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Mujeres con menor nivel educativo también viven menos, según estudios recientes

Sociedad

Por: pijamasurf - 09/24/2012

Si los estadounidenses de raza blanca antes presumían de su esperanza y calidad de vida, ahora las tendencias han ido a contracorriente, ya que desde 1990 se ha reducido 4 años, especialmente en mujeres con menor grado de estudios.

En los Estados Unidos, investigadores y sociólogos han documentado que las personas con más acceso al estudio tienen la posibilidad de incrementar su esperanza de vida, pero datos han demostrado que este mecanismo se ha descompuesto, especialmente en aquellos denominados “blancos”; ahora este grupo es el target de un retroceso que afecta en especial a aquellos con poca educación. Las razones de esta caída no son claras, pero los investigadores intuyen que el uso de medicamentos, el tabaquismo y la obesidad están íntimamente relacionados con este fenómeno.

“El mayor descenso ocurrió en el grupo de mujeres que no estudió la secundaria. De 1990 al 2008, su esperanza de vida se redujo 5 años”, dijo S. Jay Olshansky, profesor de la Universidad de Illinois. En el 2008, las mujeres de raza negra sin secundaria tenían la posibilidad de vivir más tiempos en comparación a las mujeres blancas que contaban con el mismo grado de estudios.  

Pero existen datos que revelan aún más el nivel de decadencia por el que atraviesa este sector poblacional: para los hombres blancos que solo cuentan con secundaria, la esperanza de vida se redujo 3 años, mientras que para los hispanos y negros aumentó.

En la actualidad, los blancos constituyen una proporción poblacional cada vez menor. La últimas estadísticas mostraron que la esperanza de vida  para una mujer blanca sin secundaria es de 73.5 años mientras que para una con título universitario es de 83.9. Para los hombres blancos la diferencia era aún mayor: 67.5 para los que contaban con menos estudios y 80.4 para quienes poseen un título universitario o de nivel superior.

Las expectativas de vida para las mujeres blancas han sido desalentadoras también en el rankin mundial: en 2012, figuraban en el lugar 41; en 1985, en el 14. Davis Cutler, profesor de economía de Harvard, no tiene una respuesta que satisfaga, aunque la mayoría de las hipótesis están relacionadas con el estilo de vida y con la alimentación, pero afortunadamente el grupo de mujeres con un nivel de estudio bajo se ha reducido desde 1990, de un 22% a un 12%.

El profesor Olshansky afirma este dato, pero dijo que la caída no se detendrá. “La buena noticia es que en este grupo hay menos gente; la mala, que aunque sean pocos, mueren rápidamente”.

James Jackson, director del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Michigan, ofrece un panorama distinto de este escenario. El sociólogo propone que esta tendencia posiblemente se deba a que las mujeres con menos estudios optan por conductas más arriesgadas. Además, indica que desde 1990 el consumo de fármacos se ha disparado desproporcionadamente entre los blancos, especialmente entre las mujeres, quienes, además, fuman en mayor cantidad y con más frecuencia. Aun con estos datos, no se sabe con exactitud el porqué de este descenso.

Gran parte de los investigadores mencionan factores físicos como principal causante de este retroceso, ¿y los factores espirituales, mentales y emocionales? Probablemente la esperanza de vida ya no solo se determine por cuestiones económicas, sino también por cuestiones que van más allá de lo tangible. 

[NYT]

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“Dios no es para mí más que expresión y producto de la debilidad humana”: Einstein

Sociedad

Por: pijamasurf - 09/24/2012

La llamada “Carta de Dios”, que será subastada a finales de este mes, ofrece un atisbo a lo que Albert Einstein pensaba con respecto a la religión.

La religión y la ciencia son dos campos de pensamiento que, por sus fundamentos, parecen irreconciliables entre sí, contradictorios cuando los planteamientos de cada uno se enfrentan.

De ahí que, de algún modo, siempre sea interesante conocer los puntos de vista con que destacados representantes de cada campo ven al opuesto. Religiosos que emiten su opinión sobre la ciencia, científicos que piensas con sus propios criterios a la religión.

En este sentido, hace tiempo se subastó un documento sumamente elocuente que ofrece un atisbo a lo que uno de los científicos más grandes de todos los tiempos, Albert Einstein, pensaba sobre Dios y otros asuntos religiosos.

La que se ha empezado a conocer ya como la “carta de Dios”, es una misiva que el físico escribió en su natal alemán en enero de 1954 (un año antes de morir), dirigida al filósofo judío Eric Gutkind en respuesta a Choose Life: The Biblical Call to Revolt (Elige la vida: el llamado bíblico a la subversión), un libro que este último publicó un par de años antes.

La palabra Dios no es para mí nada más que la expresión y producto de la debilidad humana, la Biblia una colección de honorables pero aun así primitivas leyendas que sin embargo son bastante infantiles. Ninguna interpretación, no importa cuán sutil sea, puede (para mí) cambiar esto. […] Para mí la religión judía, como todas las otras religiones, es una encarnación de las supersticiones más infantiles.

Esto escribe Einstein en la parte más sustanciosa del documento cuya subasta abrió en eBay en 3 millones de dólares. Antes, en 2008, la casa londinense Bloomsbury la vendió en tan solo 404 mil dólares, e incluso Richard Dawkins estuvo entre los asistentes que pujaron por el documento.

Y si bien varios investigadores consideran que la “carta de Dios” posee poco valor biográfico en torno Einstein, pues se asegura que revelaciones como esa fueran hechas en otros lugares de su obra y en algunos casos incluso con más detalle, tal vez lo que importa sea el valor simbólico de la misma.

[CNN]