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El mundo no será lo que es: 15 innovaciones que cambiarán nuestro futuro

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/13/2012

La ciencia y la tecnología que se deriva de sus hallazgos tiende, por funcionamiento propio, a hacer de este mundo un lugar distinto. ¿Mejor o peor? Es difícil saberlo, pero sin duda estos 15 desarrollos tecnológicos nos dan una idea del futuro que ya espera a nuestra especie.

Parte de la lógica de la ciencia —y de la tecnología que se deriva de sus hallazgos— es mejorar el conocimiento al cual llega en cierto momento, encontrar con el mayor grado posible de precisión la causa de un efecto, la razón de un fenómeno, el motivo detrás de casi cualquier hecho de este mundo, siempre y cuando este puede reproducirse bajo condiciones controladas, verificables, observables.

Un poco por esta característica, es posible establecer proyecciones que, basadas en el estado actual de una situación determinada y los cambios que se puedan operar por la intervención de un desarrollo científico o tecnológico en esta misma situación, den una idea más o menos precisa del escenario que nos aguarda en un futuro cercano.

Y si bien, en lo que respecta a lo humano, nunca es seguro el destino del conocimiento, si este será utilizado con fines benéficos o perjudiciales para una comunidad o la especie entera, por el momento existen varios proyectos sumamente prometedores que, al menos en su limitada parcela de realidad, podrían contribuir a hacer de este un mejor mundo. A continuación algunos de ellos.

 

Empaques comestibles para los alimentos

Toneladas y toneladas de plástico y otros materiales no degradables se utilizan diariamente para conservar la frescura, o al menos la caducidad, de los alimentos que después de varios procesos industriales llegan a tu mesa. Para limitar ese desperdicio, David Edwards, profesor de la Universidad de Harvard, inventó WikiCells, una piel comestible que sustituye dichos empaques y protege tanto alimentos sólidos como líquidos, basada en el mismo principio biológico de la cáscara de algunas frutos como el coco o la naranja, es decir, se trata de una cubierta hecha del propio material que protege.

 

Cinturón de seguridad inflable

Aunque el cinturón de seguridad de un automóvil, en su forma actual, ya contribuye a salvar miles de vidas de quienes se ven involucrados en accidentes automovilísticos, este accesorio puede ser todavía más efectivo con la adición de un sistema de autoinflado, similar al de las bolsas de aire de los pasajeros delanteros de un transporte, que en 40 milisegundos alcanza un tamaño 5 veces mayor al de un cinturón de seguridad común.

 

Trasplantes de tejido de ovario podrían acabar con los problemas de fertilidad

No son pocas las mujeres en el mundo que por como consecuencia de los tratamientos contra el cáncer, pierden la oportunidad de procrear. Sin embargo, recientemente se ha perfeccionado una técnica para preservar tejido de sus ovarios que después se puede implantar en el abdomen y, teóricamente, con esto poner nuevamente en marcha la producción de óvulos. Hasta ahora se han conseguido una veintena de nacimientos con este método.

 

Microbios para producir combustible

El caricaturesco circo de pulgas adquiere una nueva significación con desarrollos tecnológicos reales que han encontrado en los microbios una eficiente fuente de energía. La bacteria Ralstonia eutropha, por ejemplo, se ha utilizado para producir componentes basados en carbono como el isobutanol, igualmente hay esfuerzos para generar metano por vías similares (gas que puede sustituir como combustible al llamado gas natural), algas para obtener bioetanol, desechos de microbios que se transforman en energía eléctrica o microbios de los cuales se aprovechan sus funciones de degradación para generar combustibles renovables.

 

Popularización de los viajes espaciales

Quizá “popularización” sea exagerado, quizá no. De cualquier forma es un hecho que la entrada de empresas privadas al sector de los viajes espaciales abrirá la oportunidad de que personas “comunes y corrientes” (en oposición a los científicos que se enrolan en estas exploraciones con propósitos muy distintos) traspasen las fronteras del planeta y visiten el espacio exterior. Virgin Galactic, propiedad de Richard Branson, es una de las firmas más ambiciosas de este nuevo negocio.

 

Carne generada en laboratorios para contrarrestar la crisis alimentaria

En 2008, la conocida organización que lucha por la defensa de los animales, PETA, ofreció 1 millón de dólares de recompensa a quien desarrollara un método viable para generar carne en un laboratorio. Tomando o no este reto, el investigador holandés Mark Post presentó hace unas semanas una pequeña muestra de carne creada enteramente en su centro de trabajo, con un método que pronto podría generar suficiente materia para toda una hamburguesa. La carne se obtiene de células madre de una vaca.

 

Chips que podrían devolver la vista a los ciegos

Cada vez hay más implantes que, adaptados a la retina, buscan devolver la vista a las personas que por alguna razón la perdieron. Se trata sobre todo de mircrocircuitos que, como el desarrollado por la firma Retina Implant AG, ofrecen una resolución de hasta 1500 pixeles, que si bien es apenas una pequeña parte comparada con los 15 millones que puede alcanzar el ojo humano, sin duda son una oportunidad invaluable para una persona invidente.

 

Aeronáutica supersónica

El Concord fue el último avión supersónico en realizar viajes comerciales hasta que en 2003, luego de un lamentable accidente que cobró la vida de varias personas, terminó su historia. Pronto, sin embargo, este tipo de aviación podría regresar, con transporte mucho más seguros que reducirían el tiempo de vuelo significativamente: se espera que, por ejemplo, el traslado de Nueva York a Tokio se realice en menos de 3 horas. Instituciones como la NASA y empresas como Hypermach Aerospace Ltd trabajan en un turbina de propulsión hidroeléctrica que haga esto posible.

 

Regadera inteligente que recicla el agua de la ducha

La vida de todos los días —el verdadero terreno donde la tecnología cobra significado— encontrará en esta regadera una de las mejores manera para reciclar agua, a partir de la que se usa en la ducha. La compañía australiana CINTEP ha desarrollado este sistema que limpia, filtra y pasteuriza el 70% del agua que se utiliza al bañarse.

 

Fábrica de bolsillo convierte el calor corporal en electricidad

Power Felt es una especie de parche desarrollado por investigadores de la Universidad Wake Forest que, sirviéndose de nanotubos de carbón en una pequeña estera de plástico, convierte el calor corporal en energía eléctrica suficiente para, digamos, cargar la batería de un teléfono o mantener funcionado la radio o la calefacción de un automóvil.

 

Sistema de nanopartículas para atacar tumores cancerígenos con precisión

Angela Zhang es una adolescente que desarrolló un sistema de nanopartículas, basadas en óxido de hierro, que se adhieren a tumores cancerígenos, volviéndolos visibles para las resonancias magnéticas y, por lo tanto, haciendo posible que estos se ataquen individualmente.

 

Manufactura de órganos para transplante

Hasta ahora la donación de órganos depende de personas que, luego de manifestarse voluntariamente a favor de esta acción, ceden aquellas partes de su cuerpo que pueden ser trasplantadas en quien así lo requiera, procedimiento que por desgracia no satisface la demanda existente. De ahí que varios grupos de investigación trabajen, cada uno por su cuenta, en encontrar una manera de generar órganos dentro de un laboratorio, sea a partir de órganos de animales o de seres humano o, lo que parece más viable, utilizando células madre.

 

La robótica en la medicina

La medicina es quizá uno de los campos en los que el desarrollo paralelo de conocimiento y técnica es más palpable. Comparado con lo que se sabía del cuerpo humano y sus enfermedades, y la manera de tratar estas, en épocas pasadas, el refinamiento médico actual es notable, situación que será todavía mejor, al menos en lo que concierne a los procedimientos quirúrgicos, con la inclusión de avanzados robots que, además de ser menos invasivos para con el cuerpo humano y favorecer así una cicatrización más rápida, permiten un grado de precisión prácticamente inimitable con recursos propios, en casi cualquier tipo de cirugías. 

 

Bioimpresora para tratar quemaduras y heridas

La impresión 3D, una de las mayores innovaciones de los últimos años, y aunque se ha aplicado para propósitos relativamente banales e inútiles como imprimir un burrito o armas de fuego, un uso mucho más provechoso se encuentra en la impresión de células que restituyan la piel y zonas más profundas del cuerpo afectadas por quemaduras graves. Esta bioimpresora incluso “crea” cartílago a partir de una pequeña donación de materia viva.

 

Celdas solares capaces de dar energía a toda una ciudad

Aunque continuamente escuchamos que la energía solar es una de las más desaprovechadas de todas las que tenemos a nuestro alcance, poco se dice que, en cierta forma, esto no es casualidad, pues hasta la fecha no se cuenta con dispositivos que realmente puedan satisfacer la demanda de energía de la vida contemporánea. Captar, almacenar y convertir energía solar es todavía un proceso poco viable para la realidad práctica. Esto sin embargo, lejos de desalentar, anima a distintas instituciones que buscan revertir el obstáculo. En particular la compañía californiana Solar Junction, con base en tecnología desarrollada por Homan Yuen y otros investigadores de la Universidad de Stanford, fabrican celdas solares que almacenan hasta el 43.5% de la energía capturada del sol, la mayor proporción conseguida hasta ahora.

También en Pijama Surf: 9 tecnologías subestimadas que podrían transformar el mundo radicalmente.

La lista completa de estas innovaciones en Business Insider

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¿Tus sueños dejarán de ser tuyos? Tecnología para leer sueños se suma a otros dispositivos de control mental

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/13/2012

Científicos en Japón desarrollan técnica para identificar el contenido de los sueños, con lo cual se abre la posibilidad de que ese refugio que creíamos inaccesible incluso para nosotros mismos, se encuentre a disposición de un agente externo.

To die, to sleep;
To sleep: perchance to dream

Hamlet, III, i

Los sueños se consideran el rincón último de secrecía al que a veces incluso ni el propio sujeto tiene acceso, una suerte de relicario que se esconde al fondo de nuestra mente y se revela solo bajo condiciones muy específicas y circunstancias azarosas, casi siempre ajenos al dominio de nuestra consciencia y voluntad.

Esta misma naturaleza ha provocado que, desde siempre, tanto el soñante mismo como otras personas busquen descifrar el enigma y, de algún modo, arrebatar ese conocimiento que se presenta codificado pero también con la promisoria apariencia de traer consigo el significado último de una persona, la solución al problema que lo atormenta, su definición como sujeto. De Artemidoro a Freud, la interpretación de los sueños se ha desarrollado como una técnica de revelación sobre la esencia misma de una persona.

Recientemente, un grupo de científicos de los Laboratorio de Neurociencia Computacional ATR, con sede en Tokio, anunciaron el desarrollo de una tecnología de parece ir más allá de esta interpretación y ofrece una lectura directa de las imágenes que se forman al interior del cerebro de quien duerme. Con una técnica que combina la obtención de neuroimágenes funcionales y el electroencefalograma, los investigadores escanearon la actividad cerebral de tres personas con resultados que, aseguran, revelan el contenido de sus fantasías oníricas.

Grosso modo, el experimento consistió en despertar a los participantes en el momento en que detectaron patrones de ondas cerebrales que, por estudios previos, se sabe que son característicos del inicio del sueño, para luego preguntarles qué acababan de soñar y después pedirles que volvieran a dormir. Esto se repitió por bloques de 3 horas entre 7 y 10 ocasiones, en diferentes días, esto es, los participantes eran despertados hasta 10 veces por hora. Con un promedio de entre 6 y 7 sueños visuales por hora, los investigadores obtuvieron aproximadamente 200 reportes de sueños.

Con esta base de datos, el paso siguiente fue extraer las palabras clave de los relatos ofrecidos por los participantes, dividiéndolos en 20 categorías distintas conforme a la frecuencia de su aparición (por ejemplo, “carro”, “masculino”, “femenino”, “computadora”, etc.) que, a su vez, asociaron a las imágenes que las representaban. Estando despiertos, los participantes observaron estas fotografías al tiempo que los científicos registraban su actividad cerebral, patrones que se compararon con los que los soñantes habían tenido justo antes de ser despertados.

En particular los investigadores analizaron la actividad en las zonas del cerebro conocidas como V1, V2 y V3, abreviaturas que se refieren al córtex visual, el primario para V1 y las áreas corticales visuales extraestriadas para los restantes, involucradas todas en el procesamiento visual primario y percepciones básicas como el contraste y la orientación de bordes. Asimismo, el estudio incluyo otras regiones ligadas al reconocimiento de objetos.

De entrada, este procedimiento permitió saber que la capacidad para soñar (generar imágenes oníricas) comparte con la actividad visual las mismas zonas cerebrales de procesamiento —un hallazgo que parece confirmar esa intuición casi poética de que al soñar miramos dentro de nosotros mismos.

Sin embargo, no deja de ser inquietante que este descubrimiento apunte francamente a un agente externo capaz de leer eso que consideramos un conocimiento propio, personal, ciertamente hermético pero a fin de cuentas perteneciente en primera y última instancia al sujeto que lo sueña.

Vale la pena preguntarse si, de perfeccionarse la técnica y convertirse en una tecnología práctica, no se sumará a la gama ya más o menos amplia de dispositivos orientados al control mental por medio de la lectura del pensamiento.

La ciencia ficción es abundante en escenarios distópicos en que el fundamento del poder ejercido autoritariamente se encuentra en esta “policía del pensamiento” capaz de llegar hasta esa región que, todavía creemos, es el refugio último al que podemos siempre allegarnos. Si bien es cierto que, como se asegura en ciertas tradiciones filosóficas, no hay peor lugar en el mundo que la conciencia propia, en ciertos momentos es tranquilizador saber que nuestros pensamientos serán siempre nuestros, a veces incluso sin relación con lo que decimos o hacemos, con la cara que mostramos diariamente al mundo.

Por otro lado, en el caso de los sueños, el desarrollo de la neurociencia en su lectura podría alentar otra práctica no menos perversa: la de imponer una narrativa que coincida menos con la búsqueda interna del soñante que con intereses ajenos a él. En los sueños, las imágenes que soñamos son tan importantes como el relato que cada uno de nosotros arma en torno a ellas: así es como funciona nuestro cerebro con la realidad entera. Imaginemos un consultorio en que el psicoanalista ha sido sustituido por un neurocientífico que entrega al paciente un informe detallado sobre el contenido de su sueño: ¿no existirá la tentación o la posibilidad efectiva de entregar junto con este, amparado en su autoridad de “sujeto de saber”, una lectura supuestamente rigurosa, incuestionable, de su significado —pero relacionada sutil o abiertamente con otras agendas?

¿Nuestro cerebro? ¿Nuestros pensamientos? ¿Nuestros sueños? Quizá ya no más, no por mucho tiempo.

Más información sobre el experimento del Laboratorio de Neurociencia Computacional ATR, en el sitio de la revista Nature.