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Según estudio, personas con tatuajes beben más alcohol que quienes no los tienen

AlterCultura

Por: pijamasurf - 04/18/2012

Estudio estadístico realizado en Francia revela una relación proporcional directa entre los tatuajes y las perforaciones de una persona y la cantidad de alcohol que consume en una noche, sugiriendo un temperamento que gusta de las actividades riesgosas.

Si bien existen hasta la fecha muchos prejuicios injustificados en torno a las personas tatuadas —y quizá este mismo podría tomarse como uno de ellos— un estudio científico reciente asegura que entre los tatuajes y el alcohol ingerido en determinado momento existe una relación proporcional directa, esto es, las personas tatuadas beben más alcohol que sus amigos que no comparten este rasgo.

La investigación la llevaron a cabo 99 estudiantes franceses de negocios que se trasladaron a distintas ciudades del país para realizar un estudio estadístico entre jóvenes universitarios que salieron a beber las noches de cuatro sábados, inquiriendo especialmente por la cantidad de tatuajes y perforaciones (piercings) que cada sujeto tenía en su cuerpo, para después llevar registro de cuánto alcohol consumían en esas horas.

Según los resultados, existe una relación clara entre quienes decidieron ornamentar su cuerpo con este arte pictórico epidérmico y la cantidad de alcohol bebido, siendo esta mayor en comparación con las personas sin tatuajes ni piercings.

En cuanto a las conclusions, es difícil aventurar alguna sin incurrir en el riesgo del determinismo. No se trata, en modo alguno, de decir que una persona tatuada es también alcohólica, sino, mejor, que parece existir un vínculo mucho más profundo en todas estas actividades cuyas manifestaciones perfilan un temperamento que gusta de las experiencias de alto riesgo.

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AlterCultura

Por: pijamasurf - 04/18/2012

La apabullante presencia de Facebook en nuestros días hizo pensar a la investigadora noruega Cecilie Schou Andreassen que puede existir una adicción a Facebook similar a la que se desarrolla con el juego.

La presencia de Facebook en la vida cotidiana contemporánea es innegable. Con millones de usuarios en todo el mundo, de todos los idiomas y culturas, esta red social basa su éxito en la interacción a veces obsesiva que se establece con su interfaz: a todas horas, en cualquier momento, desde cualquier lugar, con los propósitos más banales.

Recientemente la investigadora noruega Cecilie Schou Andreassen, de la Universidad de Bergen, publicó un estudio en el que concluyó que Facebook puede provocar una adicción del mismo tipo que el juego, con los mismos síntomas y efectos perniciosos que se han documentado de sobra en la ludopatía y, en general, en las adicción que dañan a quien las desarrolla.

Así, según Andreassen, la adicción malsana a Facebook cumple con los seis componentes elementales de este tipo de comportamientos, a saber:

1. Prominencia: la actividad domina el pensamiento y la conducta

2. Modificación del ánimo: la actividad modifica o mejora el ánimo

3. Tolerancia: la actividad se realiza cada vez más para obtener los efectos iniciales

4. Retirada: surgen sentimientos desagradables cuando la actividad es discontinua o súbitamente reducida

5 Conflicto: la actividad genera conflictos en las relaciones con otras personas y actividades

6. Recaída: tendencia a revertir los primeros patrones de actividad luego de abastenerse o haberse controlado

Sin embargo, a diferencia de otras adicciones, en la que pude provocar Facebook es un tanto difícil medir el nivel en que se encuentra. Por ello la investigadora desarrolló la “Escala Bergen de Adicción a Facebook”, una tabulación que con 18 preguntas arroja un diagnóstico acertado sobre la dependencia que se tiene hacia la susodicha red social. Asimismo, de estas 18, son 6 las que indican con mayor acierto este comportamiento, ya que se relacionan con los componentes de una adicción que acabamos de mostrar. Las respuestas que admiten estas preguntas son: casi nunca, pocas veces, algunas veces, frecuentemente y siempre.

Así que, adelante, sea por entretenimiento o por verdadera preocupación del grado de dominio que tiene Facebook sobre tu vida, te invitamos a responder este test. Entre paréntesis se encuentra el componente de la adicción correspondiente.

En el último año, qué tan seguido has…

-dedicado mucho tiempo a pensar en Facebook o planeado usar Facebook (Prominencia)

-utilizado Facebook para olvidar problemas personales (Modificación del ánimo)

-sentido una urgencia por utilizar Facebook cada vez más (Tolerancia)

-sentido inquietud o disgusto porque tengas prohibido utilizar Facebook (Retirada)

-utilizado Facebook tanto que haya tenido un impacto negativo en tu trabajo o tus estudios (Conflicto)

-intentado dejar Facebook sin conseguirlo (Recaída)

Como se ve, el cuestionario es bastante sencillo e incluso podría utilizarse para casi cualquier adicción. Quizá por eso algunos críticos, como Mark Griffiths, psicólogo de la universidad inglesa de Nottingham Trent, señalan que el verdadero asunto aquí no es saber qué tan adicta es una persona a Facebook, sino por qué es adicta: asomarse a los verdaderos motivos que esa adicción intenta encubrir.

*Imagen: Likeholic, de Asaf Hanuka. Haz clic sobre la imagen o en este enlace para acceder al original.

[The Atlantic]