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Niños adictos de por vida a los medicamentos

Salud

Por: pijamasurf - 10/24/2012

¿Cómo fue que los niños comenzaron a ser medicados con sustancias tan fuertes y tan adictivas? ¿Es necesario que desde edades tan tempranas comiencen tratamientos que tendrán consecuencias para el resto de sus vidas?

¿Por qué los padres y maestros ahora tienen la idea de que hay algo malo con los niños, algo que sólo un tratamiento largo y caro puede curarlos?

No son pocos los casos de niños que reciben medicamentos contra la esquizofrenia, a pesar de que sólo 1 de cada 10 mil o 30 mil la padece formalmente. ¿La razón?, el mercado para las compañías no puede ser tan pequeño, así que deben promocionar creencias como: los síntomas de la esquizofrenia infantil incluyen “problemas sociales” e “ilusiones relacionadas a temas infantiles”. Pero ¿entonces todo niño que juega con amigos imaginarios debe tomar pastillas?

Otro ejemplo: antes se creía que los niños eran emocionalmente muy inmaduros como para experimentar efectos depresivos, pero ahora sí se cree que los preescolares pueden sufrir de desórdenes depresivos mayores (MDD).

Esto ha conllevado a promover una intervención temprana de los niños, tan temprana como incluso desde el periodo preescolar. Traducción: las ventas crecen si los niños son “diagnosticados” desde jóvenes. Esto afirma un artículo en Archives of General Psychiatry, escrito por Joan L. Luby de la Universidad de Medicina de Washington.

Muchos niños son tratados antes de tiempo, antes de que se obtenga un diagnóstico certero, desde que los primeros síntomas aparecen (y sin dar oportunidad a que los síntomas se vayan por su cuenta).

En la controversia de los medicamentos, en lo que todos coinciden es que una vez que se toma la decisión de que el niño consuma pastillas, se tratará de una sentencia de por vida a los medicamentos.

Precisamente por esto es aconsejable no apresurarse a tomar medicamentos, dice Mark Zimmerman, director de un hospital psiquiátrico en Rhode Island.

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Extraña enfermedad hace a adolescente dormir 64 días continuos

Salud

Por: pijamasurf - 10/24/2012

Nicole Delien, de 17 años, padece un raro trastorno de sueño conocido como síndrome de"la Bella Durmiente que la hace dormir hasta 19 horas cada día; en una ocasión durmió por 64 días seguidos, perdiéndose el Día de Gracias y Navidad.

El síndrome de Kleine-Levine o de “la Bella Durmiente” (en alusión al conocido cuento infantil de Charles Perrault) es como se le conoce a un raro trastorno del sueño que provoca en quien lo padece largos, inusuales periodos de somnolencia que pueden alcanzar un grado entre absurdo e increíble.

Tal es el caso de Nicole Delien, una adolescente de 17 años que vive en Pennsylvania, Estados Unidos, que todos los días puede dormir hasta 19 horas continuas y en una ocasión lo hizo por 64 días continuos, del Día de Gracias (fecha que en el país se festeja el cuarto martes de noviembre) hasta finales de enero, un récord que la joven no quisiera volver a repetir o intentar superar.

“No recuerdo lo que pasa [en ese tiempo]. Para mí es difícil hablar de ello porque he perdido muchos días de mi vida. Solo no me gusta cuando la gente lo llama un cuento de hadas, porque realmente no lo es”, declaró Nicole al respecto de su condición.

De acuerdo con el testimonio de su madre, la joven llega a levantarse en un estado de sonambulismo, que ella misma no recuerda después, sobre todo para comer.

En cuanto a la opinión de los médicos, Michael Rancurello, psiquiatra del Allegheny General Hospital de Pittsburgh, asegura que Nicole no se encuentra en un estado de sueño normal, sino en un estado inconsciente de delirio, producto de un funcionamiento defectuoso de su cerebro.

Investigaciones previas sobre este síndrome también indican que como consecuencia de los largos periodos de sueños, los individuos que lo padecen manifiestan otros síntomas como la desorientación, alucinaciones, comportamiento infantilizado, deseo insaciable de comer e hipersexualidad cuando se encuentran despiertos.

Asimismo, su origen podría encontrarse en las zonas del cerebro relacionadas con el apetito, el sueño y la sexualidad.

[Daily Mail]