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Tolstói aprendió a andar en bicicleta a los 67: ¿a ti qué te falta por aprender?

Salud

Por: pijamasurf - 09/15/2012

Marie Curie, León Tolstói o Miles Davis son algunas de las personas que aprendieron nuevas habilidades cuando, asegura la convención, pareciera que ya no era tiempo de aprender, mostrándonos que la curiosidad es el pretexto que hace de este mundo un lugar de admiración perpetua.

En una sección del célebre Problema XXX (el que dedica a la melancolía y su presencia constante en hombres "destacados" y cuya autoría, por otro parte, algunos disputan), Aristóteles se pregunta "por qué tenemos más inteligencia al llegar a viejos pero aprendemos más de prisa cuando somos jóvenes", insistiendo así sobre la creencia (bastante remota, como se ve) de que el aprendizaje se limita a la época de nuestra vida en que la juventud, la lozanía de los miembros y de la mente, lo facilitan.

Esto, sin embargo, no es del todo cierto, y varios estudios realizados en los últimos años proponen que mantenerse siempre aprendiendo —un idioma, una habilidad desconocida, etc.— es una medida preventiva de enfermedades cerebrales como el Alzheimer o el mal de Parkinson.

Hace unos días, en uno de los blogs del New York Times, Charles Wilson narra 5 casos de personajes célebres que, ya en avanzada edad,  emprendieron el aprendizaje de nuevas cosas, desafiando e incluso refutando en la práctica  ese prejuicio que se ha cifrado en más de una conseja popular. 

Así, Marie Curie, premio Nobel y pionera de la investigación en radioactividad, aprendió a nadar solo hasta que superó los 50 años de edad, cuando sus dos hijas le enseñaron y la animaron a hacerlo; el entusiasmo de Curie fue tanto, que inició un entrenamiento para romper los récords del equipo de natación de la universidad donde practicaba.

Ayn Rand, escritora ruso-estadounidense, se inició en la filatelia en sus 60 y tantos, una disciplina que solo en apariencia parece simple, pero en la cual la memoria y la presteza mental son indispensables.

Miles Davis, transgresor por naturaleza, se vio inspirado por "uno de los pocos héroes" que tuvo, el campeón mundial de peso welter y peso medio Sugar Ray Robinson, y comenzó a entrenar box, cuando se acercaba ya a los 30 años de edad (un periodo que marca el retiro para los boxeadores profesionales). Davis tomó esta decisión por considerar este deporte una disciplina. "Tienes que tener estilo en lo que sea que hagas: literatura, música, pintura, moda, boxeo, lo que sea".

Tolstói, como se dice ya en el título de esta nota, aprendió a andar en bicicleta solo hasta los 67 años (una actividad que, como antes la natación en Marie Curie, por lo regular se inicia en la infancia). En una coincidencia que quizá no sea casual, el conde domó este medio de transporte un mes depués de la muerte de su hijo de 7 años, Vanichka.

Dwight D. Eisenhower, presidente de los Estados Unidos y antes comandante de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial, se adentró al mundo de los pinceles y los lienzos con 58 años de edad, un poco como ocupación terapéutica que calmara sus nervios (la guerra recién había terminado). Curiosamente el militar hizo esto de manera autodidacta, sin tener ningún tipo de "instrucción, talento o justificación".

Sin duda otros ejemplos podrían añadirse, sobre todo de personas comunes y corrientes que combaten el tedio o la inactividad con la exploración de algo que, simplemente, desconocen. Porque, a fin de cuentas, ese parece ser el denominador común y el verdadero motor de todo esto: la curiosidad.

Tener o no curiosidad, siempre, parece ser la diferencia entre que el mundo sea un lugar de aburrimiento eterno o un motivo de admiración que nunca se marchita.

Con información de The NYT

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¿Quieres extender tu esperanza de vida? Hombres castrados viven hasta 20 años más

Salud

Por: pijamasurf - 09/15/2012

Investigadores coreanos encuentran evidencia históricas de que las hormonas masculinas disminuyen la esperanza de vida de los hombres o, dicho de otro modo, que los hombres castrados viven hasta 20 años más que quienes tienen todos sus órganos genitales.

Extender la esperanza de vida es una de las búsquedas más presentes en nuestra vida cotidiana. Buscamos los mejores alimentos, nos ejercitamos, dejamos de fumar y emprendemos otras acciones que, pensamos, serán provechosas en el futuro mediato e inmediato, haciéndonos vivir, quizá, más y en mejores condiciones.

Pero puede ser que no todos los recursos para ampliar este bienestar sean del todo prácticos o adaptables a la vida corriente. Al menos no este que se deriva de un estudio recientemente publicado por historiadores coreanos.

De acuerdo con los académicos, eunucos que vivieron durante el reinado de la dinastía Chosun, que gobernó Corea de 1392 a 1897, vivieron mucho más tiempo en comparación con hombres de rango social parecido

Como sabemos, en los países orientales los hombres castrados eran parte importante de las cortes, donde comúnmente se les asignaba tareas relacionadas con las mujeres del gobernante (por ejemplo, el cuidado del harem).

En el caso coreano, Kyung-Jin Min, de la Universidad Inha (situada en Inchon, Corea del Sur), en colaboración con otro colegas, descubrió que entre los eunucos era común que su esperanza de vida rondara los 70 años de edad, con al menos tres hombres que incluso alcanzaron y sobrepasaron los 100. En promedio, los castrados vivieron 20 años más que otros de sus coetáneos con todos sus órganos genitales.

“Nuestro estudio confirma la idea de que las hormonas sexuales masculinas disminuyen la esperanza de vida los hombres”, escribe Min.

[abcnews]