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Al parece como consecuencia de su recién implementada función de "Promocionar", Facebook permite que usuarios otorguen likes a páginas sin su consentimiento, algo que incluso ha sucedido con perfiles de personas fallecidas.

Con la cantidad de personas que, en sentido figurado pero también casi literal, viven diariamente en Facebook, era cuestión de tiempo para que la compañía fundada por Mark Zuckerberg virara sus baterías hacia la publicidad, mostrando que la red social más popular del planeta es un espacio casi inigualable para ofertar mercancías y servicios, con estrategias y algoritmos puestas en marcha recientemente que muestran estos productos en función de los intereses del usuario (las búsquedas realizadas mientras está conectado a Internet, incluso sin tener abierto Facebook), los likes que otorga a determinados contenidos y otras interacciones que se tienen en el sitio.

Por otro lado, también se sabe que Facebook no se caracteriza, en lo absoluto, por la ética de sus prácticas. Y, en este sentido, de algún modo no parece sorpresivo que gente fallecida que, en vida, formó parte de la red social, actualmente esté dando likes y, además, a páginas en Facebook de empresas específicas.

Esto según denuncia Bernard Meisler en el sitio readwrite social. Refiere Meisler que un amigo suyo descubrió un like de otro en la página de Discover, una firma especializada en créditos bancarios, lo cual le sorprendió doblemente: primero, porque el amigo era un ferviente denostador de las megacorporaciones, pero más todavía porque este mismo tenía 6 meses de haber muerto.

Actividad tan atípica y francamente contranatural, en el mejor sentido del término, se complementó con otras constataciones similares, como amigos de tendencia política liberal confesada dandi like a la página de Mitt Romney, el candidato republicano, o un amigo sin coche a la compañía automotriz Subaru. El amigo de Meisler tomó capturas de pantalla de esto que él veía en la suya y se los hizo saber a los afectados, preguntándoles si de fondo realmente estaba un acto voluntario y consciente. Ellos lo negaron, en todos los casos.

Se trata, al parecer, de una consecuencia de la función “Promocionar” recientemente implementada por Facebook, en la cual se paga una suma monetaria a cambio de hacer más visibles ciertos posts, que al parecer viene acompañada de una invasión manifiesta a la actividad de los usuarios, entre quienes la evidencia de likes no dados se multiplica.

El colmo, por supuesto, es el aprovechamiento que Facebook está realizando de personas muertas, de quienes subsiste su perfil y, lo que es peor, con actividad que al final redunda en ganancias económicas para la compañía de Zuckerberg.

Esta, por supuesto, niega los hechos, y asegura que los likes pueden ser producto de un accidente, que pueden otorgarse sin darse cuenta y, en el caso de los fallecidos, puede ser que haya de por medio la mano de un tercer implicado, servicios que venden likes a otras marcas.

Más información y las capturtas de pantalla que prueba esta práctica, en readwrite social

Google registra la tendencia de las personas a buscar información sobre posibles resoluciones de año nuevo, como hacer ejercicio o o comer sano, en los primeros meses del año y la subsecuente pronunciada caída

 

Una de las resoluciones de año nuevo más comunes es hacer más ejercicio --ir al gimnasio, hacer yoga, comer mejor. Con la marea nueva del año fácilmente nos "decidimos" a aplicarnos a comenzar nuevas rutinas saludables. Pero según registra Google estas resoluciones poco duran. 

Si es que se puede trazar una correlación entre los patrones de búsqueda en Google y la consecución activa del ejericio o la tendencia de realizar esta resoluciones saludables, estonces se debe de admitir que existe una notable falta de compromiso, una especie de holgazanería embebida a estr tipo de prácticas, quizás porque no parten de una intención genuina, sino de un pretexto o una presión colectiva. Lo que sugiere que la mayoría de la gente está destinada a fracasar en el cumplimiento de sus resoluciones de año nuevo.

La otra interpretación que se puede hacer a la gráfica de Google, donde claramente se muestra una picada en las búsquedas en términos de salud y ejercicio, es que una vez que las personas encuentran lo que estaban buscando --los datos de un gimnasio, un profesor de yoga o una dieta-- dejan de buscarlos porque ahora la información es suministrada por el contacto que tienen con personas en el mundo físico. Y aunque esto es plausible también es cierto que estudios de otro tipo sugieren que las resoluciones de año nuevo no suelen tener un alto porcentaje de conversión.