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Protestas masivas en España por reformas que deconstruyen la realidad laboral

Política

Por: pijamasurf - 03/30/2012

Las reformas laborales que el gobierno de Mariano Rajoy intenta imponer en toda España movilizaron a cientos de miles que se verían sacrificados en aras de la productividad y la competitividad económicas.

Desde finales de febrero el gobierno español que encabeza el también presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, impulsó una serie de reformas laborales que, so pretexto de fortalecer la economía nacional en tiempos de crisis, otorgaba concesiones al ámbito patronal y empresarial restándoselas, como si de un juego de suma cero se tratara, a los trabajadores. Así, por ejemplo, con estos cambios a la legislación puede invocarse el argumento de la competitividad para modificar el contrato sin consentimiento del trabajador, aspectos como el horario laboral, las funciones a desempeñar y, algo inédito, el monto del salario. Todo esto, claro, siempre en detrimento de las condiciones del individuo. Sobre esta Joan Subirats, catedrático de ciencia política de la Universidad Autónoma de Barcelona, escribe:

El decreto que implanta la reforma laboral supone una nueva vuelta de tuerca en un camino que parece irreversible: deconstruir el trabajo, rompiendo la relación laboral, fragmentándola y precarizándola al máximo. Y todo ello aprovechando el formidable cambio tecnológico. Capitalismo financiero desterritorializado, y producción y trabajo forzosamente anclados en un lugar, pero desprotegidos y fragilizados. A los Estados se les escapan los beneficios del trasiego financiero, pero tienen que asumir los costes y la conflictividad de lo que tienen en sus territorios, sin capacidad para poner en marcha políticas redistributivas que equilibren los impactos de tal transformación. 

A poco de conocerse esta intentona del gobierno las organizaciones sindicales españolas, en particular la Unión General de Trabajadores (UGT) y la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO), comenzaron a hablar de manifestaciones masivas que dieran forma a una huelga general, dando entonces como fecha tentativa el jueves 29 de marzo.

La propuesta se concretó y el día de ayer España vivió una jornada de movilizaciones que, por lo sucedido especialmente en Barcelona, algunos equiparan a las protestas disidentes griegas de hace unos meses: menos por los disturbios superficiales ocurridos que por las causas profundas que animan este malestar general que, según parece, cada vez toca a más población en el mundo.

La ya mencionada Barcelona y Madrid fueron las ciudades donde las concentraciones populares alcanzaron el mayor número de concurrentes, con 275,000 y 170,000 personas respectivamente, según los cálculos del diario El País. Pero igualmente en otros puntos como Sevilla, Valencia y Andalucía la afluencia fue sumamente considerable, al grado de que para algunos las manifestaciones en todo el territorio español podrían rozar el millón de participantes.

En cuanto al paro general, las centrales obreras lo cifraron en un 77% de los trabajadores totales, dividido en el 97% de los trabajadores de la industria, los transportes y la construcción y el 57% en la Administración pública, todo lo cual equivale a aproximadamente 10,400,000 personas, según Ignacio Fernández Toxo, líder de la CCOO.

A pesar de estas cifras, que adquieren una impresionante realidad cuando se observan las calles de dichas ciudades atestadas de inconformes, el gobierno de Rajoy se dijo renuente a negociar las reformas o entablar un diálogo con el sector obrero y sindical. "La senda reformista es imparable", declaró ayer la Ministra del Empleo Fátima Báñez

Sin embargo, como bien afirma la editorial de este día de El País, “los problemas siguen siendo tan graves como en las vísperas de la huelga”. Conforme con su notable monumentalidad, parece a primera vista que las movilizaciones de ayer solo han trabado mucho más las negociaciones entre ambas partes, dificultando así un posible acuerdo que, sería de esperarse, diera beneficios a una y otra sin restárselos únicamente a la más débil.

El asunto, por supuesto, no es para nada sencillo, pues involucra factores ajenos incluso a la realidad política y económica española. Estas reformas no son sino una hebra más del complejo y grueso entramado que intenta tenderse en todo rincón de mundo, un modelo global que privilegia las ganancias sobre las personas, los mecanismos sobre las realidades subjetivas y sociales, las cifras sobre las circunstancias, que para algunos tira indefectiblemente hacia la ruina y la destrucción con la increíble complacencia de sus impulsores, ávidos de romper con el punto de equilibrio y llevarlo todo a un extremo donde la realidad colectiva termine resquebrajándose y hecha añicos.

Con información de El País

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El mayor centro de espionaje del mundo, el inminente proyecto de la NSA

Política

Por: pijamasurf - 03/30/2012

La Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos operará desde 2013 el mayor centro de espionaje jamás construido, al cual arribarán todas las comunicaciones satelitales y de cables subterráneos y marítimos, además de contar con la capacidad de desencriptar todo tipo de documentos reservados.

La “seguridad nacional”, ese concepto que se invoca para cometer las tropelías más criminales desde el ámbito gubernamental, ha sido en Estados Unidos una de las preocupaciones fundamentales en casi toda su historia como país, agudiza en años recientes por las supuestas amenazas del terrorismo, los ataques cibernéticos y otros enemigos que, verdaderos o simulados, sirven para justificar la creación de una atmósfera de miedo y temor que paulatinamente se condensa en realidades y hechos concretos.

Uno de estos es un centro de espionaje hasta ahora inaudito, sin parangón en la historia de la humanidad y ante el cual el legendario gabinete de Fouché palidece de inmediato, que en septiembre de 2013 comenzará a operar la NSA, la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, y el cual se encuentra enclavado en las profundidades de una zona desértica de Utah, en el oeste del país.

El Utah Data Center es uno de los proyectos más ambiciosos jamás concebidos porque concentrará —interceptará, descifrará, analizará y almacenará— la información de casi todas las comunicaiones realizadas por medio de satélites y cables subterráneos y submarinos, sean internacionales, extranjeras o nacionales, desde correos electrónicos hasta llamadas telefónicas y búsquedas de Google. Un inmenso acervo que mapeará con bastante precisión la vida íntima de una persona común y corriente.

 

Y si bien esto es en sí mismo alarmante, hasta cierto punto se trata únicamente de una ampliación en dimensiones de lo que organismos de inteligencia ya realizan (legal o ilegalmente) aunque en proporciones reducidas. La verdadera joya de la NSA será la capacidad de romper con los códigos que envuelven buena parte de la información personal e institucional que todavía se reserva bajo determinadas claves. Estados financieros, transacciones entre empresas, comunicaciones diplomáticas y militares, archivos legales. Las investigaciones de la Agencia por fin tendrán una primera gran culminación en este magno complejo donde todos esos documentos podrán ser leído con la facilidad de quien hojea un periódico.

La red de espionaje de la NSA

Tal parece que este es un último y desesperado esfuerzo por parte de la NSA para sacudirse cierta obsolescencia que la rodea, sobre todo a raíz de su imposibilidad para prevenir incidentes ocurridos en suelo estadounidense desde que esta agencia fue creada en la década de los 50. Los ataques del 11 de septiembre de 2001 figuran como la demostración más evidente de su ineficacia en materia de seguridad. Misma que se acentúa ante los nuevos recursos de quienes sirviéndose de medios cibernéticos parece que han rebasado toda concepción formada antaño en materia de seguridad nacional. Paradójicamente, han sido justamente todos estos sucesos los que han puesto la mesa para que el espionaje adquiera de pronto un sentido positivo que lo hace ver legal y hasta impostergable.

Con una superficie de 2 mil metros cuadrados y costos de construcción y de operación que se cuentan en miles de millones de dólares, el Utah Data Center será un monumento que pervierte de de manera bastante sintomática una de las categorías que en años recientes han servido para definir la actividad humana por antonomasia: la comunicación.

“Cualquiera es un objetivo; cualquiera que se comunique es un objetivo”, sentenció al respecto un oficial de la NSA

[Wired