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7 hoaxes religiosos que dieron origen a creencias reales

Sociedad

Por: pijamasurf - 10/07/2012

Quizá parezca irreal o fantasioso, pero millones de personas han mordido el anzuelo y han depositado su creencia en estos objetos y gurús que carecen de sustento verdadero.

En los últimos días, el tráiler de un filme  estadounidense supuestamente apócrifo tachó a Mahoma de mujeriego, abusador de menores y de criminal. Un grupo de musulmanes, como muestra de rechazo a este concepto de su profeta, tomaron la embajada de Estados Unidos en Libia y asesinaron al cónsul Chris Stevens y a otros ciudadanos norteamericanos. Sin embargo, aún no se sabe si el largometraje existe. Las investigaciones señalan que “La inocencia de los musulmanes”, nombre de la película,  está en proceso, pero aún no se puede aseverar su existencia; hasta ahora solo ha sido un engaño mortal.

La sociedad crea bulos por muchas razones, pero cuando el engaño se conjuga con el fervor religioso, los resultados pueden ser mortales o simplemente cómicos.

He aquí un vistazo a las 7 patrañas religiosas a lo largo de la historia.

 

Los protocolos de los Sabios de Sión

Quizá es el engaño religioso más infame de la historia. Este libro supuestamente revela una conspiración secreta judía para tener un dominio total del mundo. Apareció por primera vez en Rusia en 1905, y aunque el libro ha sido completamente desacreditado, en la actualidad aún lo siguen editando y es ampliamente difundido. Muchas personas han apoyado este engaño religioso, entre ellas el actor Mel Gibson, Hitler y Henry Ford, quien en 1920 pagó la impresión de medio millón de ejemplares para su distribución.

 

 La sábana Santa de Turín 

Aunque muchos creen en el Sudario de Turín perteneció a Jesús, existen pruebas convincentes de que este lienzo solo es un engaño. La prueba de carbono que se le realizó a la también llamada Sábana Santa  reveló que el lienzo no se remonta a la época de Cristo, sino a 14 siglos después, justo cuando el falsificador confesó lo sucedido, incluso no hay constancia de su existencia antes de eso, si realmente se trata del Sudario de Jesucristo, es sospechoso que nadie supo de su existencia durante 1300 años. Sin embargo, muchas personas continúan afirmando que esto sí es real aunque las pruebas científicas e históricas digan lo contrario.

 

 El gigante de Cardiff

Cuando en 1869 campesinos de Nueva york cavaron un pozo, descubrieron algo sorprendente: un hombre de poco más de 3 metros de altura fosilizado. Un reverendo estaba convencido de que era una prueba bíblica, específicamente del Génesis 6:4 (“Había gigantes en la tierra en aquellos días”) Finalmente se descubrió que era un engaño de George Hull, quien plantó las piedras talladas que más tarde serían encontradas por los campesinos, todo, con el propósito de mostrar las inconsistencias de la Biblia.

  

Sai Baba

Uno de los líderes espirituales más influyentes de la India, Satya Sai Baba, murió el año pasado a la edad de 84. Durante más de 50 años, este hombre cautivó a sus seguidores mediante la realización de “milagros”: reproducir espontáneamente ceniza sagrada, relojes, estatuas, collares y anillos. Sin embargo, algunos investigadores escépticos, como Basava Premanand, tachan a Sai Baba de vulgar mago, señalando que todos sus “milagros” los podía esconder fácilmente en las mangas holgadas de sus túnicas. En una ocasión, el gurú fue grabado en secreto tirando pequeños objetos mientras fingía que aparecían de la nada.

 

 Descubrimiento del Arca de Noé

Aquellos que tratan de hallar pruebas arqueológicas e históricas de acontecimientos bíblicos, a menudo buscan el Arca de Noé. En 1993, George Jammal engañó a la televisora CBS afirmando, en un programa de 2 horas titulado “El gran descubrimiento del Arca de Noé”, haber encontrado el arca en una montaña de Turquía. Como prueba de tal afirmación, George Jammal mostró un trozo de madera de la embarcación que en realidad se trataba de un pedazo de pino marinado en salsa de soja. Finalmente se supo que Jammal era un actor que jamás había estado en Turquía.

 

 El Osario de Jacobo, hermano de Jesús

En 2002, un comerciante de antigüedades en Israel afirmó haber descubierto un osario de piedra caliza en el que se suscribía en arameo: “Santiago, hijo de José, hermano de Jesús”. El hallazgo fue noticia en todo el mundo porque, en caso de ser cierto, significaba una evidencia arqueológica de Jesucristo. Sin embargo, muchos investigadores se mostraron escépticos por varias razones: la procedencia del objeto no era clara y la frase parecía haber sido escrita recientemente. En 2003, la Dirección de Antigüedades de Israel  publicó un informe que desmentía el gran descubrimiento. Según los expertos, el texto había sido escrito en tiempos modernos y existían otras inconsistencias.

 

 Peter Popoff y sus diálogos con Dios

Uno de los tele evangelistas más prominentes de la década de los 80 fue este hombre quien afirmaba saber los nombres y direcciones de personas de la audiencia que jamás había visto, incluso sabía enfermedades y datos de personas ya fallecidas. Según Popoff, lo conseguía por medio de mensajes divinos.  

En 1986, el mago James “The Amazing” Randi decidió investigar los “super poderes” de este hombre que finalmente se trataban de un pequeño auricular por el que familiares de las personas de la audiencia transmitían toda la información a través de un radio de onda corta. 

[MNN]

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Aborrecemos el día lunes solo por una ilusión cognitiva

Sociedad

Por: pijamasurf - 10/07/2012

A pesar de la connotación negativa que tiene el día lunes, un reciente estudio ha demostrado que la reputación del primer día de la semana podría ser, en realidad, un desfase entre lo que creemos y lo que experimentamos

Después de un fin de semana de reposo y esparcimiento, reincorporarse a las actividades cotidianas se traduce en aburrimiento y cierta resignación, pero de acuerdo a una investigación realizada, el día lunes no resultó ser el peor día en comparación a los demás día de la semana, explica Arthur D. Stone.

Para tener más precisión en el estudio, los científicos  evaluaron una amplia gama de estados de ánimo que los estadounidenses experimentan este día. Los datos arrojados mostraron de manera clara que los lunes no son más desagradables que los siguientes dos días y solo el  viernes o los fines de semana son mejor percibidos. Del mismo modo, las mujeres, en comparación a los hombres, evaluaron de forma más negativa los estados de ánimo que experimentan en el trascurso de la semana. Entonces, la pregunta que surge es: ¿por qué esta mala reputación si no existen pruebas de que el lunes sea tan malo ?

Para Stone y su equipo de investigadores, este fenómeno tiene que ver con que en ocasión ocurre un desfase entre lo que creemos y lo que experimentamos, es decir el lunes solo es el peor día de la semana en teoría pero no en la práctica.

Las vacaciones, por ejemplo, son percibidas de forma más grata después de que este episodio ha pasado, en comparación a la experiencia que se vive en tiempo real. En una mala experiencia, recordamos el dolor con más fuerza que como lo vivimos en realidad y tendemos a ignorar los periodos de tranquilidad o libres de cualquier molestia.

¿Cómo se puede dar sentido a tal aseveración? El cerebro humano tiene una vasta pero limitada capacidad para almacenar y recuperar información. Sin embargo, constantemente experimentamos “pruebas” que retan a este tipo de pensamiento. A menudo esto sucede cuando las creencias y las experiencias ocurren. Cuando la información no está disponible en el momento en que la necesitamos, utilizamos cualquier dato para responder, incluso si no está relacionada con la pregunta.

Cuando a los participantes del estudio se les preguntó sobre algún dolor, mala experiencia o malestar que sintieron en días anteriores, la mayoría no recordó el total de este tipo de experiencias que experimentaron a lo largo de la semana. A estos procesos mentales se les denomina heurísticas cognitivas, que consiste en enfatizar los malos momentos vividos en un lapso de tiempo. En el caso de los lunes, es probable que la heurística sea el trabajo y el cambio que se lleva a cabo del fin de semana a los días laborales. Con ello se puede deducir que el día en sí no es el problema, ya que tanto los lunes, los martes, los miércoles y los jueves son igualmente aborrecidos por el hecho de que son laborables. Los jubilados no padecen de esta sensación, ya que la transición de domingo a lunes no es tan virulenta.

 

[NYT]