones que, a la par, sufre nuestra dignidad.

En los años 20, un tal Dr. F. E. Young tenía una compañía que comerciaba con estos dilatadores rectales, un objeto cuyo uso se aconsejaba en casos de constipación crónica y hemorroides, una especie de bala que se operaba directamente sobre la zona en conflicto en busca de una solución al mismo.

Hechos de goma sólida y fabricados en cuatro tamaños distintos, estos dilatadores prometían al enfermo ayudarlo con esas operaciones que el individuo sano realizada naturalmente a diario.

[Dangerous Minds]