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La neurología del Salmo 137: una maldición de colapso cerebral en clave poético-religiosa

Salud

Por: pijamasurf - 09/17/2012

La utilidad del lenguaje poético como recurso para comprender la realidad se hace patente en el Salmo 137, en el cual neurólogos brasileños reconocen una descripción clara de los síntomas de un ataque cerebral clásico.

En cierta forma, el discurso científico es una “expansión” del lenguaje colectivo con que aprehendemos el mundo. Sus teorías, sus hipótesis, los conceptos acuñados en sus procedimientos y conclusiones, son pequeñas adiciones que develan zonas desconocidas de nuestra realidad al mismo tiempo que les imponen un nombre de uso, una manera de asirlas para manejarlas.

Pero antes de la consolidación de la ciencia como método predominante para investigar la realidad, el ser humano se enfrentaba ya a fenómenos que solo siglos después los científicos reclamarían como suyos. ¿Qué hacían entonces nuestros ancestros? ¿De qué manera explicaban lo que les sucedía y sin embargo, en un primer momento, no entendían?

Una de esas formas se encontraba en el lenguaje poético. La poesía —vinculada aún íntimamente con la religión y con la intervención de potencias metahumanas— era un recurso para volver próximo lo lejano, para hacerlo asequible y comprensible.

Un ejemplo de esto lo tenemos en el Salmo 137, el cual puede leerse como uno de los testimonios más antiguos de un ataque cerebral, el cual, en sus versículos 5 y 6, dice:

Si me olvido de ti, Jerusalén,

que se me paralice la mano derecha;

 

que se me pegue la lengua al paladar

si no me acuerdo de ti,

si no pongo a Jerusalén

en la cumbre de mis alegrías.

De acuerdo con investigadores brasileños de la Universidad Estatal de Sao Paulo, “el significado de estos Salmos sería una invocación de un castigo, que podría corresponder a un accidente vascular de la arteria cerebral media izquierda, llevando a afasia motora con hemiplejia derecha”.

El pasaje no es del todo claro, pero todas las traducciones coinciden en que la “maldición” para aquellos que olvidaren Jerusalén, afecta el lado derecho del cuerpo, con especificidades —como la de la lengua pegada al paladar— que se corresponden indeleblemente con la afasia motora. En suma, un cuadro que cualquier neurólogo consideraría “clásico” de ataque cerebral.

Por otro lado, la concepción de este mal como un “castigo divino” también es consistente con la creencia bastante extendida en las culturas de la antigüedad de que las enfermedades cerebrales eran provocadas por la intervención directa de una divinidad: “A quien los dioses destruyen, primero enloquecen”, reza una célebre consigna atribuida a Eurípides.

Traducción del salmo tomada de este sitio.

Consulta el artículo "Stroke in ancient times: a reinterpretation of Psalms 137:5,6" en este enlace.

Imagen: Mouse/flickr

[Mind Hacks]

 

El miedo puede ser borrado de la mente ¿El principio de una verdadera liberación?

Salud

Por: pijamasurf - 09/17/2012

Los recuerdos recién formados se pueden suprimir de la mente. Esto queda demostrado por investigadores de la Universidad de Uppsala, Suecia. Los hallazgos representan un gran avance en la investigación sobre la memoria y el miedo.

 

El psicólogo Thomas Ågren ha demostrado que es posible borrar recuerdos que recientemente se han almacenado en el cerebro, gracias a la alteración del momento en que se lleva a cabo el proceso de consolidación. ¿Esto podría hacer de los humanos una especie de super héroes o tornarlos en seres completamente sociópatas?

Cuando una persona aprende algo, la memoria permanente a largo plazo es creada con ayuda del proceso de consolidación. En el momento en que tratamos de recordar algún episodio en particular, la memoria se desestabiliza para posteriormente estabilizarse gracias al proceso de consolidación. En otras palabras, se puede decir que no estamos recordando lo que ocurrió originalmente, sino que recordamos lo que  la última vez pensamos que había pasado, justo en este proceso de reconsolidación es cuando se puede afectar el contenido de la memoria, afirma Ågren.

Para comprobarlo, el psicólogo reunió a un grupo de personas al que reiteradamente se le mostró una imagen que les produjera temor, pero para modificar este proceso se le empleó descargas eléctricas. Días después, nuevamente se le mostró las fotos. Gracias a que el proceso de consolidación se interrumpió con las descargas eléctricas, las personas ya no sintieron temor al observar la imagen.  En otras palabras, mediante la interrupción del proceso de reconsolidación, la memoria se neutralizó y no generó miedo. Al mismo tiempo, utilizando una resonancia magnética, los investigadores fueron capaces de comprobar que los restos de este recuerdo no se almacenaron en la amígdala del lóbulo temporal, donde este tipo de remembranzas quedan guardadas.  

“Estos hallazgos pueden ser un gran avance en la investigación sobre la memoria y el miedo. En última instancia, estos descubrimientos podrían servir para tratamientos de personas con fobia o ansiedad, estrés postraumático y ataques de pánico”, señaló el psicólogo sueco.

Aunque para la mayoría el miedo es quizá el principal obstáculo a vencer, para algunas personas esto no es una problema, ya que padecen de un raro trastorno que les impide sentir cualquier tipo de amenaza. Para conocerlo, sigue este enlace

[Science Daily]