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Terremoto de 7.7 grados se genera en lugar donde se realizó reciente experimento de geoingeniería

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 10/29/2012

Aunque parece una coincidencia, no deja de ser llamativo que un fuerte terremoto se haya generado en la costa de la isla Haida Gwaii, lugar donde recientemente se realizó un experimento para alterar el clima

El sábado pasado un terremoto de 7.7 grados, con epicentro a unos metros en el mar de la isla de Haida Gwaii en British Columbia, Canadá, generó alarmas de tsunami en diferentes lugares de la costa del Pacífico. Este terremoto tiene la peculiaridad de ubicarse precisamente en el lugar donde en julio se llevó a cabo uno de los más grandes experimentos de geoingeniería, cuando el millonario estadounidense Russ George arrojó 100 toneladas de hierro en su intento de hackear el cambio climático.

La idea de George era generar una erupción de algas que absorbieran dióxido de carbono y luego se sumergieran a la profundida del océano --una técnica que se conoce como "fertilización del océano". 

El proyecto de George ha sido ampliamente criticado e incluso calificado como ilegal. 

La escritora Naomi Klein escribe en el New York Times sobre los alarmantes peligros de la geoingeniería --que podrían alterar profundamente el balance del ecosistema. Klein se pregunta si el hecho de que, por primera vez en los 20 años en los que ha vacacionado en  British Columbia, a 100 km de Haida Gwaii, observó hace unas semanas, después del experimento de George, unas orcas nadando cerca de la playa tenga que ver con este experimento.

Las 100 toneladas que arrojó George en esta zona no deberían, según lo que se conoce científicamente, de generar un terremoto --al menos no se sabe cómo es que esto pordía ser. Sin embargo, hay algo extraño y ominoso en que un terremoto de esta magnitud se haya generado justamente en ese lugar, más allá de que se encuentra en una zona propensa a los terremotos, a tan solo un par de meses de este experimento. Aunque esto parece una coincidencia, un evento con una causa disconexa al experimento de George, quizás de alguna manera ignota es un mensaje sobre los peligros de la geoingeniería.

[Canadian Awareness]

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El pene con espinas de este escarabajo hace el sexo poco placentero (pero evolutivamente efectivo)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 10/29/2012

La sabiduría de la evolución se manifiesta caprichosamente, como en el caso de este pene con espinas perteneciente al escarabajo Callosobruchus maculatus, el cual, sorpredentemente, tiene amplios beneficios reproductivos.

Usualmente consideramos que el sexo es una actividad placentera, que la unión carnal resultante en la cópula y, biológicamente, en la reproducción, es en esencia una circunstancia que viene acompañada de sensaciones satisfactorias y agradables.

Sin embargo, esto no es válido para todas las especies animales y, por sorpresivo que pueda parecer, en algunas incluso sucede lo opuesto: el sexo es un doloroso tormento que puede culminar con la muerte de uno de los practicantes.

Este es el caso del escarabajo Callosobruchus maculatus, cuyo macho, de entrada, posee un pene espinado verdaderamente terrorífico. Aquí algunas imágenes:

 Pero como sucede con la evolución, la singular forma de este órgano reproductivo masculino debe tener una razón de ser, de ahí que un grupo de investigación conformado por científicos suecos y estadounidenses se haya dado a la tarea de descubrir por qué este pene es tan “desagradable, agudo y destructivo”.

Y al parecer en el fondo de todo está, como era de esperarse, la supervivencia: increíblemente, los machos con más espinas en su pene, con las más largas y las más destructivas, son también los que consiguen más crías, independientemente de otros factores como el tamaño de su cuerpo.

Diseccionado el cuerpo de ejemplares hembras que recién habían copulado, se encontró también que “una gran proporción de la eyaculación se desplazó del tracto reproductivo hacia el cuerpo de la hembra en el apareamiento con los machos de espinas largas”.

Asimismo se tuvo en consideración que, en el caso de esta especie, la procreación no es directa, es decir, el esperma no fecunda los huevos inmediatamente, sino que la hembra lo guarda en cavidades conocidas como bolsos genitales. De acuerdo con Göran Arnqvist, uno de los científicos participantes en el estudio, las espinas peniles del macho también podrían servir para “abrir las puertas al flujo sanguíneo” de estos bolsillos.

Por último cabe resaltar que, por razones obvias, el acto reproductivo entre los Callosobruchus maculatus es tan poco placentero, que, apenas finalizado, la hembra patea al macho para que este se retire.

[Huffington Post]