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En una feliz casualidad acaso irrepetible, una familia de fotógrafos aprovecha la ocasión y captura varias imágenes de un raro colibrí albino.

Si el albinismo es en sí mismo una condición genética extraña, inusual, improbable en algunas especies, su extravagancia aumenta cuando ocurre en animales en los que la combinación con sus propias características da como resultado una rara belleza, insólita, difícilmente repetible.

Por otro lado, es todavía más sorprendente, también por razones de probabilidad, que una persona se tope con dicho espécimen y obtenga constancia de su encuentro. Y sí, quizá las probabilidades sean mínimas, pero no inexistentes.

Tal fue el caso de la familia Shank, que tuvo la feliz casualidad de mirar un colibrí albino y contó con tiempo suficiente como para que todos le tomaran una instantánea.

Kevin Shank y sus cuatro hijos —Marlin de 16, Shaphan de 14, Darren de 12 y Allen de 9 años— fotografiaron esta hermosa ave luego de saber por un correo electrónico que ya otros la habían visto rondando cerca de su casa en Staunton, Virginia.

“Activar el flash ni siquiera era una opción. Con un ave tan única y rara, no quisimos hacer nada que la hiciera desaparecer”, declaró el padre.

Por desgracia este colibrí no escapa al riesgo que representa el albinismo, que hace a quienes lo desarrollan ejemplares mucho más visibles para su depredadores o, en el caso de estos, para sus víctimas, lo cual se traduce en una desventaja en la supervivencia. 

[Huffington Post]

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Habitantes de una pequeña población costera paquistaní encuentran el cadáver de un tiburón ballena que, se sospecha, fue arponeada por pescadores ilegales.

La muerte de un animal tan majestuoso e impresionante como el tiburón ballena, el pez más grande del mundo, es sin duda una pérdida todavía más entristecedora cuando ocurre a manos de pescadores que arponean a uno de estos especímenes por su carne y su aceite.

Y este parece ser el caso de un tiburón ballena hallado en el puerto de Karachi, Paquistán, el día de ayer. El cuerpo, de casi 13 metros de longitud, lo remolcaron los pobladores hasta tierra firme, donde un nutrido grupo de curiosos se acercó para atestiguar tan inusual espectáculo.

El tiburón ballena (Rhincodon typus) es una de las especies marítimas más amenazadas de la zona, por un lado por quienes las cazan indiscriminadamente con fines comerciales y, por otro, porque su hábitat natural se ha visto seriamente afectado debido a la sobreexplotación pesquera que genera desabasto en sus fuentes de alimentación. Y si bien gobiernos como el de India y Filipinas han penalizado los atentados contra estos animales, estos siguen presentándose.

El cadáver del animal se vendió después 1.7 millones de rupias (aproximadamente 19 mil dólares).

 

[Huffington Post]